Acerca del linfoma no Hodgkin en etapa 3
El linfoma no Hodgkin (LNH) es un tipo de cáncer que afecta a los linfocitos, que son un tipo de glóbulo blanco. En el linfoma no Hodgkin, los linfocitos empiezan a crecer de forma anormal. Esto debilita el sistema inmunitario y puede formar tumores en distintas partes del cuerpo.
La etapa 3 del linfoma no Hodgkin significa que el cáncer está en ganglios linfáticos a ambos lados del diafragma, o está en ganglios por encima del diafragma y también en el bazo. Es importante saber que la etapa 3 se considera una etapa más avanzada de la enfermedad.
La clasificación por etapas del LNH ayuda a los médicos a saber qué tanto se ha extendido el cáncer y qué tan avanzada está la enfermedad. Esto guía las decisiones de tratamiento y el pronóstico (lo que se puede esperar). Siempre es mejor hablar con su médico para recibir información y orientación personalizadas sobre su situación.
El linfoma no Hodgkin (LNH) se desarrolla cuando un cambio genético (mutación) hace que los linfocitos (un tipo de glóbulo blanco que ayuda a combatir infecciones) se multipliquen sin control y de forma anormal. Esto forma tumores. La causa exacta de estas mutaciones no se conoce. Hay varios factores que pueden aumentar el riesgo de presentar esta enfermedad.
Factores de riesgo no modificables (que usted no puede cambiar ni controlar) del LNH:
- Edad: La mayoría de las personas con linfoma no Hodgkin tienen 65 años o más.
- Sexo asignado al nacer: Ser hombre se asocia con mayor riesgo de linfoma no Hodgkin.
- Enfermedades autoinmunes: Algunas, como la artritis reumatoide y el lupus, se asocian con mayor riesgo de linfoma no Hodgkin.
Factores de riesgo modificables (que usted podría cambiar o controlar) del LNH:
- Exposición a radiación: La exposición a radiación, como durante tratamientos contra el cáncer o por radiografías u otras fuentes, puede aumentar el riesgo.
- Sistema inmunitario debilitado: Tener las defensas del cuerpo debilitadas, ya sea por algunas enfermedades o por ciertos medicamentos, puede aumentar el riesgo.
- Infecciones virales y bacterianas: Algunas infecciones por virus, como el virus de Epstein-Barr (VEB), el virus linfotrópico de células T humanas tipo 1 (HTLV-1) y el virus del herpes humano 8 (VHH-8), pueden aumentar el riesgo. Infecciones por bacterias como Helicobacter pylori también se han vinculado al linfoma no Hodgkin.
- Obesidad o sobrepeso: Aunque aún se estudia el vínculo entre la obesidad y el linfoma no Hodgkin, la American Cancer Society recomienda mantener un peso saludable para reducir el riesgo de varios tipos de cáncer.
Es importante saber que estos factores de riesgo se aplican al desarrollo del LNH en general, no específicamente al LNH en estadio 3. No todas las personas con factores de riesgo desarrollan LNH, pero pueden tener más probabilidad que quienes no los tienen. Muchas personas que sí desarrollan LNH no tienen factores de riesgo conocidos. Si le preocupa su riesgo o tiene síntomas, consulte a un profesional de la salud para recibir asesoría personalizada.
El linfoma no Hodgkin (LNH) en etapa 3 puede causar varios síntomas. Estos pueden cambiar según el tipo y la etapa del cáncer. Síntomas frecuentes del LNH:
- Ganglios linfáticos hinchados y sin dolor
- Dolor abdominal o hinchazón del abdomen
- Dolor u opresión en el pecho
- Cansancio
- Escalofríos
- Tos
- Falta de aire o dificultad para respirar
- Pérdida de peso sin causa aparente
- Sensación de llenarse rápido al comer
- Infecciones frecuentes o graves
- Tendencia a tener moretones o sangrar con facilidad
- Fiebre sin causa aparente
- Sudores nocturnos intensos que empapan
- Pérdida del apetito
- Agrandamiento del bazo (un órgano del abdomen)
Estos síntomas pueden variar según la persona y el subtipo específico de linfoma no Hodgkin. Si nota alguno de estos síntomas o le preocupa su salud, hable con su médico para una evaluación y orientación.
Para diagnosticar el linfoma no Hodgkin (LNH) en etapa 3, los médicos suelen hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Antecedentes médicos: El profesional de la salud le preguntará sobre sus síntomas, sus antecedentes médicos, los medicamentos que usa y los antecedentes médicos de su familia.
- Examen físico: El médico busca ganglios linfáticos inflamados en el cuello, la ingle y las axilas. También revisa si el bazo y el hígado están agrandados. Esto sirve como punto de partida para su diagnóstico.
- Análisis de sangre: Se hace un conteo sanguíneo completo para revisar la cantidad de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. También mide la hemoglobina (la proteína que lleva oxígeno) en los glóbulos rojos. Otros análisis pueden revisar la salud general de los riñones y el hígado, o buscar señales de inflamación o infección.
- Biopsia: Se toma una muestra de células de un ganglio linfático o tumor con una aguja pequeña. Luego, un patólogo (médico que estudia tejidos al microscopio) examina la muestra para buscar señales del linfoma. Se pueden hacer más pruebas en el tejido para buscar células cancerosas.
- Pruebas de imagen: Se pueden usar radiografías, ultrasonido, resonancia magnética (RM), tomografía computarizada (TC) o tomografía por emisión de positrones (PET) para examinar áreas dentro del cuerpo, como el hígado, el bazo y los pulmones. Estas pruebas ayudan a ver si hay anomalías o tumores.
Después de confirmar el LNH, el médico determinará la etapa. La etapa se basa en dónde está el linfoma, si se ha extendido y a dónde se ha extendido. La etapa ayuda al médico a recomendar un plan de tratamiento. La etapa 3 del LNH se define como:
- Linfoma en grupos de ganglios linfáticos a ambos lados del diafragma (músculo que separa el pecho del abdomen), es decir, por arriba y por abajo del diafragma.
- Linfoma en ganglios linfáticos por arriba del diafragma y en el bazo.
Es importante saber que estos son pasos generales para diagnosticar y clasificar el linfoma no Hodgkin. Las pruebas específicas pueden variar según su situación y las recomendaciones del profesional de la salud. Consulte a su médico para recibir indicaciones personalizadas.
Las metas del tratamiento del linfoma no Hodgkin (LNH) en estadio 3 son destruir las células cancerosas, aliviar los síntomas y recuperar la salud general. Las opciones de tratamiento cambian según el tipo de linfoma y la salud general de la persona.
Opciones de tratamiento para el LNH en estadio 3:
- Quimioterapia: Es un tratamiento principal para el LNH. Usa medicamentos para matar las células cancerosas o impedir que crezcan. A veces se combinan varios medicamentos. Los fármacos y las dosis dependen de su situación y del estadio del cáncer. La quimioterapia puede darse por la boca o por vena (infusión intravenosa).
- Inmunoterapia: Es un tratamiento que refuerza el sistema inmunitario (las defensas del cuerpo) para combatir las células cancerosas. Usa sustancias que estimulan el sistema inmunitario o anticuerpos que atacan de forma específica a las células cancerosas.
- Terapias dirigidas: Son tratamientos más nuevos que apuntan a partes específicas de las células cancerosas y dañan menos a las células sanas. Estas terapias interrumpen funciones o procesos que las células cancerosas necesitan para dividirse, multiplicarse, crecer o propagarse.
- Radioterapia: Usa rayos de alta energía para destruir células cancerosas. A menudo se combina con quimioterapia. Se dirige a zonas específicas donde el linfoma está o a donde se ha extendido.
- Trasplante de células madre: Puede recomendarse para algunas personas con LNH. Reemplaza células madre dañadas o enfermas (células inmaduras que normalmente se convierten en glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas) por células madre sanas.
- Tratamiento con antibióticos: En algunos casos de un tipo de LNH llamado linfoma del tejido linfoide asociado a mucosas (MALT), que se asocia con infección por H. pylori, se pueden recomendar antibióticos como tratamiento inicial.
- Tratamientos de apoyo: Se pueden usar medicamentos u otras terapias adicionales. Por ejemplo, medicamentos para reducir las náuseas o los vómitos, o para bajar el riesgo de infecciones.
Los planes de tratamiento se personalizan según la condición y las necesidades de cada persona. A menudo se recomienda combinar tratamientos para lograr mejores resultados al destruir las células cancerosas y mejorar la salud general. La investigación continua sigue aportando mejores estrategias de tratamiento y mayores tasas de supervivencia para esta enfermedad.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que acompaña su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.