Acerca del melanoma

Descripción general
El melanoma es un tipo de cáncer de piel. Empieza en los melanocitos, que son las células que producen la melanina, el pigmento que da color a la piel. Puede empezar como un lunar oscuro en la piel. También puede aparecer en otros tejidos con pigmento, como el ojo o la boca. El melanoma es serio porque puede invadir tejidos cercanos y extenderse a otras partes del cuerpo, como los pulmones, el hígado, los huesos o el cerebro. Detectar y quitar el melanoma a tiempo aumenta las posibilidades de que el tratamiento funcione bien.
Causas y factores de riesgo

El melanoma puede deberse a la exposición a radiación ultravioleta (UV) del sol o de camas o cabinas de bronceado. Esta radiación puede dañar la piel y causar cáncer.

Factores de riesgo que no se pueden cambiar:

  • Edad: El riesgo de melanoma aumenta con la edad, pero también es común en personas de 30 años o menos.
  • Sexo: El riesgo es mayor en mujeres antes de los 50 años y mayor en hombres después de los 50.
  • Número de lunares: Tener muchos lunares comunes o atípicos (irregulares) aumenta el riesgo de melanoma.
  • Antecedentes familiares: Tener familiares con cáncer de piel aumenta la probabilidad de melanoma.
  • Enfermedades del sistema inmunitario: Afecciones que debilitan las defensas pueden aumentar el riesgo de melanoma.
  • Alteraciones genéticas: Cambios heredados en los genes pueden hacer más probable el melanoma.
  • Rasgos físicos: Pecas, piel clara y ojos de color claro se asocian con mayor riesgo.

Factores de riesgo que sí se pueden cambiar o influir:

  • Exposición al sol: Limitar el tiempo bajo sol directo, sobre todo en las horas de mayor intensidad, reduce la exposición a radiación ultravioleta (UV).
  • Quemaduras solares graves, especialmente en la niñez o juventud: Proteger la piel con protector solar o ropa ayuda a prevenirlas y baja el riesgo futuro de melanoma.
  • Ciertos medicamentos, como los inmunosupresores (medicinas que bajan las defensas): Consulte con su médico sobre los efectos secundarios para ayudar a manejar estos riesgos.
  • Exposición ambiental a sustancias químicas: Limitar la exposición a algunas sustancias, como pesticidas o metales pesados, puede reducir factores de riesgo asociados con el melanoma.
Síntomas

Los síntomas tempranos del melanoma pueden incluir:

  • Cambios en un lunar que ya tiene
  • Aparición de un crecimiento nuevo y fuera de lo común en la piel
  • Lunares con forma o bordes irregulares
  • Lunares de varios colores o con color desigual
  • Manchas de piel escamosas, secas o ásperas
  • Lunares de más de 6 mm
  • Cambios en el tamaño, la forma o el color del lunar

A medida que el melanoma avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas comunes, como:

  • Lunares que supuran, sangran o forman costra
  • Manchas, llagas o úlceras en o cerca de un lunar que duelen, están sensibles o pican
  • Manchas de piel con cambio de color
Diagnóstico

Los proveedores de atención médica suelen diagnosticar el melanoma por:

  • Examen físico e historial médico: su proveedor examina la piel con detalle, habla con usted sobre los síntomas, revisa su historial médico y hace una biopsia (se toma una pequeña muestra de piel para verla al microscopio).
  • Pruebas de imagen: resonancia magnética (RM), tomografía computarizada (TC), tomografía por emisión de positrones (TEP), radiografía de tórax y ecografía (ultrasonido). Estas pruebas ayudan a saber qué tan avanzado está el melanoma.
  • Análisis de laboratorio: análisis de sangre (química sanguínea) y pruebas de función del hígado. Se usan para buscar señales de que el melanoma se ha extendido a otros órganos, como el hígado.
Opciones de tratamiento

Los objetivos principales del tratamiento del melanoma son quitar o destruir las células cancerosas, evitar que el cáncer se propague a otras partes del cuerpo y mejorar la calidad de vida del paciente. Las opciones de tratamiento son:

  • Cirugía: es una opción común para el melanoma en etapa inicial. Consiste en quitar el tejido canceroso y un margen de piel sana alrededor para asegurar que se retiren todas las células del cáncer.
  • Radioterapia: usa rayos de alta energía para atacar y matar células cancerosas. Se puede usar después de la cirugía para eliminar células que queden o cuando no es posible operar.
  • Inmunoterapia: fortalece el sistema inmunitario para que reconozca y ataque las células del cáncer. Este tratamiento ayuda al cuerpo a combatir el melanoma.
  • Quimioterapia: usa medicamentos para matar células cancerosas. Puede recomendarse en melanoma avanzado o cuando el cáncer se ha extendido a otras partes del cuerpo.
  • Terapia dirigida: se enfoca en mutaciones genéticas (cambios en los genes) específicas de las células del cáncer que impulsan su crecimiento. Los medicamentos bloquean estos cambios para frenar el avance del cáncer.
  • Cambios en el estilo de vida: proteger la piel del sol fuerte, evitar las camas de bronceado y revisarse la piel en casa con regularidad puede ayudar a prevenir el melanoma o a detectarlo temprano, cuando el tratamiento funciona mejor.

Combinar diferentes tratamientos, como la cirugía, la radioterapia, la inmunoterapia y la terapia dirigida, puede ofrecer un enfoque integral para tratar el melanoma y mejorar los resultados del tratamiento.