Causas y factores de riesgo del cáncer medular de tiroides

Descripción general

El cáncer medular de tiroides (CMT) es un tipo poco común de cáncer de tiroides. Empieza en la glándula tiroides. La tiroides es una glándula pequeña en la parte delantera de su cuello. Produce hormonas que ayudan a regular el cuerpo. El CMT comienza cuando un tipo específico de célula de la tiroides, llamada célula parafolicular o célula C, se vuelve cancerosa y crece sin control.

Hay dos formas de CMT: familiar (heredado) y esporádico. Aproximadamente 25 de cada 100 casos son familiares. Esto significa que el cáncer se hereda de un familiar por medio de un gen llamado RET. Cuando una persona tiene un cambio en este gen (mutación), hay 50 de cada 100 probabilidades de pasarlo a sus hijos. Esto aumenta el riesgo de desarrollar CMT.

Los otros 75 de cada 100 casos de CMT son esporádicos. No se heredan, sino que ocurren al azar. Suceden con más frecuencia en adultos entre 40 y 60 años. En ambos tipos, los médicos suelen confirmar el CMT al tomar una muestra de tejido de un nódulo de la tiroides o de un ganglio linfático y verla al microscopio.

Factores de riesgo que no se pueden cambiar

Los factores de riesgo no modificables del cáncer medular de tiroides (CMT) son cosas que no se pueden cambiar. Suelen relacionarse con características personales o con la genética. Estos son algunos factores de riesgo no modificables para el CMT:

  • Edad: A medida que las personas envejecen, aumenta el riesgo de desarrollar CMT. El riesgo suele ser mayor en personas mayores de 40 años.
  • Genética: Ciertas mutaciones genéticas (cambios en los genes) pueden aumentar el riesgo de desarrollar CMT. Un ejemplo son las mutaciones en el gen RET, asociadas con formas hereditarias de CMT. Las personas con antecedentes familiares de CMT u otros cánceres relacionados pueden tener un riesgo más alto.
  • Sexo asignado al nacer: El CMT afecta a hombres y a mujeres, pero algunos estudios sugieren que podría ser un poco más común en mujeres.
  • Raza o etnia: Aunque el CMT puede presentarse en personas de cualquier raza o etnia, es más común en personas de ascendencia indígena, en especial si hay antecedentes familiares de la enfermedad. Sin embargo, cualquier persona puede desarrollar CMT sin importar su raza o etnia.

Es importante recordar que tener uno o más factores de riesgo no modificables no significa que usted tendrá CMT. Estos factores solo indican una probabilidad más alta en comparación con personas sin estos factores.

Si le preocupa su riesgo de desarrollar CMT u otra condición de salud, hable con un profesional de la salud. Esta persona puede darle orientación y recomendaciones personalizadas según su situación.

Factores de riesgo que usted puede cambiar

En cuanto a los factores de riesgo que se pueden cambiar (modificables) para el cáncer medular de tiroides, hay poca información. Aun así, hay algunos factores que se consideran modificables y pueden influir en el riesgo de desarrollar este cáncer:

  • Exposición a radiación ionizante: La radiación ionizante es un tipo de radiación de alta energía que puede dañar las células y el ADN. La exposición a este tipo de radiación, en especial en la cabeza y el cuello durante la infancia, es un factor de riesgo modificable bien demostrado para el cáncer medular de tiroides. Es importante limitar la exposición innecesaria a la radiación, en especial durante procedimientos médicos.
  • Factores de estilo de vida: Aunque no hay información específica sobre factores de estilo de vida vinculados de forma directa con el cáncer medular de tiroides, llevar un estilo de vida saludable puede mejorar su salud en general y quizá reducir el riesgo de varios tipos de cáncer. Esto incluye:
  • Alimentación equilibrada: Consuma una dieta nutritiva con variedad de frutas, verduras, granos integrales, proteínas magras y grasas saludables.
  • Actividad física regular: Haga ejercicio con regularidad y mantenga un peso saludable. Esto puede ayudar a reducir el riesgo de varios cánceres.
  • Evitar productos de tabaco: Fumar y usar tabaco se han relacionado con un mayor riesgo de varios tipos de cáncer, incluido el cáncer de tiroides. Deje de fumar y evite la exposición al humo de segunda mano; es clave para su salud en general.
Cómo reducir los riesgos

Para prevenir o reducir el riesgo de cáncer medular de tiroides, usted puede tomar varias medidas. Siga estos pasos:

  • Minimice la exposición a la radiación: Evite la radiación innecesaria, sobre todo en la niñez. Esto incluye limitar su uso en tratamientos dentales, como las radiografías.
  • Entienda los posibles riesgos de la radiación: Es importante conocer estos riesgos. Esta información le ayudará a decidir con conocimiento sobre su salud.
  • Conozca sus antecedentes familiares: Si un familiar cercano tuvo cáncer medular de tiroides, su riesgo es mayor. Infórmese sobre los casos en su familia y considere la asesoría genética y consultas y exámenes médicos regulares.
  • Esté atento a otras afecciones de salud: Algunas condiciones aumentan el riesgo, como la tiroiditis de Hashimoto (enfermedad autoinmunitaria de la tiroides), el síndrome de Cowden (trastorno hereditario), el adenoma tiroideo (tumor benigno de la tiroides) y la poliposis adenomatosa familiar (trastorno hereditario con muchos pólipos en el intestino). Si tiene alguna de estas afecciones, hable sobre su riesgo con un profesional de la salud.
  • Mantenga una dieta equilibrada: Comer alimentos ricos en nutrientes apoya la salud de la tiroides. No existe una dieta específica que prevenga el cáncer medular de tiroides, pero una alimentación balanceada ayuda a su bienestar general.
  • Hágase autoexámenes: Revísese el cuello con regularidad para detectar bultos o cambios. Si nota algo fuera de lo normal, consulte con un profesional de la salud.
  • Maneje las afecciones de la tiroides: Si tiene problemas de tiroides, como hipotiroidismo (la tiroides funciona poco) o hipertiroidismo (la tiroides funciona de más), contrólelos bien y acuda a consultas regulares con un profesional de la salud.

Tenga en cuenta que estas acciones pueden reducir el riesgo, pero no siempre es posible prevenir por completo este cáncer. Manténgase activo en el cuidado de su salud y consulte con un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.