Acerca del linfoma de Hodgkin en niños
El linfoma de Hodgkin es un tipo de cáncer que puede afectar a niños y adolescentes. Ocurre en el sistema linfático, que es parte del sistema inmunitario. Este sistema incluye órganos, ganglios linfáticos y la médula ósea.
Hay dos tipos principales de linfoma de Hodgkin en niños: el linfoma de Hodgkin clásico y el linfoma de Hodgkin nodular con predominio linfocítico (linfocitos = glóbulos blancos). El linfoma de Hodgkin clásico es el tipo más común en niños.
Las investigaciones sugieren que el virus de Epstein-Barr puede aumentar el riesgo de linfoma de Hodgkin.
Los síntomas en los niños pueden incluir ganglios linfáticos hinchados, fiebre, sudores nocturnos, pérdida de peso y cansancio.
El tratamiento del linfoma de Hodgkin en la niñez puede incluir quimioterapia y radioterapia. En general, las tasas de supervivencia para los niños con linfoma de Hodgkin son buenas.
Las causas exactas de por qué aparece el linfoma de Hodgkin (LH) en la infancia no se conocen por completo. Sin embargo, hay factores que pueden contribuir a su desarrollo. Una posible causa es la infección por el virus de Epstein‑Barr (VEB). Este virus puede cambiar el ADN y favorecer que se formen células cancerosas del LH. Otros factores de riesgo para LH en niñas y niños incluyen:
Factores de riesgo que no se pueden cambiar:
- Antecedentes familiares: tener un familiar de primer grado con LH aumenta el riesgo (padre, madre, hermano o hermana).
- Ciertas enfermedades del sistema inmunitario, como el síndrome linfoproliferativo autoinmune (un trastorno poco común en el que el sistema de defensas produce demasiados glóbulos blancos).
- Cambios en los genes, heredados o adquiridos.
Factores de riesgo que sí se pueden cambiar:
- Infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH): los niños con VIH tienen más riesgo de presentar LH.
- Sistema inmunitario debilitado después de un trasplante de órgano.
- Exposición a ciertos factores del ambiente, aunque no se han identificado causas específicas.
Es importante saber que tener estos factores no significa que su hijo o su hija vaya a presentar LH. Muchos casos aparecen sin factores de riesgo conocidos. Si le preocupa el riesgo de su hijo o su hija de padecer LH, hable con un profesional de la salud. Podrá darle consejos y orientación personalizados.
Los síntomas tempranos más comunes del linfoma de Hodgkin en niños incluyen:
- Hinchazón sin dolor en los ganglios linfáticos
- Fiebre
- Cansancio
- Tos
- Picazón en la piel
- Sudores nocturnos muy intensos (que empapan la ropa)
- Pérdida de peso sin causa aparente
- Falta de apetito
A medida que la enfermedad avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas, como:
- Dificultad para respirar
- Anorexia (pérdida marcada del apetito)
- Dolor en el pecho
- Bazo agrandado
Es importante saber que estos síntomas pueden variar según el tamaño y la ubicación del cáncer. Tenga en cuenta que estos síntomas también pueden deberse a otros problemas de salud. Por eso, es fundamental consultar a un profesional de la salud para un diagnóstico preciso.
Para diagnosticar el linfoma de Hodgkin en niños, los médicos suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Antecedentes y examen físico: El médico le preguntará sobre los síntomas y la historia médica del niño. Luego hará un examen físico que incluye revisar si hay ganglios linfáticos hinchados y otras señales de linfoma de Hodgkin.
- Análisis de sangre: Pueden incluir un hemograma completo para revisar la cantidad de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. También pueden hacer otras pruebas para buscar señales de inflamación o infección.
- Pruebas de imagen: Los médicos pueden recomendar pruebas como una radiografía de tórax, tomografía por emisión de positrones (PET), resonancia magnética (RM), PET-RM o PET-TC para ver los ganglios linfáticos y otras partes del cuerpo.
- Biopsia de tejido: Se realiza una biopsia de ganglio linfático para extraer una muestra de tejido y examinarla al microscopio. Puede hacerse con un corte pequeño o con una aguja.
Para determinar la etapa o gravedad del linfoma de Hodgkin en niños, se pueden hacer exámenes, pruebas y procedimientos adicionales:
- Biopsia y aspiración de médula ósea: Consiste en extraer una pequeña muestra de médula ósea para analizar si hay células cancerosas.
- Inmunofenotipificación: Prueba de laboratorio que identifica células cancerosas en el tejido obtenido en la biopsia.
- Imágenes de todo el cuerpo: Se pueden usar pruebas como tomografía computarizada (TC), tomografía por emisión de positrones (PET) y resonancia magnética (RM) para evaluar la extensión de la enfermedad.
Es importante saber que estos son procedimientos generales y pueden variar según cada caso. Consulte con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
Los objetivos del tratamiento del linfoma de Hodgkin en niños son lograr la remisión (que no se vea cáncer), prevenir la recaída (que no regrese) y reducir los efectos secundarios a largo plazo. Los tratamientos recomendados varían según la categoría de riesgo y qué tan extendida esté la enfermedad. Estos son los tipos de tratamiento y cómo funcionan:
- Quimioterapia: Se usan medicamentos para matar células cancerosas en todo el cuerpo. Es el tratamiento principal para el linfoma de Hodgkin en niños. Por lo general, se combinan varios medicamentos para aumentar la eficacia.
- Radioterapia: Usa rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para matar células cancerosas o reducir tumores. Puede usarse junto con quimioterapia o sola, según la situación. La radioterapia se dirige a áreas específicas afectadas por el cáncer.
- Cirugía: En algunos casos de linfoma de Hodgkin nodular con predominio de linfocitos localizado, quitar todo el tumor con cirugía puede ser curativo y eliminar la necesidad de más tratamiento.
- Trasplante de células madre: Si el linfoma no responde al tratamiento inicial o presenta recaída, puede recomendarse un trasplante de células madre. Este procedimiento reemplaza la médula ósea enferma (el tejido dentro de los huesos que produce la sangre) con células madre sanas para ayudar a reconstruir el sistema inmunitario.
- Inmunoterapia: En ciertos casos, se pueden usar medicamentos de inmunoterapia para ayudar a que el sistema inmunitario reconozca y destruya células cancerosas.
Es importante saber que las decisiones de tratamiento se individualizan según varios factores, como la edad, la categoría de riesgo y la respuesta a la terapia inicial. Los cambios en los hábitos de salud, como mantener un estilo de vida saludable y acudir a controles regulares con su profesional de la salud, también son clave para el manejo a largo plazo.
Recuerde: siempre consulte con su profesional de la salud para recibir recomendaciones y orientación específicas sobre los tratamientos para el linfoma de Hodgkin en niños.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más efectos secundarios.