Opciones de tratamiento para el linfoma de Hodgkin
El linfoma de Hodgkin es un tipo de cáncer que empieza en el sistema linfático, que es parte del sistema de defensa del cuerpo. El objetivo del tratamiento es que la persona viva muchos años y, si se puede, curar la enfermedad. La elección del tratamiento depende de varios factores: el tipo y la etapa del linfoma, y la salud general y las preferencias de la persona.
En niñas, niños y adolescentes con linfoma de Hodgkin, las opciones de tratamiento pueden incluir radioterapia, quimioterapia con varios medicamentos o ambas. En algunos casos de linfoma de Hodgkin nodular con predominio linfocítico localizado, extirpar todo el tumor con cirugía puede curar y evitar la necesidad de terapia citotóxica (tratamientos que destruyen células, como la quimioterapia y la radioterapia).
En personas adultas con linfoma de Hodgkin clásico en etapa inicial desfavorable, el tratamiento puede incluir quimioterapia y radioterapia dirigida a las áreas del cuerpo afectadas por el cáncer. También se pueden considerar ensayos clínicos (estudios de investigación) de terapia dirigida (medicinas que atacan cambios específicos en las células cancerosas).
Es importante saber que la meta del tratamiento no es solo curar la enfermedad, sino también retrasar su avance y controlar los síntomas.
Para tratar el linfoma de Hodgkin, hay varias opciones que el médico puede recomendar. El plan exacto depende de factores como:
- El tipo de linfoma de Hodgkin: linfoma de Hodgkin clásico o linfoma de Hodgkin con predominio linfocítico nodular (NLPHL).
- La etapa de la enfermedad (Etapa 1 a 4).
- Otros factores personales.
Opciones de tratamiento recomendadas para el linfoma de Hodgkin:
- Quimioterapia y radioterapia: a menudo es el primer tratamiento, sobre todo en cánceres de etapa temprana y de bajo riesgo. Se pueden usar por separado o juntas.
- Quimioterapia: usa medicamentos para matar las células cancerosas. Se toman por boca o se ponen en una vena.
- Radioterapia: usa rayos de alta energía para atacar y destruir células cancerosas, encoger los tumores o frenar su propagación.
- Trasplante de células madre: puede recomendarse si la quimioterapia o la radioterapia no funcionan bien, o si el cáncer regresa. Este trasplante reemplaza la médula ósea dañada (el tejido dentro de los huesos que produce las células de la sangre) con células madre sanas para ayudar al cuerpo a producir nuevas células sanguíneas.
- Inmunoterapia: usa medicamentos que ayudan al sistema inmunitario a combatir el cáncer. Estimula las defensas del cuerpo para reconocer y atacar las células cancerosas. Un ejemplo es la terapia con células T con receptor de antígeno quimérico (CAR-T).
- Terapia con anticuerpos monoclonales: los anticuerpos monoclonales son moléculas hechas en laboratorio que se unen a proteínas específicas en las células cancerosas. Se pueden usar junto con quimioterapia o solos.
- Ensayos clínicos: participar puede darle acceso a tratamientos nuevos e innovadores que aún se están estudiando. Los ensayos clínicos ayudan a evaluar la seguridad y la eficacia de terapias nuevas, incluidas terapias dirigidas y de inmunoterapia.
Hable de estas opciones con un profesional de la salud que se especialice en linfomas. Esa persona tendrá en cuenta su salud general, sus antecedentes médicos y las características específicas de su linfoma antes de recomendar un plan. Cada situación es única. Consulte con su proveedor de atención médica para recibir consejos personalizados según sus necesidades.