Acerca del sarcoma de Kaposi

Descripción general

El sarcoma de Kaposi es un tipo de cáncer que nace en las células que recubren los vasos linfáticos y los vasos sanguíneos. Con frecuencia aparece como tumores en la piel o en las mucosas, como dentro de la boca. También puede presentarse en otras partes del cuerpo, como los ganglios linfáticos, los pulmones o el aparato digestivo.

Las células anormales del sarcoma de Kaposi causan manchas o lesiones en la piel de color morado, rojo azulado o marrón oscuro o negro, sobre todo en las piernas y la cara. Estas lesiones pueden verse preocupantes, pero por lo general no causan síntomas. Sin embargo, cuando aparecen en los pulmones, el hígado o el aparato digestivo, pueden causar problemas graves, como sangrado en el aparato digestivo o dificultad para respirar.

El sarcoma de Kaposi es causado por una infección con un virus llamado herpesvirus asociado al sarcoma de Kaposi (KSHV) o virus del herpes humano 8 (VHH-8). Puede ocurrir en diferentes poblaciones y se ve con frecuencia en personas con el sistema inmunitario debilitado.

Las opciones de tratamiento incluyen tratamientos que actúan en todo el cuerpo, como la terapia antirretroviral de gran actividad (TARGA), y tratamientos locales como cirugía, radioterapia, crioterapia (congelación) y quimioterapia.

Causas y factores de riesgo

El sarcoma de Kaposi (SK) es causado por una infección con el virus del herpes humano 8 (VHH-8), también conocido como herpesvirus asociado al sarcoma de Kaposi (KSHV). Este virus favorece el desarrollo de este cáncer al afectar las células que recubren los vasos linfáticos o sanguíneos. A continuación, los factores de riesgo no modificables y modificables para el SK:

Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar):

  • VIH en etapa avanzada: Tener VIH en etapa avanzada es un factor importante de riesgo para desarrollar SK.
  • Recuento bajo de CD4 (un tipo de glóbulo blanco que ayuda a defender el cuerpo): Un recuento bajo indica un sistema inmunitario debilitado y también es un factor de riesgo para desarrollar SK.
  • Ser positivo para VHH-8: El riesgo de desarrollar SK es más alto en personas que son positivas para VHH-8 y también tienen VIH.

Factores de riesgo modificables (se pueden cambiar o influir):

  • Diagnóstico oportuno de VIH y vinculación al tratamiento antirretroviral (TAR): Un diagnóstico temprano y empezar el TAR pronto puede prevenir un debilitamiento profundo del sistema inmunitario causado por el VIH, y así reducir el riesgo de desarrollar SK.
  • Falta de acceso al TAR o no tomarlo: En personas sin acceso al TAR o que no lo toman, el riesgo de desarrollar SK es mucho más alto.

Es importante saber que estos factores de riesgo no garantizan que se desarrolle SK, pero sí pueden aumentar la probabilidad. Si le preocupa su riesgo de SK, lo mejor es consultar con su profesional de salud, quien puede darle consejos personalizados según su situación.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes del sarcoma de Kaposi (SK) incluyen:

  • Manchas planas, sin dolor y de color diferente en la piel o dentro de la boca
  • Hinchazón en las extremidades (brazos o piernas)
  • Dificultad para respirar
  • Náuseas
  • Toser y sacar sangre
  • Dolor en el pecho

A medida que el SK avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas comunes, como:

  • Lesiones en otras partes del cuerpo, como los pulmones, los ganglios linfáticos y el aparato digestivo
  • Lesiones en la cara y las piernas que se ven rojo azulado, moradas, marrones o negras
  • Malestar estomacal
  • Diarrea
  • Hinchazón dolorosa de las extremidades
  • Ganglios linfáticos hinchados
  • Tos
  • Sangrado de las lesiones, lo que puede causar anemia (pocos glóbulos rojos)

Es importante saber que los síntomas pueden variar según la persona y la etapa del SK. Si presenta alguno de estos síntomas o sospecha que puede tener SK, hable con un médico para recibir el diagnóstico y tratamiento adecuados.

Diagnóstico

Para diagnosticar el sarcoma de Kaposi, suelen hacerse los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen físico: Un profesional de la salud revisa señales de un problema, como dolor, hinchazón o bultos en el cuerpo.
  • Evaluación de antecedentes médicos: El médico le preguntará sobre sus síntomas y afecciones previas, en especial si su sistema inmunitario está debilitado.
  • Biopsia: Se toma una pequeña muestra de tejido (biopsia) de una lesión para analizarla al microscopio por un patólogo. Esto ayuda a confirmar el diagnóstico.
  • Inmunohistoquímica: Se usan anticuerpos para buscar antígenos (sustancias específicas) en la muestra de tejido. Esto ayuda a confirmar el diagnóstico.
  • Prueba del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH): Se pueden ordenar pruebas de sangre o saliva para detectar infección por VIH, ya que las personas con el sistema inmunitario débil tienen mayor riesgo de sarcoma de Kaposi.

Exámenes, pruebas y procedimientos adicionales para determinar el estadio o la gravedad del sarcoma de Kaposi pueden incluir:

  • Pruebas de imagen: Radiografías o tomografías computarizadas (TC) pueden buscar sarcoma de Kaposi en los pulmones, sobre todo si hay dificultad para respirar.
  • Broncoscopia: Este procedimiento permite ver la tráquea y las vías respiratorias grandes de los pulmones para revisar si hay sarcoma de Kaposi.
  • Pruebas genéticas: Estas pruebas de laboratorio usan muestras de sangre, saliva u otros tejidos para identificar cambios en genes, cromosomas o proteínas que pueden influir en la evolución de la enfermedad.

Recuerde que los exámenes y pruebas específicos pueden variar según su situación. Es crucial consultar con su proveedor de atención médica para recibir consejos personalizados.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento del sarcoma de Kaposi son aliviar los síntomas, retrasar el avance de la enfermedad, reducir las lesiones y prevenir que aparezcan lesiones nuevas. Los tratamientos y cómo actúan incluyen:

  • Crioterapia: Congela las lesiones para destruir el tejido anormal.
  • Tratamientos con láser: Usa láser para quitar o reducir las lesiones.
  • Inyecciones dentro de la lesión: Coloca el medicamento directamente en la lesión.
  • Cirugía o legrado: Retira las lesiones cortándolas.
  • Quimioterapia: Usa medicamentos para matar células cancerosas en todo el cuerpo.
  • Radioterapia: Usa rayos de alta energía para atacar y destruir células cancerosas.
  • Terapia antirretroviral de gran actividad (TARGA): Recomendada para personas con síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). Ayuda a reducir las lesiones y a frenar el avance de la enfermedad.
  • Sirolimus y everolimus: Medicamentos que controlan las lesiones en personas con trasplante de órgano mientras ayudan a prevenir el rechazo del órgano.
  • Medicamentos antivirales: Ganciclovir o foscarnet pueden ayudar a prevenir que se formen lesiones nuevas.

Es importante saber que las dosis de los medicamentos pueden variar y pueden presentarse efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud para recibir asesoría personalizada sobre las mejores opciones de tratamiento para usted.