Acerca del linfoma de Hodgkin

Descripción general

El linfoma de Hodgkin, también llamado enfermedad de Hodgkin, es un tipo de cáncer que empieza en el sistema linfático, que es parte del sistema inmunitario del cuerpo. Afecta sobre todo a los linfocitos B, un tipo de glóbulo blanco que produce anticuerpos (defensas) para combatir infecciones. El sistema linfático incluye tejidos y órganos como los ganglios linfáticos, los vasos linfáticos, la médula ósea, el bazo, el timo y las amígdalas.

El linfoma de Hodgkin se caracteriza por el crecimiento anormal de estos linfocitos B, que con el tiempo pueden desplazar a los glóbulos blancos sanos. Esto puede debilitar el sistema inmunitario y dificultar que el cuerpo se defienda contra infecciones. Se desconoce la causa exacta del linfoma de Hodgkin, pero algunos factores, como la edad, el sexo y haber tenido antes una infección por el virus de Epstein-Barr, pueden aumentar el riesgo.

Causas y factores de riesgo

El linfoma de Hodgkin es un tipo de cáncer que afecta el sistema linfático. No se conoce la causa exacta, pero hay varios factores de riesgo asociados con esta enfermedad. Algunos no se pueden cambiar y otros sí.

Factores de riesgo que no se pueden cambiar:

  • Edad: es más común en adultos jóvenes, sobre todo en personas de 20 a 30 años, y en mayores de 65 años.
  • Sexo asignado al nacer: las personas asignadas hombre al nacer tienen un poco más de probabilidad de desarrollar linfoma de Hodgkin que las personas asignadas mujer al nacer.
  • Antecedentes familiares: tener un familiar de primer grado (padre, madre, hermano/a o hijo/a) con linfoma de Hodgkin aumenta el riesgo.

Factores de riesgo que sí pueden modificarse:

  • Infección por el virus de Epstein-Barr (VEB): este virus aumenta el riesgo de desarrollar linfoma de Hodgkin.
  • Sistema inmunitario debilitado: las personas con defensas bajas, como quienes tienen VIH o han recibido un trasplante de órgano, tienen más riesgo.
  • Ciertas infecciones: otras infecciones virales, como el virus linfotrópico de células T humanas tipo 1 (HTLV-1), se han asociado con mayor riesgo.

Es importante saber que tener uno o más factores de riesgo no significa que usted vaya a desarrollar linfoma de Hodgkin. Si le preocupa su riesgo o tiene síntomas, lo mejor es consultar con un profesional de la salud para una evaluación personalizada.

Síntomas

Los síntomas más comunes en etapas tempranas del linfoma de Hodgkin incluyen:

  • Inflamación de los ganglios linfáticos (pequeñas glándulas del sistema de defensas), que puede causar un bulto indoloro bajo la piel. Esta inflamación suele ocurrir en el cuello, la axila o la ingle.
  • Sudar mucho por la noche
  • Picazón en la piel
  • Fiebre sin causa conocida
  • Cansancio
  • Pérdida de peso sin proponérselo
  • Tos que no se quita
  • Falta de aire
  • Vientre hinchado
  • Dolor en el pecho
  • Dolor en los ganglios linfáticos después de beber alcohol
  • Bazo agrandado (órgano debajo de las costillas del lado izquierdo)

Es importante saber que estos síntomas también pueden presentarse en otras afecciones. Si usted tiene alguno de estos síntomas, es muy importante que consulte a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso.

Diagnóstico

Para diagnosticar el linfoma de Hodgkin, los médicos suelen usar varias evaluaciones, pruebas y procedimientos. Estos pueden incluir:

  • Historia clínica: El médico le preguntará sobre su salud, incluidos diagnósticos previos y síntomas.
  • Examen físico: El médico le examinará para buscar señales de la enfermedad, como ganglios linfáticos inflamados o bultos en el cuerpo.
  • Pruebas de sangre: Un hemograma completo mide los glóbulos rojos, los glóbulos blancos y las plaquetas. También puede hacerse la velocidad de sedimentación globular (VSG). Estas pruebas dan información sobre cómo va la enfermedad. Otras pruebas pueden medir la deshidrogenasa láctica (DHL) y el ácido úrico, y buscar señales de infección o de infecciones virales previas.
  • Pruebas de imagen: El ultrasonido (ecografía), la tomografía computarizada (TC), la resonancia magnética (RM) o la tomografía por emisión de positrones (PET) ayudan a ver el interior del cuerpo y a detectar ganglios linfáticos agrandados. También ayudan a determinar la etapa de la enfermedad.
  • Biopsia de ganglio linfático: Se extrae una muestra pequeña de tejido de un ganglio para buscar células anormales. Esto ayuda a confirmar si hay linfoma de Hodgkin.

Para determinar la etapa o gravedad del linfoma de Hodgkin, pueden hacerse pruebas adicionales:

  • Biopsia de médula ósea: Se extrae una pequeña muestra de médula ósea para buscar células cancerosas.
  • Pruebas de imagen: Pueden hacerse más estudios de imagen, como RM o ultrasonido, para ver qué tanto se ha extendido la enfermedad en distintas partes del cuerpo.
  • Inmunofenotipificación: Son pruebas de laboratorio que analizan la muestra de la biopsia para identificar la presencia y el tipo de células del linfoma.

Recuerde: cada caso es único. Consulte a su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento del linfoma de Hodgkin son controlar la enfermedad, curar el cáncer y reducir los efectos secundarios a corto y largo plazo. A continuación, se indican los tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estos objetivos:

  • Quimioterapia: consiste en usar medicamentos que pueden matar las células cancerosas. Actúa al atacar y destruir células cancerosas en todo el cuerpo. El esquema de quimioterapia suele incluir varios medicamentos y se administra en ciclos.
  • Radioterapia: usa haces de alta energía para destruir células cancerosas en áreas específicas del cuerpo. A veces se da después de la quimioterapia para el linfoma de Hodgkin clásico o sola en algunos tipos de linfoma de Hodgkin. La radioterapia funciona al matar células cancerosas en el área tratada.
  • Terapia dirigida: estos medicamentos se dirigen a moléculas específicas en la superficie de las células cancerosas, lo que lleva a su destrucción. Al enfocarse en las células cancerosas, pueden causar menos efectos secundarios que la quimioterapia.
  • Trasplante de células madre: este procedimiento reemplaza células madre cancerosas con células madre sanas de un donante (trasplante alogénico) o con células madre de la propia persona (trasplante autólogo).
  • Evaluación con TEP a mitad y al final del tratamiento: las exploraciones por tomografía por emisión de positrones (TEP) se usan para evaluar cambios en el metabolismo (cómo usan la energía) de los tumores durante el tratamiento. Estas evaluaciones ayudan a guiar decisiones, como la necesidad de radioterapia de consolidación (radioterapia adicional para consolidar el tratamiento).
  • Ensayos clínicos: puede haber ensayos clínicos de nuevos tratamientos para el linfoma de Hodgkin. Es importante hablar con su equipo de atención médica sobre sus factores y su situación para saber si un ensayo clínico podría ser una opción.
  • Cambios en el estilo de vida: hacer cambios, como mantener una alimentación saludable, hacer ejercicio con regularidad y dejar de fumar, puede apoyar su salud general y mejorar los resultados del tratamiento.

Tenga en cuenta que estas recomendaciones pueden variar según sus factores personales y las características de la enfermedad. Siempre consulte con su profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.