Acerca del tumor del estroma gastrointestinal (GIST)

Descripción general

Un tumor del estroma gastrointestinal (GIST) es un tipo poco frecuente de tumor que se forma en el aparato digestivo, por lo general en el estómago o en el intestino delgado. Se desarrolla a partir de unas células especiales llamadas células intersticiales de Cajal, que ayudan a controlar el movimiento de los alimentos por el sistema digestivo. Los GIST afectan sobre todo a adultos de 40 a 70 años, aunque también pueden aparecer en menores y en adultos jóvenes.

Algunos GIST no causan síntomas, pero otros pueden provocar problemas como dolor de barriga, hinchazón de la barriga, náuseas, vómitos, falta de apetito, pérdida de peso, anemia (poca cantidad de glóbulos rojos) y sangrado en el aparato digestivo. A menudo, los GIST se encuentran por casualidad durante pruebas por imágenes (fotos del interior del cuerpo) o una endoscopia (una cámara delgada que mira por dentro).

El tratamiento suele incluir cirugía para quitar el tumor, y en los casos de mayor riesgo se puede recomendar tratamiento adicional para ayudar a evitar que el cáncer regrese.

Causas y factores de riesgo

Las causas exactas de los tumores del estroma gastrointestinal (GIST) no se conocen por completo. Sin embargo, algunas familias parecen tener más riesgo de presentar estos tumores por cambios heredados, o mutaciones, en ciertos genes llamados oncogenes (genes que pueden causar cáncer). Estas mutaciones son la causa conocida más común de los GIST.

Los factores de riesgo que no se pueden modificar son los que no se pueden cambiar. Incluyen:

  • Antecedentes familiares: Algunas personas nacen con mutaciones en genes que aumentan el riesgo de GIST.
  • Factores genéticos: Ciertos rasgos genéticos pueden hacer que los GIST sean más probables.

Los factores de riesgo que sí se pueden modificar son los que usted puede cambiar para bajar su riesgo, pero en los GIST no se conoce ninguno por ahora. Hasta ahora, no hay un vínculo claro con el estilo de vida ni con factores del ambiente que pueda reducir el riesgo.

Como los GIST son poco frecuentes, sus causas y riesgos todavía se están estudiando. Si le preocupa un GIST o cualquier problema de salud, hable con un profesional de la salud para recibir consejos y orientación según su situación.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de los tumores del estroma gastrointestinal (GIST) incluyen:

  • Ruptura aguda del tumor: cuando el tumor se abre de repente; puede ser grave.
  • Obstrucción gastrointestinal: un bloqueo en el sistema digestivo que puede impedir el paso de alimentos o líquidos.
  • Dolor: molestia o dolor, a menudo en el abdomen.
  • Dificultad para tragar (disfagia): problemas para tragar alimentos o líquidos.
  • Saciedad temprana: sentirse lleno muy rápido al empezar a comer.
  • A veces, se encuentran GIST pequeños por casualidad durante una cirugía, estudios de imagen o una endoscopia mientras se busca otra cosa.

A medida que los GIST avanzan o se vuelven más graves, pueden aparecer los siguientes síntomas:

  • Metástasis: los GIST pueden propagarse al hígado o dentro de la cavidad abdominal (diseminación en el peritoneo, la membrana que recubre el abdomen).
  • Afectación de ganglios linfáticos y pulmones: en adultos, es poco común que los GIST se propaguen a los ganglios linfáticos, los pulmones o zonas fuera del abdomen.
  • Hipotiroidismo consumptivo paraneoplásico: rara vez, los GIST pueden causar niveles bajos de hormonas de la tiroides por efectos del tumor.

Es importante saber que estos síntomas pueden variar según la persona. Si tiene síntomas que le preocupan o sospecha que puede tener un GIST, lo mejor es consultar con su profesional de la salud para un diagnóstico preciso y el manejo adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar el GIST (tumor del estroma gastrointestinal), se suelen hacer estos exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen físico: su profesional de la salud le revisa para buscar señales de un problema, como dolor, hinchazón o bultos en el cuerpo.
  • Análisis de laboratorio: pueden incluir análisis de sangre, orina o muestras de tejido para ayudar a hacer el diagnóstico. Las pruebas específicas dependen de sus síntomas y de las enfermedades que se estén considerando.
  • Pruebas genéticas: pueden recomendarse para buscar cambios en los genes, los cromosomas o las proteínas que confirmen o descarten una enfermedad genética sospechada.
  • Estudios de imagen: permiten ver el interior del cuerpo para encontrar pistas que ayuden a diagnosticar o controlar la enfermedad. El tipo de estudio depende de sus síntomas y de la parte del cuerpo que se va a examinar. Ejemplos: rayos X, resonancia magnética (RM) o tomografía computarizada (TC).

Para determinar la etapa o la gravedad del GIST, pueden hacerse exámenes, pruebas y procedimientos adicionales:

  • Endoscopia: usa un tubo flexible con una cámara para mirar por dentro del tubo digestivo y tomar biopsias si es necesario.
  • Ultrasonido endoscópico (USE): combina la endoscopia con ultrasonido para medir qué tan profundo entra el tumor y revisar los ganglios linfáticos cercanos.
  • Tomografía computarizada (TC): da imágenes detalladas del interior del cuerpo desde distintos ángulos y ayuda a determinar el tamaño del tumor y si se ha extendido.
  • Tomografía por emisión de positrones (PET): usa un marcador radiactivo para detectar células cancerosas en todo el cuerpo y ver si el tumor se ha diseminado.

Recuerde: estas son descripciones generales de exámenes, pruebas y procedimientos comunes para diagnosticar y clasificar el GIST. Consulte con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados según su situación.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento para los tumores del estroma gastrointestinal (GIST) incluyen:

  • Mantener la integridad de la cápsula del tumor: En la cirugía, el objetivo principal es quitar el tumor sin romper su cápsula (la capa que lo rodea). Esto ayuda a evitar que las células cancerosas se esparzan durante el procedimiento.
  • Lograr márgenes negativos (bordes sin células cancerosas): Se busca quitar el tumor con una pequeña cantidad de tejido sano alrededor para bajar el riesgo de que el cáncer regrese.

Los tratamientos y terapias para los GIST dependen de la etapa y las características del tumor. Algunas opciones son:

  • Cirugía: Para los GIST que se pueden quitar, la cirugía es el tratamiento principal. Se extirpan los tumores de 2 centímetros o más, y los tumores más pequeños (de 5 centímetros o menos) se pueden extirpar con cirugía laparoscópica (mínimamente invasiva).
  • Terapia dirigida: Medicinas como mesilato de imatinib y sunitinib atacan proteínas específicas que ayudan al tumor a crecer. Estas medicinas ayudan a encoger o controlar el tumor.
  • Terapia paliativa: La radioterapia puede usarse para aliviar el dolor o controlar el sangrado en casos avanzados, como medida de alivio.

Es importante señalar que un profesional de la salud debe hacer recomendaciones específicas según su situación. También pueden recomendarse cambios en los hábitos de salud y otros tratamientos caso por caso.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.