Cómo se diagnostica el linfoma de Hodgkin en niños
El linfoma de Hodgkin es un tipo de cáncer que puede afectar a niñas, niños y adolescentes. Ocurre en el sistema linfático, que es parte del sistema inmunitario. Este sistema incluye los ganglios linfáticos, la médula ósea y órganos linfáticos como el bazo, el timo y las amígdalas.
Los especialistas que participan en el diagnóstico en menores pueden incluir:
- Oncólogos pediátricos (médicos especialistas en cáncer infantil)
- Hematólogos (especialistas en la sangre)
- Radiólogos (especialistas en estudios de imagen)
- Patólogos (médicos que analizan tejidos al microscopio)
Para diagnosticar el linfoma de Hodgkin en menores, los médicos usan una combinación de exámenes, pruebas y procedimientos. Este es un resumen del proceso:
- Historia médica: El médico preguntará sobre la salud personal y familiar de su hijo o su hija. Esta información puede dar pistas importantes sobre la posible presencia de linfoma de Hodgkin.
- Examen físico: El médico revisará si hay ganglios linfáticos hinchados en el cuello, la ingle y las axilas. También revisará si el bazo y el hígado están aumentados de tamaño. Este examen ayuda a entender los síntomas y sirve como punto de partida para el diagnóstico.
- Análisis de sangre: A veces se piden para medir ciertas sustancias que los órganos y tejidos liberan en la sangre. Incluyen estudios de química sanguínea, pruebas de función del hígado y marcadores de linfoma (sustancias que pueden indicar linfoma). Niveles anormales pueden indicar cáncer.
- Pruebas de imagen: Radiografías, tomografía por emisión de positrones (PET) y tomografía computarizada (TC) ayudan a ver el interior del cuerpo y a buscar ganglios linfáticos agrandados. También ayudan a determinar la etapa de la enfermedad al mostrar qué zonas están afectadas por el cáncer.
- Biopsia de ganglio linfático: Es la prueba más confiable para diagnosticar el linfoma de Hodgkin. En este procedimiento, un especialista extrae una muestra de tejido de un ganglio linfático para examinarla al microscopio. La presencia de células anormales confirma el diagnóstico.
- Biopsia de médula ósea: En algunos casos, se hace para saber si el cáncer se ha extendido a la médula ósea.
Para determinar el tipo, la gravedad o la etapa del linfoma de Hodgkin en menores, se pueden hacer más exámenes, pruebas o procedimientos, como:
- Pruebas de función pulmonaria y un ecocardiograma (ultrasonido del corazón) para evaluar cómo funcionan los pulmones y el corazón.
Clasificación por etapas: Una vez confirmado el diagnóstico, se asigna una etapa que describe qué tanto se ha extendido y qué tan grave es. Esto ayuda a decidir el tratamiento y a entender el pronóstico (lo que se espera a futuro). Hay cuatro etapas generales:
- Etapa 1: El cáncer está en una región de ganglios linfáticos o en una zona de un solo órgano.
- Etapa 2: El cáncer está en dos regiones de ganglios linfáticos en un solo lado del diafragma (músculo que separa el pecho del abdomen), o en una región de ganglios y un órgano cercano.
- Etapa 3: El cáncer está en regiones de ganglios linfáticos a ambos lados del diafragma.
- Etapa 4: El cáncer se ha extendido a otros órganos o a zonas fuera de los ganglios linfáticos.
Estos exámenes, pruebas y procedimientos ayudan a identificar señales del tipo, la gravedad y la etapa del linfoma de Hodgkin en menores. Brindan información clave que guía las decisiones de tratamiento y el pronóstico.
Recuerde consultar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre la situación específica de su hijo o su hija.