Opciones de tratamiento para el tumor del estroma gastrointestinal (GIST)
Los tumores del estroma gastrointestinal (GIST) son raros. Se forman en el tubo digestivo, por lo general en el estómago o en el intestino delgado. Se desarrollan a partir de células especiales llamadas células intersticiales de Cajal. Estas células ayudan a mover la comida por el sistema digestivo.
El objetivo del tratamiento puede variar según su situación:
- Intención curativa: Si el GIST se puede quitar por completo o casi por completo con cirugía (resecable), la meta es curarlo. Se hace cirugía para sacar los tumores, sobre todo si miden 2 cm o más. La cirugía laparoscópica puede ser una opción si miden 5 cm o menos. Después de la cirugía, pueden recomendar observación con controles regulares o terapia dirigida (medicamentos que atacan cambios específicos en las células del tumor) con fármacos como el mesilato de imatinib. Esto se sugiere si quedan células cancerosas en los bordes del tejido que se quitó. La meta es bajar la posibilidad de recurrencia (que el tumor vuelva).
- Frenar el avance: Si el GIST se ha diseminado a otras partes del cuerpo (metástasis) o ha vuelto después del tratamiento (recurrencia), la meta es frenar el crecimiento del tumor. A menudo se usan medicamentos como mesilato de imatinib y sunitinib. El mesilato de imatinib es la primera opción. Se puede usar sunitinib si el tumor sigue creciendo o si los efectos secundarios del mesilato de imatinib son muy fuertes. La terapia dirigida también puede continuar después de la cirugía si el tumor responde bien.
- Control de síntomas: Si el GIST causa problemas como sangrado, un agujero (perforación) en el tubo digestivo, una obstrucción o una infección, se puede hacer cirugía para quitar tumores y aliviar estos síntomas.
Es importante saber que la quimioterapia y la radioterapia comunes no se usan de forma habitual como tratamiento principal para los GIST. Sin embargo, la radioterapia puede usarse como tratamiento paliativo (para aliviar síntomas) y ayudar con el dolor, como el dolor de huesos, o para controlar el sangrado.
En general, los objetivos del tratamiento dependen del tamaño del tumor, su ubicación y si se ha diseminado o ha vuelto. La meta es darle el tratamiento más adecuado para lograr los mejores resultados y mejorar su calidad de vida.
Los tratamientos recomendados para el tumor del estroma gastrointestinal (GIST) incluyen:
- Cirugía para quitar el tumor: El primer tratamiento para el GIST es una operación para quitar el tumor. La meta es sacar por completo el tumor del tubo digestivo.
- Terapia dirigida con mesilato de imatinib: El mesilato de imatinib es un medicamento que bloquea el crecimiento de las células cancerosas en el GIST. A menudo es el primer tratamiento cuando el GIST se ha diseminado (metastásico) o ha regresado (recurrente). La meta es encoger o estabilizar el tumor y frenar su crecimiento.
- Terapia dirigida con sunitinib: El sunitinib es otro medicamento que se usa si el tumor sigue creciendo durante el tratamiento con mesilato de imatinib o si los efectos secundarios de ese medicamento son muy fuertes. Ayuda a bloquear el crecimiento de las células cancerosas y a controlar el avance del tumor.
- Observación: En algunos pacientes pediátricos con GIST, observar de cerca el tumor sin operar de inmediato puede ser una opción. Se usa cuando el tumor crece lentamente (indolente) y no causa síntomas importantes.
- Cirugía en GIST con deficiencia de SDH: En pacientes pediátricos con GIST deficiente en SDH (una enzima llamada deshidrogenasa de succinato), se recomienda cirugía para quitar el tumor localizado. Los GIST con deficiencia de SDH suelen crecer lentamente, por lo que se deben evitar cirugías extensas o repetidas.
- Ensayos clínicos: Participar en ensayos clínicos puede ser una opción para personas con GIST diseminado o recurrente. Estos estudios prueban tratamientos nuevos o enfoques para mejorar los resultados en personas con GIST.
Es importante tomar las decisiones de tratamiento junto con un profesional de la salud que se especializa en GIST. Esta persona puede darle recomendaciones personalizadas según factores como las características del tumor, la etapa de la enfermedad y su estado general de salud.