Acerca de los tumores neuroendocrinos del aparato digestivo

Descripción general

Los tumores neuroendocrinos del aparato digestivo son tumores de crecimiento lento que se forman en el revestimiento del aparato digestivo. Estos tumores empiezan en células neuroendocrinas (células que están en todo el cuerpo y ayudan a regular funciones del cuerpo).

Pueden aparecer en cualquier parte del aparato digestivo, pero son más comunes en el intestino delgado, el recto o el apéndice. Son un tipo de cáncer y pueden clasificarse como tumores carcinoides, que por lo general son de grado bajo o intermedio. En algunos casos, si el tumor se extiende a otras partes del cuerpo, puede causar un conjunto de síntomas llamado síndrome carcinoide.

El diagnóstico incluye estudios de imágenes y pruebas que analizan muestras de sangre y de orina. Las opciones de tratamiento y lo que se puede esperar varían según su situación.

Causas y factores de riesgo

Los tumores neuroendocrinos gastrointestinales (TNE) ocurren por un cambio (mutación) en las células neuroendocrinas del aparato digestivo. Este cambio permite que las células vivan más tiempo que lo normal y, con el tiempo, formen una masa (tumor). No se conoce bien la causa exacta de ese cambio en las células. Se han identificado algunos factores que podrían influir:

Factores de riesgo no modificables (cosas que una persona no puede cambiar):

  • Edad: Las personas adultas mayores tienen más probabilidad de tener TNE que los adultos jóvenes o los niños. Se diagnostican con más frecuencia entre los 55 y 65 años.
  • Sexo asignado al nacer: Las mujeres tienen un poco más de probabilidad de desarrollar TNE que los hombres.
  • Antecedentes familiares: Tener familiares con el síndrome de neoplasia endocrina múltiple tipo 1 (MEN1) o con neurofibromatosis tipo 1 (NF1) puede aumentar el riesgo de TNE. Estos síndromes se deben a mutaciones genéticas.

Factores de riesgo modificables (cosas que una persona podría cambiar o controlar):

  • Problemas del estómago: Algunas afecciones que afectan la producción de ácido del estómago, como la gastritis atrófica, la anemia perniciosa o el síndrome de Zollinger-Ellison, pueden aumentar el riesgo de TNE, en especial en el estómago.

Es importante saber que estos factores de riesgo pueden aumentar la probabilidad de tener TNE, pero no significan que la persona los tendrá. Los exámenes de detección y la detección temprana ayudan a manejar y tratar los TNE de forma eficaz. Hable con su profesional de la salud para entender sus riesgos personales y las medidas de prevención adecuadas.

Síntomas

Muchas personas con tumores neuroendocrinos del aparato digestivo (TNE) no tienen síntomas. Cuando hay síntomas, pueden no ser específicos y variar según la ubicación del tumor. Algunos síntomas comunes son:

  • Dolor de estómago o de abdomen
  • Diarrea
  • Cambio en el color de las heces
  • Náuseas y vómitos
  • Estreñimiento
  • Acidez estomacal (ardor)
  • Signos de sangrado intestinal, como sangre roja brillante en las heces o heces negras, pegajosas, como alquitrán
  • Fatiga (cansancio extremo)

A medida que avanzan los TNE, pueden aparecer otros síntomas, como:

  • Pérdida de peso sin causa conocida
  • Sensación de hinchazón del abdomen
  • Ictericia (color amarillo en la piel y los ojos)
  • Hemorragia por úlceras pépticas múltiples y que se repiten (llagas en el estómago o el duodeno)
  • Reflujo gastroesofágico por producir demasiado ácido (el ácido del estómago sube al esófago)

Es importante saber que estos síntomas también pueden deberse a otras enfermedades o problemas de salud. Por eso, es esencial que consulte con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso. El profesional de la salud puede evaluar sus síntomas, hacer pruebas y recomendar opciones de tratamiento adecuadas.

Diagnóstico

Para diagnosticar los tumores neuroendocrinos (TNE) del sistema digestivo, se suelen hacer los siguientes exámenes y procedimientos:

  • Historia clínica: su médico le preguntará sobre sus síntomas y sus antecedentes personales y familiares de salud para reunir información importante.
  • Examen físico: una revisión completa de su cuerpo para buscar señales de enfermedad o anomalías.
  • Análisis de sangre: se mide el nivel de ciertas sustancias, como hormonas, que pueden indicar la presencia de tumores neuroendocrinos.
  • Marcadores tumorales: se analiza una muestra de sangre, orina o tejido para medir sustancias específicas, como la cromogranina A, asociada a los tumores neuroendocrinos.
  • Orina de 24 horas: recolección de orina durante 24 horas para medir sustancias como el ácido 5-hidroxiindolacético (5-HIAA) o la serotonina, que pueden ser indicadores de tumores neuroendocrinos.
  • Estudios de imagen: la tomografía computarizada (TC) y la resonancia magnética (RM) crean imágenes detalladas de los órganos y huesos para buscar TNE del sistema digestivo. La tomografía por emisión de positrones (TEP) es otra prueba de imagen que puede detectar células cancerosas, incluidas células de tumores neuroendocrinos. También pueden usarse estudios especializados con radionúclidos (pruebas que usan pequeñas cantidades de radiactividad).
  • Endoscopia: se introduce un tubo delgado con cámara y luz por la boca para ver la parte alta del sistema digestivo y buscar TNE u otras anomalías que puedan causar síntomas. Durante este procedimiento, el médico puede tomar una muestra de tejido (biopsia) para analizarla.
  • Colonoscopia: se introduce un tubo delgado con cámara y luz por el recto para ver la parte baja del sistema digestivo (colon o intestino grueso) y buscar TNE u otras anomalías. Durante este procedimiento, el médico puede tomar una muestra de tejido (biopsia) para analizarla.

Según los primeros hallazgos, sus características personales y la ubicación del TNE del sistema digestivo, pueden hacerse otras pruebas y procedimientos especializados.

Después del diagnóstico, el equipo de atención médica determinará la etapa del TNE del sistema digestivo. La etapa es clave para decidir las opciones de tratamiento. Las definiciones de etapa cambian según la parte del sistema digestivo donde esté el TNE. En general, la etapa toma en cuenta:

  • Tamaño del tumor
  • Si se ha extendido a otras partes del cuerpo fuera del sistema digestivo, como el hígado o los ganglios linfáticos
  • Síntomas de enfermedad más avanzada, como el síndrome carcinoide o el síndrome cardíaco carcinoide

Recuerde que estos son procedimientos generales y pueden variar según cada caso. Es importante consultar con su profesional de salud para recibir consejos personalizados.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de los tumores neuroendocrinos del aparato digestivo (TNE) dependen de la etapa (qué tan avanzado está) y del lugar del tumor.

En algunos casos de tumores de crecimiento lento que no causan síntomas, el profesional de la salud puede recomendar no empezar tratamiento y hacer vigilancia activa (“observación atenta”). La vigilancia activa significa que el equipo de salud vigilará su situación de cerca con chequeos físicos, análisis de sangre y estudios de imagen regulares. Se puede iniciar tratamiento si aparecen síntomas o si el TNE empieza a crecer más rápido.

Para el tratamiento, los objetivos generales y las opciones incluyen:

  • Quitar el tumor: La cirugía, llamada resección, se hace con frecuencia para extirpar el tumor y cualquier ganglio linfático cercano u órgano afectado por el cáncer. Esto ayuda a eliminar o reducir el tamaño del tumor.
  • Hacer más lenta la enfermedad: Cuando no es posible quitar todo el tumor, los tratamientos pueden incluir:
  • Quimioterapia: Uso de medicamentos para matar células cancerosas.
  • Terapia dirigida: Uso de medicamentos u otras sustancias que atacan características específicas de las células cancerosas y alteran su función, con menos daño a las células sanas.
  • Inmunoterapia: Uso de medicamentos u otras sustancias para ayudar al sistema inmunitario a reconocer y atacar células cancerosas.
  • Radioterapia: Uso de radiación para matar células cancerosas o frenar su crecimiento.
  • Análogos de somatostatina: Tipo de terapia hormonal que ayuda a reducir la cantidad de hormonas que produce el cuerpo, incluso las que producen los TNE del aparato digestivo.
  • Para TNE que se han extendido al hígado, las terapias dirigidas al hígado para frenar el crecimiento o la propagación del cáncer pueden incluir:
  • Embolización (bloquear el flujo de sangre al tumor)
  • Criocirugía (congelar y destruir el tejido tumoral)
  • Ablación por radiofrecuencia (usar calor para destruir células)
  • Trasplante de hígado
  • Aliviar síntomas: En TNE avanzados o que se han extendido a otras partes del cuerpo (metástasis), el tratamiento se enfoca en cuidados paliativos para aliviar síntomas y mejorar la calidad de vida. Esto puede incluir terapia hormonal, terapia con radiofármacos (medicamentos radiactivos), radioterapia externa para metástasis en hueso, cerebro o médula espinal, o participar en ensayos clínicos (estudios de investigación) de tratamientos nuevos.
  • Manejar afecciones asociadas: En pacientes con TNE en lugares específicos (como tumores de estómago en personas con síndrome de neoplasia endocrina múltiple tipo 1 [MEN1]), se pueden recomendar cirugías adicionales para quitar tumores en otras partes del aparato digestivo.

Es importante saber que esta es información general sobre el tratamiento de los TNE. Los procedimientos, las terapias y los medicamentos específicos dependerán del lugar del TNE, la etapa del cáncer y factores individuales. Consulte siempre a un profesional de la salud con experiencia en el manejo de TNE para recibir recomendaciones de tratamiento personalizadas.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis que es adecuada para su situación. Pueden ocurrir efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.