Acerca del linfoma no Hodgkin en etapa 4

Descripción general

El linfoma no Hodgkin (LNH) es un tipo de cáncer que aparece cuando los linfocitos (un tipo de glóbulo blanco) empiezan a crecer de forma anormal. Esto debilita el sistema inmunitario y puede formar tumores en distintas partes del cuerpo.

El LNH en estadio 4 es la etapa más avanzada de la enfermedad. En este estadio, el cáncer se ha extendido ampliamente por el cuerpo. El estadio 4 puede incluir:

  • El cáncer se ha extendido a uno o más órganos fuera del sistema linfático.
  • El cáncer está en dos o más grupos de ganglios linfáticos, ya sea por encima o por debajo del diafragma, y también en un órgano fuera del sistema linfático.
  • El cáncer está en grupos de ganglios linfáticos tanto por encima como por debajo del diafragma, y también en cualquier órgano fuera del sistema linfático.
  • El cáncer está en el hígado, la médula ósea, en más de un lugar del pulmón o en el líquido cefalorraquídeo (LCR).

El tratamiento del LNH en estadio 4 depende de varios factores, como el tipo específico de LNH y las características de cada persona. Consulte con un profesional de la salud para recibir consejos y un plan personalizados.

Causas y factores de riesgo

El linfoma no Hodgkin (LNH) se desarrolla cuando los linfocitos (un tipo de glóbulo blanco) se multiplican de forma anormal y continua, y forman tumores. Mutaciones genéticas (cambios en el ADN) en los linfocitos hacen que se multipliquen sin control. No se conoce la causa exacta de estas mutaciones, pero hay varios factores que pueden aumentar el riesgo de presentar esta enfermedad.

Factores de riesgo no modificables (que la persona no puede cambiar ni controlar) del LNH:

  • Edad: La mayoría de las personas con linfoma no Hodgkin tienen 65 años o más.
  • Sexo asignado al nacer: Ser de sexo masculino se asocia con mayor riesgo de desarrollar linfoma no Hodgkin.
  • Enfermedades autoinmunes: Algunas, como la artritis reumatoide y el lupus, se asocian con un mayor riesgo de linfoma no Hodgkin.

Factores de riesgo modificables (que la persona potencialmente puede cambiar o controlar) del LNH:

  • Exposición a radiación: La exposición a radiación, como durante un tratamiento contra el cáncer o por radiografías (rayos X) u otras fuentes, puede aumentar el riesgo.
  • Sistema inmunitario debilitado: Tener las defensas debilitadas, ya sea por ciertas enfermedades o por algunos medicamentos, aumenta el riesgo.
  • Infecciones virales y bacterianas: Algunas infecciones virales, como el virus de Epstein-Barr (VEB), el virus linfotrópico de células T humanas tipo 1 (HTLV-1) y el virus del herpes humano 8 (VHH-8), pueden aumentar el riesgo. Infecciones bacterianas como Helicobacter pylori también se han relacionado con el linfoma no Hodgkin.
  • Obesidad o sobrepeso: Aunque aún se estudia el vínculo entre la obesidad y el LNH, la American Cancer Society recomienda mantener un peso saludable para reducir el riesgo de varios tipos de cáncer.

Es importante saber que estos factores de riesgo se refieren al LNH en general y no específicamente al LNH en estadio 4. Tener factores de riesgo no significa que usted tendrá LNH. Algunas personas desarrollan LNH sin factores de riesgo conocidos. Si le preocupa su riesgo o tiene síntomas, consulte a su profesional de la salud.

Síntomas

Síntomas comunes del linfoma no Hodgkin en etapa 4 (un tipo de cáncer de los ganglios linfáticos):

  • Hinchazón sin dolor en los ganglios linfáticos, por lo general en la axila, el cuello o la ingle
  • Fiebre
  • Escalofríos
  • Cansancio
  • Pérdida de peso sin intentarlo
  • Ganglios linfáticos agrandados
  • Pérdida de apetito

Pueden presentarse otros síntomas, como:

  • Tos que no se quita
  • Dolor en el pecho
  • Sarpullido en la piel
  • Moretones o sangrado con facilidad
  • Infecciones frecuentes
  • Falta de aire
  • Sangre en la orina
  • Bulto en la parte baja de la espalda

Es importante saber que tener estos síntomas no significa necesariamente que usted tenga linfoma no Hodgkin en etapa 4. Si presenta alguno de estos síntomas, hable con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar el linfoma no Hodgkin, los médicos suelen hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Antecedentes médicos: El profesional de la salud le preguntará sobre sus síntomas, sus enfermedades previas, sus medicamentos y los antecedentes médicos de su familia.
  • Examen físico: El médico busca ganglios linfáticos inflamados en el cuello, la ingle y las axilas, y revisa si el bazo y el hígado están agrandados. Esto sirve como punto de partida para su diagnóstico.
  • Análisis de sangre: Se hace un hemograma completo para revisar la cantidad de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. También mide la hemoglobina (la proteína que transporta oxígeno) en los glóbulos rojos. Otros análisis pueden revisar la salud general de los riñones y el hígado o buscar señales de inflamación o infección.
  • Biopsia: Consiste en tomar una pequeña muestra de células de un ganglio linfático o un tumor con una aguja fina. Un patólogo (médico que estudia tejidos al microscopio) analiza la muestra para buscar señales del linfoma. Se pueden hacer pruebas adicionales en el tejido para buscar células cancerosas.
  • Pruebas de imagen: Se pueden usar radiografías, ecografía (ultrasonido), resonancia magnética (RM), tomografía computarizada (TC) o tomografía por emisión de positrones (PET) para ver el interior del cuerpo, como el hígado, el bazo y los pulmones. Estas pruebas ayudan a ver si hay anormalidades o tumores.

Según los primeros resultados, o para determinar la etapa (qué tan extendido está) o la gravedad del linfoma no Hodgkin, pueden indicarse otras pruebas o procedimientos:

  • RM con gadolinio: Esta prueba usa un imán, ondas de radio y una computadora para crear imágenes detalladas del interior del cuerpo. Se inyecta gadolinio (un contraste) en una vena; este se acumula alrededor de las células cancerosas y las hace verse más brillantes en las imágenes. Ayuda a saber si el cáncer se ha extendido al cerebro y la médula espinal.
  • Punción lumbar: Consiste en tomar líquido cefalorraquídeo (LCR) de la columna vertebral al colocar una aguja entre dos huesos de la espalda. Luego se revisa el LCR al microscopio para ver si el cáncer se ha extendido al cerebro y la médula espinal.
  • Biopsia de médula ósea: Se toma una pequeña muestra de médula ósea del hueso de la cadera u otro hueso grande para buscar células cancerosas. Esta prueba ayuda a saber si el cáncer se ha extendido a la médula ósea.
  • Pruebas de función del corazón y de los pulmones: Estas pruebas miden qué tan bien funcionan su corazón y sus pulmones. Dan información importante sobre su salud general y ayudan a decidir si usted puede tolerar ciertos tratamientos.
Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento para el linfoma no Hodgkin (LNH) en etapa 4 son controlar el crecimiento del cáncer, aliviar los síntomas y mejorar su calidad de vida. Estos son los tratamientos recomendados y cómo funcionan:

  • Quimioterapia: La quimioterapia es un tratamiento principal para el LNH. Usa medicinas que matan las células cancerosas o detienen su crecimiento. A veces se usan combinaciones de varios medicamentos. Los medicamentos y las dosis dependen de su situación y etapa del cáncer. La quimioterapia se puede dar por boca o por una vena (infusión intravenosa).
  • Inmunoterapia: La inmunoterapia ayuda a las defensas del cuerpo (sistema inmunitario) a atacar las células cancerosas. Usa sustancias que estimulan el sistema inmunitario o anticuerpos que reconocen y atacan células del cáncer. Puede fortalecer las defensas naturales contra el LNH.
  • Terapias dirigidas: Son tratamientos más nuevos que apuntan de forma específica a las células cancerosas y dañan menos a las células sanas. Estas terapias interfieren con funciones que las células del cáncer necesitan para dividirse, multiplicarse, crecer o propagarse.
  • Radioterapia: La radioterapia usa rayos de alta energía para atacar y destruir células cancerosas. A menudo se usa junto con quimioterapia. Se dirige a las zonas donde el linfoma está o a donde se ha extendido.
  • Trasplante de células madre: Puede recomendarse en algunas personas con LNH. Reemplaza células madre dañadas o enfermas (células inmaduras que normalmente se convierten en glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas) con células madre sanas.
  • Tratamientos de apoyo: Se pueden usar otras medicinas o terapias como parte del plan. Por ejemplo, medicinas para reducir las náuseas o los vómitos, o para bajar el riesgo de infecciones.

Estos tratamientos buscan controlar el crecimiento del LNH, reducir los síntomas y mejorar su bienestar general. Sin embargo, es importante consultar con un profesional de la salud para recibir recomendaciones personalizadas y entender los posibles efectos secundarios. La dosis de los medicamentos puede depender de muchos factores. Hable con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.