Complicaciones del neuroblastoma
Neuroblastoma, un tipo de cáncer que afecta principalmente a las y los niños, puede causar varias complicaciones aun después de terminar el tratamiento. Es importante conocer estas complicaciones y tomar medidas para prevenirlas o tratarlas si aparecen. Complicaciones comunes del neuroblastoma:
- Metástasis: El neuroblastoma suele empezar en las glándulas suprarrenales (encima de los riñones), pero puede extenderse a otras partes del cuerpo, como los ganglios linfáticos, la médula ósea, los huesos, la piel y el hígado. Los tumores en esas zonas pueden afectar su función y causar síntomas.
- Problemas de crecimiento y desarrollo: Las y los niños que tuvieron neuroblastoma pueden presentar retrasos en el crecimiento y en el desarrollo. Esto puede ser físico, del pensamiento o de las emociones. Las visitas regulares con el pediatra ayudan a vigilar el crecimiento y atender cualquier preocupación.
- Compresión de la médula espinal: Tumores que crecen en o cerca de la médula espinal pueden comprimirla y causar dolor y parálisis.
- Problemas neurológicos: A veces hay daño de los nervios (neuropatía). Puede causar adormecimiento, hormigueo o debilidad en partes del cuerpo. La fisioterapia y las medicinas pueden ayudar a manejar estos síntomas.
- Problemas de huesos o músculos: Algunos niños pueden desarrollar problemas como escoliosis (curvatura de la columna). La fisioterapia y el ejercicio regular pueden ayudar y mejorar la movilidad.
- Síndrome paraneoplásico: Las células del neuroblastoma pueden liberar sustancias que irritan los tejidos del cuerpo. Esto puede causar hinchazón del abdomen, diarrea, problemas de equilibrio y coordinación, y movimientos anormales de los ojos.
- Pérdida de audición: El tratamiento, en especial la radioterapia, a veces causa pérdida de audición. Haga pruebas de audición de forma regular para detectar cambios. Si hay pérdida, pueden recomendar audífonos o implantes cocleares.
- Problemas de tiroides: Algunos tratamientos, como la radioterapia, pueden afectar la glándula tiroides. Las pruebas de función tiroidea ayudan a detectar problemas temprano. El tratamiento puede incluir medicamentos u otras intervenciones para regular la tiroides.
- Segundos cánceres: Aunque es raro, quienes sobreviven al neuroblastoma tienen un riesgo un poco mayor de presentar un segundo cáncer más adelante, incluida la leucemia. Las citas de seguimiento con un oncólogo son importantes para vigilar señales de cáncer nuevo.
Para prevenir o tratar estas complicaciones, es clave que las personas sobrevivientes de neuroblastoma tengan vigilancia y seguimiento de por vida. Esto incluye visitas regulares con profesionales de salud especializados en oncología pediátrica. Ellos pueden vigilar efectos tardíos y brindar el tratamiento adecuado si hace falta.
Es importante que cuidadores y sobrevivientes busquen apoyo durante este proceso. Hay muchos recursos de salud mental que pueden ayudar a las y los niños y a sus familias a sobrellevar los retos emocionales que trae un diagnóstico de neuroblastoma.
Recuerde: cada niño es único, y las complicaciones pueden variar según los tratamientos que recibió y sus características individuales. Si tiene dudas sobre posibles complicaciones o sobre opciones de tratamiento, consulte siempre al equipo de atención médica de su hijo o hija. Ellos pueden darle consejos personalizados según su historia clínica y su condición actual.