Acerca del carcinoma de células escamosas (cáncer de piel de células escamosas)

Descripción general
El carcinoma de células escamosas (CCE) es un tipo de cáncer que comienza en células escamosas. Estas son células planas que se encuentran en la piel y en las membranas mucosas (revestimientos húmedos por dentro). Puede presentarse en varias partes del cuerpo, como la piel, los pulmones y la zona de la cabeza y el cuello. En el CCE, estas células crecen de forma anormal y sin control y forman tumores. Si no se trata, las células cancerosas pueden propagarse a otras partes del cuerpo; a esto se le llama metástasis. El CCE es el segundo tipo de cáncer de piel más frecuente y también es un subtipo de cáncer de pulmón de células no pequeñas. Los factores de riesgo incluyen la exposición a la radiación ultravioleta del sol, fumar, algunas condiciones genéticas y tener un sistema inmunitario débil. El diagnóstico y el tratamiento tempranos son importantes para lograr mejores resultados.
Causas y factores de riesgo

El carcinoma de células escamosas (CCE) se debe al crecimiento sin control de células escamosas (células planas que recubren la piel y otros tejidos) en el cuerpo. Las causas específicas del CCE pueden variar según el lugar donde aparece el cáncer. En general, el CCE se relaciona con los siguientes factores:

Los factores de riesgo no modificables son los que no se pueden cambiar. Factores no modificables para el CCE:

  • Piel clara
  • Sistema inmunitario debilitado
  • Antecedentes de cáncer de piel
  • Más de 50 años
  • Ser hombre
  • Antecedentes de infección por virus del papiloma humano (VPH)
  • Antecedentes de queratosis actínica (una afección precancerosa de la piel)

Los factores de riesgo modificables son los que sí se pueden cambiar o influir. Factores modificables para el CCE:

  • Exposición al sol: la exposición prolongada y sin protección a la radiación ultravioleta (UV) del sol o de las camas de bronceado aumenta el riesgo de CCE.
  • Exposición a químicos: algunas sustancias químicas, como el arsénico, pueden aumentar el riesgo de CCE.
  • Estilo de vida: una alimentación poco saludable, beber alcohol en exceso y fumar o usar tabaco se asocian con mayor riesgo de CCE.
Síntomas

Síntomas tempranos del cáncer de pulmón de células escamosas:

  • Tos que no se quita
  • Flema con sangre
  • Falta de aire o silbidos al respirar
  • Voz ronca
  • Dolor en el pecho, sobre todo al respirar hondo o toser
  • Pérdida de peso sin causa aparente
  • Falta de apetito
  • Cansancio

Síntomas que pueden aparecer en etapas más avanzadas, con progresión o mayor gravedad de este cáncer:

  • Ganglios linfáticos hinchados
  • Mareo
  • Dolor de cabeza
  • Sensación de debilidad o entumecimiento en brazos o piernas
  • Dolor de huesos
  • Convulsiones

Es importante saber que algunas personas no presentan síntomas hasta que el cáncer se ha extendido. Las infecciones en los pulmones que se repiten, como neumonía o bronquitis, también pueden ser síntomas del cáncer de pulmón de células escamosas. Si usted presenta alguno de estos síntomas, es crucial consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico correcto y un plan de tratamiento adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar el carcinoma de células escamosas (CCE), los médicos suelen realizar estos exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen físico: El profesional de la salud buscará señales como dolor, hinchazón o bultos en el cuerpo.
  • Historia clínica: El médico le hará preguntas sobre sus síntomas y revisará su historia médica completa.
  • Biopsia: Se toma una muestra de tejido del área afectada y se envía al laboratorio para analizarla.
  • Endoscopia y laringoscopia: Estos procedimientos permiten al médico ver el interior de la garganta con un tubo delgado y flexible con una cámara.
  • Pruebas de imagen: La tomografía computarizada (TC), la ecografía y la resonancia magnética (RM) pueden usarse para saber qué tan extendida está la enfermedad y en qué etapa está el CCE.

Para determinar la etapa o la gravedad del CCE, se pueden hacer exámenes, pruebas y procedimientos adicionales:

  • Estudios de imagen adicionales: Se puede hacer una tomografía por emisión de positrones con tomografía computarizada (PET-TC) o una gammagrafía ósea para saber si el cáncer se ha extendido a otras partes del cuerpo.
  • Biopsia para determinar la etapa: Se puede hacer una biopsia de los ganglios linfáticos u otras áreas sospechosas para ver si el cáncer se ha extendido.
  • Pruebas genéticas: Esta prueba ayuda a identificar cambios en los genes que pueden afectar el pronóstico (qué se puede esperar de la enfermedad) o las opciones de tratamiento.

Recuerde: es importante consultar a su profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre los exámenes, pruebas y procedimientos para el CCE.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento del carcinoma de células escamosas (CCE) son eliminar o destruir las células cancerosas, evitar que el cáncer se extienda y ayudarle a vivir más tiempo y con mejor calidad de vida.

Las opciones de tratamiento para el CCE incluyen:

  • Cirugía: Es el tratamiento más común para el CCE. Se pueden usar distintos métodos, como la escisión quirúrgica (cortar y quitar el cáncer), la crioterapia (congelar y destruir el tejido canceroso), el curetaje y electrodesecación (quitar el cáncer con una herramienta afilada y usar corrientes eléctricas para destruir las células que queden), o la cirugía de Mohs (retirar el cáncer por etapas, capa por capa). En casos avanzados, también se pueden quitar los ganglios linfáticos.
  • Radioterapia: Usa rayos de alta energía para matar las células cancerosas. Puede usarse como tratamiento principal en etapas iniciales del CCE o junto con cirugía o quimioterapia en casos más avanzados.
  • Medicamentos tópicos: Medicamentos que se aplican directamente sobre la piel, como cremas o geles, pueden ayudar a tratar el CCE superficial.
  • Terapia con luz: También llamada terapia fotodinámica (TFD). Usa un medicamento que hace a las células más sensibles a la luz (agente fotosensibilizante) y luz para destruir las células cancerosas.
  • Inmunoterapia y quimioterapia: Se pueden recomendar para CCE avanzado que se ha extendido a otras partes del cuerpo. Actúan al atacar y matar las células cancerosas o al fortalecer el sistema inmunitario para que combata el cáncer.
  • Cambios de hábitos de salud: Protegerse del sol, dejar de fumar y mantener un estilo de vida saludable pueden ayudar a reducir el riesgo de tener CCE o a evitar que vuelva.

Recuerde: las opciones de tratamiento pueden variar según el caso. Es esencial consultar con un profesional de la salud que pueda darle consejos personalizados según su situación específica.