Dieta para el cáncer de intestino delgado

Descripción general

El cáncer del intestino delgado es una enfermedad poco común. Ocurre cuando las células del intestino delgado se vuelven cancerosas y forman tumores que afectan la digestión. El intestino delgado es una parte importante del sistema digestivo. Descompone los alimentos y absorbe vitaminas y grasas necesarias.

Aquí tiene algunos consejos para manejar el cáncer del intestino delgado:

  • Mantenga un peso saludable: Un peso saludable apoya su salud durante el tratamiento. Logre esto con una alimentación equilibrada y actividad física regular.
  • Coma una alimentación equilibrada: Incluya variedad de grupos de alimentos. Se recomienda disminuir los alimentos procesados altos en grasa, las harinas y almidones refinados, los azúcares y la carne roja y procesada. En su lugar, aumente los granos integrales, las legumbres, las frutas y las verduras.
  • Asegure suficientes nutrientes y calorías: Durante el tratamiento, necesita suficientes nutrientes y calorías para apoyar su cuerpo. Puede ser útil trabajar con una dietista registrada para crear un plan de comidas personal.

Ahora, algunos ejemplos de alimentos que puede incluir en una alimentación recomendada para el cáncer del intestino delgado:

  • Verduras: Agregue más verduras a cacerolas, sopas y guisos. Las verduras congeladas son tan saludables como las frescas y son prácticas.
  • Grasas saludables: Use aceite de oliva en aderezos o agréguelo a otros alimentos. También puede untar crema de nueces o aguacate en pan tostado o galletas saladas.
  • Fuentes de proteína: Durante el tratamiento contra el cáncer, su cuerpo necesita más proteína. Ejemplos de fuentes saludables son huevos enteros, pescado, nueces, semillas, yogur griego, frijoles o lentejas enlatados y queso rallado.

No hay alimentos específicos que deba evitar por el cáncer del intestino delgado. En general, se recomienda limitar los alimentos procesados altos en grasa, las harinas y almidones refinados, los azúcares, la carne roja y la carne procesada.

Incorporar esta alimentación a sus hábitos diarios puede ser más fácil con estos consejos:

  • Planifique con anticipación: Planee sus comidas y refrigerios para tener opciones nutritivas a la mano.
  • Pruebe recetas nuevas: Busque recetas que incluyan verduras, granos integrales y proteínas magras. Experimentar con sabores y texturas puede hacer las comidas más agradables.
  • Mantenga una buena hidratación: Tome suficientes líquidos durante el día. El agua es la mejor opción. También puede incluir tés de hierbas o agua infusionada para variar.

Hable con su equipo de atención médica: Siempre es importante consultar con su equipo antes de hacer cambios grandes en su alimentación o empezar suplementos nuevos. Las necesidades de nutrición varían según su condición y su plan de tratamiento. Trabajar con una dietista registrada puede ayudarle a crear un plan de comidas individualizado que se ajuste a sus necesidades.