Acerca del liposarcoma

Descripción general

El liposarcoma es un tipo raro de cáncer que se forma en las células de grasa de los tejidos blandos del cuerpo. También se conoce como tumor lipomatoso o sarcoma de tejidos blandos. Existen más de 50 tipos de sarcomas de tejidos blandos, pero el liposarcoma es el más común.

Puede aparecer en células de grasa en cualquier parte del cuerpo, pero se encuentra con más frecuencia en los brazos y las piernas, sobre todo en los muslos, en la parte posterior del abdomen (retroperitoneo) y en la ingle. El liposarcoma se considera un tumor maligno porque puede crecer e invadir los tejidos u órganos cercanos.

La mayoría de las personas con liposarcoma no tienen síntomas hasta que el tumor es grande y invade órganos o tejidos cercanos. Esto puede causar sensibilidad al tacto, dolor o problemas para usar esa parte del cuerpo.

El tratamiento suele incluir cirugía para quitar el tumor. A veces se combina con radioterapia o quimioterapia. El pronóstico (lo que se espera a futuro) puede variar según factores como el lugar del tumor y su grado (qué tan agresivo se ve al microscopio).

Causas y factores de riesgo

El liposarcoma es un tipo de cáncer que ocurre cuando hay cambios genéticos en las células de grasa. Esos cambios hacen que esas células crezcan sin control. No se conocen las causas exactas de estos cambios. El liposarcoma es más frecuente en hombres entre 50 y 60 años, aunque cualquier persona puede tenerlo. Es raro en niños.

Los factores de riesgo no modificables para el liposarcoma son factores que no se pueden cambiar. Estos son:

  • Edad avanzada
  • Predisposiciones genéticas, como antecedentes familiares de liposarcoma u otros cánceres relacionados
  • Haber recibido tratamiento con radiación en el pasado
  • Daño al sistema linfático
  • Exposición por mucho tiempo a químicos tóxicos como el cloruro de vinilo

Los factores de riesgo modificables para el liposarcoma no están bien establecidos ni claramente identificados. Sin embargo, decisiones de estilo de vida como fumar o tener una alimentación poco saludable no se han relacionado con un mayor riesgo de liposarcoma.

Es importante saber que, aunque estos factores pueden aumentar la probabilidad de desarrollar liposarcoma, no significa que vaya a ocurrir. Los exámenes médicos regulares y la detección temprana pueden ayudar a mejorar los resultados. Si tiene preocupaciones sobre sus factores de riesgo, lo mejor es consultar con un profesional de la salud que pueda darle consejos personalizados.

Síntomas

Los primeros síntomas del liposarcoma (un tipo de cáncer del tejido graso) pueden pasar desapercibidos, pero a medida que el tumor crece, los síntomas comunes pueden incluir:

  • Un bulto en una zona de grasa que se puede sentir al tocar
  • Cansancio

A medida que el liposarcoma avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer más síntomas según la ubicación del tumor o cuando se hace lo bastante grande como para presionar órganos cercanos:

  • Tumor en el abdomen: dolor, hinchazón, sensación de llenura incluso después de comer poco, estreñimiento, dificultad para respirar, sangre en las heces o en el vómito
  • Tumor en el brazo o la pierna: debilidad en la extremidad, dolor, hinchazón
  • Problemas en el funcionamiento de órganos cercanos, como los pulmones, el hígado u otros órganos del abdomen

Si sospecha que puede tener liposarcoma o presenta síntomas que le preocupan, consulte a un profesional de la salud para una evaluación y diagnóstico adecuados.

Diagnóstico

Para diagnosticar el liposarcoma, suelen realizarse los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen físico: Su proveedor de atención médica buscará señales como bultos inusuales, hinchazón o dolor en zonas donde el liposarcoma aparece con más frecuencia, como los muslos, el abdomen o la ingle.
  • Pruebas de laboratorio: Pueden hacerle análisis de sangre para descartar otros problemas y buscar señales que puedan sugerir cáncer.
  • Estudios de imágenes: Se usan radiografías, resonancias magnéticas (RM) o tomografías computarizadas (TC) para obtener imágenes detalladas del área afectada. Esto ayuda a conocer el tamaño, la ubicación y las características del tumor.
  • Biopsia: Se puede tomar una muestra de tejido del área sospechosa para confirmar si el crecimiento es liposarcoma.

Para determinar la etapa o la gravedad del liposarcoma, pueden recomendarle exámenes, pruebas y procedimientos adicionales:

  • Estudios de imágenes adicionales: Pueden usar tomografías computarizadas (TC) o tomografías por emisión de positrones (TEP) para evaluar la extensión del cáncer y detectar si se ha propagado.
  • Biopsia: Se toma una muestra de tejido para examinarla al microscopio, confirmar el diagnóstico y determinar el subtipo específico de liposarcoma.
  • Procedimientos para determinar la etapa: Pueden incluir gammagrafías óseas u otros estudios de imágenes para evaluar si el cáncer se ha propagado a otras partes del cuerpo.

Es importante dar seguimiento con su proveedor de atención médica si sus síntomas empeoran o cambian después de los exámenes iniciales. Su proveedor le orientará en el proceso de diagnóstico adecuado.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento del liposarcoma son quitar el tumor, evitar que se propague y ayudarle a vivir más tiempo. Estas son las opciones de tratamiento y cómo ayudan a lograr estos objetivos:

  • Cirugía: Es el tratamiento principal para el liposarcoma. La meta es quitar todo el tumor con un pequeño margen de tejido sano. Sin embargo, si el tumor ha crecido hacia estructuras vitales, puede que no sea posible retirarlo por completo. En esos casos, la cirugía puede combinarse con radioterapia o quimioterapia.
  • Radioterapia: Esta terapia usa haces de energía (rayos) para destruir células cancerosas. Puede usarse antes de la cirugía para encoger el tumor y facilitar su extracción. También puede usarse después de la cirugía para destruir cualquier célula cancerosa que haya quedado.
  • Quimioterapia: La quimioterapia usa medicamentos fuertes para destruir células cancerosas. Aunque puede no ser eficaz para liposarcomas de bajo grado (de crecimiento lento), ciertos medicamentos de quimioterapia han sido aprobados para tratar el liposarcoma por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA). La quimioterapia puede usarse antes o después de la cirugía para destruir células cancerosas y evitar que se propaguen.
  • Cambios en los hábitos de salud: No hay cambios específicos recomendados para el liposarcoma. Aun así, mantener un estilo de vida saludable puede apoyar su bienestar durante el tratamiento. Esto incluye comer de forma equilibrada, mantenerse activo físicamente, dormir lo suficiente y manejar el estrés.

Cada opción tiene beneficios y posibles efectos secundarios. Por eso, es crucial hablar con su profesional de la salud para decidir el plan que sea mejor para su situación.