Complicaciones de los tumores neuroendocrinos gastrointestinales

Descripción general

Los tumores neuroendocrinos gastrointestinales son tumores de crecimiento lento que se forman en el revestimiento del tubo digestivo. Nacen de células neuroendocrinas, que están en todo el cuerpo y ayudan a regular muchas funciones. Pueden aparecer en cualquier parte del tubo digestivo, pero son más comunes en el intestino delgado, el recto o el apéndice. Los tumores neuroendocrinos gastrointestinales (TNE) pueden causar varias complicaciones. A continuación, se describen algunas comunes y cómo prevenirlas o tratarlas:

Síndrome carcinoide: Si el tumor se extiende al hígado u otras partes del cuerpo, puede causar síndrome carcinoide. Produce síntomas como rubor (enrojecimiento de la piel), dificultad para respirar, diarrea y dolor abdominal. Para prevenirlo o manejarlo:

  • Evite desencadenantes que empeoran los síntomas, como el alcohol, los frutos secos, ciertos quesos y alimentos con capsaicina (como los chiles).
  • Se le pueden recetar medicamentos llamados análogos de somatostatina para controlar la producción de hormonas y aliviar los síntomas.

Obstrucción intestinal: A veces los TNE crecen lo suficiente como para bloquear el intestino. Esto puede causar dolor abdominal, hinchazón del abdomen, náuseas y vómitos. Para prevenirla o tratarla:

  • Puede ser necesario operar para quitar el tumor que causa la obstrucción.
  • En algunos casos, se puede colocar un stent (un tubo pequeño) para mantener el intestino abierto y permitir el paso normal de los alimentos.

Metástasis en el hígado: Los TNE a menudo se extienden al hígado. Cuando esto ocurre, pueden aparecer metástasis en el hígado. Los síntomas pueden incluir dolor abdominal, ictericia (color amarillo de la piel y los ojos) y pérdida de peso. Para prevenirlas o tratarlas:

  • Se puede considerar la cirugía para quitar los tumores si están localizados.
  • También se pueden usar otros tratamientos, como ablación (destruir los tumores con calor o frío), embolización (bloquear el flujo de sangre a los tumores) o medicamentos de terapia dirigida.

Desequilibrios hormonales: Algunos TNE producen hormonas que alteran el funcionamiento normal del cuerpo. La producción excesiva de hormonas puede causar rubor en la piel, sudoración, asma, diarrea, hipoglucemia (bajo nivel de azúcar en la sangre) y úlceras (llagas) en el estómago o el intestino. Para manejarlos:

  • Los análogos de somatostatina pueden ayudar a controlar la producción de hormonas y aliviar los síntomas.
  • En algunos casos, puede ser necesaria una cirugía para quitar tumores que causan el desequilibrio hormonal.

Deficiencias de nutrientes: Los TNE pueden afectar la digestión y la absorción de nutrientes en el intestino, lo que causa deficiencias. Esto puede resultar en pérdida de peso, debilidad, cansancio y otros síntomas de desnutrición. Para prevenirlas o tratarlas:

  • Es importante trabajar con una dietista registrada para asegurar una alimentación equilibrada que cubra sus necesidades.
  • Se pueden recomendar suplementos nutricionales para corregir deficiencias específicas.

Cada persona es diferente. Las opciones de tratamiento dependen del tamaño del tumor, la ubicación, la etapa del cáncer y su salud en general. Si le diagnosticaron TNE o tiene síntomas que le preocupan, consulte con un profesional de la salud especializado en gastroenterología u oncología para recibir orientación y recomendaciones personalizadas.