Acerca del cáncer de tiroides papilar
El cáncer de tiroides papilar (en inglés, PTC) es el tipo más común de cáncer de tiroides. Representa cerca del 90% de los casos. Empieza en la glándula tiroides, que produce hormonas que controlan el metabolismo, la energía y la temperatura del cuerpo. Suele crecer despacio y se puede tratar muy bien. Hay tipos que van desde los de crecimiento lento hasta formas más agresivas.
Los síntomas pueden incluir un bulto en el cuello que crece rápido. Sin embargo, a menudo se detecta con un ultrasonido o una biopsia (toma de una muestra pequeña de tejido). El tratamiento por lo general incluye cirugía, yodo radiactivo y pastillas de hormona tiroidea.
El pronóstico es en general muy bueno, sobre todo para tumores pequeños, como el microcarcinoma papilar. Después del tratamiento, estos tumores tienen una supervivencia a largo plazo excelente.
El cáncer papilar de tiroides ocurre por cambios genéticos en las células de la tiroides. Estos cambios hacen que las células se multipliquen sin control. No se conocen por completo las causas de estos cambios. Sin embargo, hay factores de riesgo no modificables y modificables relacionados con este cáncer.
Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar):
- Antecedentes familiares: Las personas con familiares con cáncer de tiroides, en especial madre, padre o hermanos, tienen más riesgo de cáncer papilar de tiroides.
- Edad: El riesgo aumenta con los años.
- Sexo: Las mujeres tienen más probabilidad de tener cáncer papilar de tiroides que los hombres.
Factores de riesgo modificables (se pueden influir o cambiar):
- Exposición a radiación: Haber estado expuesto a radiación, sobre todo en la niñez, aumenta el riesgo.
- Niveles de yodo: Las personas con antecedentes de niveles de yodo en sangre muy bajos o muy altos pueden tener más riesgo.
- Obesidad o sobrepeso: El riesgo aumenta a medida que sube el índice de masa corporal (IMC).
Es importante saber que estos factores de riesgo no garantizan que usted tendrá cáncer papilar de tiroides. Solo aumentan la probabilidad. Si le preocupa su riesgo o tiene síntomas, consulte con un profesional de la salud para una evaluación y orientación.
El síntoma temprano más común del cáncer papilar de tiroides (CPT) es un bulto visible en la parte delantera del cuello, donde está la glándula tiroides. Este bulto suele no doler y puede acompañarse de ganglios del cuello inflamados.
Otros síntomas comunes, que pueden aparecer en etapas más avanzadas, con progresión o mayor gravedad del CPT, incluyen:
- Dificultad para tragar: al crecer el tumor, puede presionar las estructuras de la garganta y hacer más difícil tragar.
- Voz ronca: el tumor puede afectar las cuerdas vocales y causar una voz ronca o áspera.
- Cambios en la voz: pueden cambiar la calidad o el tono de la voz por el efecto del tumor en las cuerdas vocales.
- Hinchazón: el tumor puede causar hinchazón en el cuello o en zonas cercanas.
- Dificultad para respirar: en casos más avanzados, el tamaño y la ubicación del tumor pueden causar falta de aire.
- Dolor en la parte delantera del cuello: algunas personas pueden sentir dolor o molestia en el cuello.
Busque atención médica si nota alguno de estos síntomas. El tratamiento temprano del CPT suele ser muy eficaz.
Para diagnosticar el carcinoma papilar de tiroides (CPT), se suelen hacer estos exámenes y pruebas:
- Examen físico: su profesional de la salud buscará señales físicas de un problema, como dolor, hinchazón o bultos en el cuello.
- Pruebas de laboratorio: se pueden recomendar análisis de sangre para revisar si hay niveles anormales de hormonas tiroideas o marcadores tumorales (sustancias que pueden indicar cáncer).
- Estudios de imagen: el ultrasonido en escala de grises es el método principal para evaluar bultos (nódulos) en la tiroides, ya sean benignos (no cancerosos) o malignos (cancerosos). Ayuda a ver el tamaño, la ubicación y las características del nódulo. A veces también se usa el Doppler color para ver el flujo de sangre.
Para determinar la etapa (qué tan avanzado está) o la gravedad del CPT, además se pueden hacer:
- Biopsia por aspiración con aguja fina (BAAF): usa una aguja delgada para sacar células del nódulo de la tiroides y analizarlas. Ayuda a saber si el nódulo es canceroso y a conocer sus características.
- Estudio de tiroides con yodo radiactivo (gammagrafía): se usa para evaluar cómo funciona la glándula tiroides.
- Ultrasonido del cuello: ayuda a revisar los ganglios linfáticos del cuello para ver si hay señales de que el cáncer se ha extendido.
- Tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética (RM): pueden recomendarse para ver si el cáncer se ha extendido a estructuras cercanas o a órganos lejanos.
Es importante que consulte con su profesional de la salud para recibir recomendaciones personalizadas según su situación.
Los objetivos del tratamiento del cáncer papilar de tiroides son quitar o controlar el cáncer y evitar que se propague o que vuelva. Las opciones específicas de tratamiento y cómo funcionan incluyen:
- Cirugía: El tratamiento principal es quitar con cirugía parte o toda la glándula tiroides (tiroidectomía). Esto busca quitar el tejido con cáncer y bajar el riesgo de que vuelva.
- Terapia con yodo radiactivo (RAI, por sus siglas en inglés): Se usa como terapia adyuvante (tratamiento adicional) después de la cirugía para destruir cualquier tejido tiroideo y células cancerosas que queden. Funciona al dirigir radiación a las células tiroideas para destruirlas.
- Radioterapia: Este tratamiento usa rayos de alta energía para atacar y destruir células cancerosas. Se puede recomendar después de la cirugía si hay alto riesgo de que el cáncer vuelva o si se ha extendido a ganglios linfáticos cercanos.
- Quimioterapia: En casos avanzados, se pueden usar medicamentos de quimioterapia para matar células cancerosas en todo el cuerpo. Estos medicamentos interfieren con la capacidad de las células cancerosas de dividirse y crecer.
- Terapia dirigida: Este enfoque usa medicamentos que atacan partes específicas de las células cancerosas y las señales que las hacen crecer. Pueden bloquear esas señales o ayudar a que el sistema inmunitario ataque a las células cancerosas.
- Reemplazo de hormona tiroidea: Después de una tiroidectomía, usted necesita tomar un medicamento de hormona tiroidea para reemplazar las hormonas que normalmente produce la glándula tiroides.
- Cambios en los hábitos de salud: Adoptar un estilo de vida saludable, con ejercicio regular, una dieta balanceada, manejo del estrés y evitar el tabaco y el consumo excesivo de alcohol, puede apoyar su bienestar general durante el tratamiento.
Recuerde: las decisiones sobre el tratamiento deben tomarse en consulta con un profesional de la salud, quien puede considerar sus factores personales y adaptar el plan según su situación. La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte a su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su caso. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.