Acerca del linfoma folicular en estadio 3
El linfoma folicular es un tipo de cáncer que empieza en las células B, un tipo de glóbulos blancos, dentro de los ganglios linfáticos. El estadio 3 de linfoma folicular significa que el cáncer se ha extendido a ganglios linfáticos en ambos lados del diafragma, el músculo que separa el pecho del abdomen, pero no ha llegado a la médula ósea ni a otros órganos.
El estadio 3 suele agruparse con el estadio 4 como linfoma folicular avanzado. Aunque por lo general no se cura con los tratamientos actuales, algunas personas pueden recibir trasplantes de células madre (células formadoras de sangre) como tratamiento.
El tratamiento suele empezar con una combinación de quimioterapia (medicinas que matan células del cáncer) e inmunoterapia (tratamiento que ayuda al sistema inmunitario a atacar el cáncer) para que el cáncer desaparezca o se encoja (remisión). Después, se usa terapia de mantenimiento con medicamentos que apuntan a señales específicas en las células del cáncer, para ayudar a evitar que el cáncer regrese.
Las causas exactas del linfoma folicular no se conocen por completo. Sin embargo, las y los investigadores creen que se desarrolla por una combinación de factores genéticos, del ambiente y del sistema inmunitario (las defensas del cuerpo). Algunos factores de riesgo son:
- Factores genéticos: Tener un familiar directo con linfoma folicular puede aumentar un poco el riesgo.
- Anomalías genéticas: Alrededor del 85% de las personas con linfoma folicular tienen una mutación (cambio) en el gen BCL2.
- Edad: El linfoma folicular es más común en personas mayores.
- Exposición ambiental: La exposición a ciertos ingredientes de herbicidas y pesticidas puede aumentar el riesgo.
- Infecciones virales: La infección por ciertos virus, como el virus de Epstein-Barr, puede ser un factor de riesgo.
- Función del sistema inmunitario: Tener un sistema inmunitario debilitado, ya sea por afecciones como la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) o por medicamentos que bajan las defensas (inmunosupresores), puede aumentar el riesgo.
Es importante saber que, aunque estos factores pueden aumentar la probabilidad de tener linfoma folicular, no garantizan que vaya a ocurrir. Lo mejor es consultar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
Los síntomas tempranos más comunes del linfoma folicular (un tipo de cáncer del sistema linfático) incluyen:
- Ganglios hinchados que no duelen, en áreas como las axilas, el cuello, la ingle y el abdomen
- Cansancio
- Falta de aire
- Fiebre o sudores nocturnos
- Pérdida de peso sin intentarlo
- Infecciones frecuentes
A medida que el linfoma folicular avanza a etapas más tardías, pueden aparecer otros síntomas. Estos pueden incluir:
- Anemia (pocos glóbulos rojos)
- Moretones o sangrado con facilidad
- Sudores nocturnos intensos que empapan la ropa
- Cansancio muy fuerte
- Erupción en la piel o picazón
- Dolor en el pecho, el abdomen o los huesos
Es importante saber que estos síntomas pueden variar entre las personas y pueden depender de factores como el lugar y el tamaño del cáncer. Si presenta síntomas que le preocupan o sospecha que podría tener linfoma folicular, consulte con un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y la atención adecuada.
Para diagnosticar el linfoma folicular, los médicos suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico: Incluye revisar si hay señales físicas de un problema, como dolor, hinchazón o bultos en el cuerpo.
- Hemograma completo: Esta prueba de sangre muestra cuántos glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas hay en la sangre.
- Pruebas de química sanguínea: Estas pruebas revisan los niveles de ciertas sustancias en la sangre.
- Tomografía computarizada (TC): Este estudio de imagen toma muchas imágenes para ver el interior del cuerpo.
- Tomografía por emisión de positrones (TEP): Antes del estudio, los médicos inyectan una cantidad muy pequeña de glucosa (azúcar) radioactiva en una vena. El escáner TEP detecta las áreas que usan más glucosa. Esto ayuda a identificar células malignas (cancerosas).
Otros exámenes, pruebas y procedimientos pueden incluir:
- Aspiración y biopsia de médula ósea: Los médicos extraen pequeñas muestras de sangre, médula ósea y hueso con una aguja larga. Luego, un patólogo examina la muestra al microscopio para buscar señales de cáncer.
- Resonancia magnética (RM): Este estudio de imagen usa un imán potente y ondas de radio para crear imágenes detalladas de los órganos y tejidos del cuerpo.
- Punción lumbar: También llamada punción espinal. Este procedimiento consiste en recoger el líquido que rodea el cerebro y la médula espinal (líquido cefalorraquídeo) para analizarlo.
- Ecografía (ultrasonido): Esta técnica usa ondas de sonido para crear imágenes de los órganos internos.
Recuerde consultar con su profesional de salud cuáles de estos exámenes, pruebas y procedimientos son adecuados para su situación.
Los objetivos del tratamiento del linfoma folicular en estadio 3 son controlar la enfermedad, aliviar los síntomas y mejorar su calidad de vida. Las opciones específicas de tratamiento incluyen:
- Quimioterapia: Son medicamentos que destruyen las células cancerosas o detienen su crecimiento. Se pueden tomar por boca o recibir por una vena. Actúan sobre células que se dividen rápido, como las células cancerosas.
- Inmunoterapia: Este tratamiento usa medicamentos que ayudan al sistema inmunitario (las defensas del cuerpo) a reconocer y atacar las células cancerosas. Se administran por infusión intravenosa y estimulan al sistema inmunitario para que ataque las células cancerosas.
- Radioterapia: Se usan rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para destruir las células cancerosas o detener su crecimiento. A menudo se usa para tratar áreas específicas afectadas por el linfoma.
- Terapia dirigida: Estos medicamentos apuntan a moléculas específicas dentro de las células cancerosas que ayudan a su crecimiento y supervivencia. Se pueden tomar por boca o recibir por infusión intravenosa. Funcionan al bloquear las señales que favorecen el crecimiento de las células cancerosas.
- Trasplante de células madre: Este procedimiento reemplaza la médula ósea dañada con células madre sanas. Permite usar quimioterapia en dosis altas, que puede ser más eficaz para tratar el linfoma.
Es importante saber que las recomendaciones de tratamiento pueden variar según factores individuales y las características específicas del linfoma. Lo mejor es consultar con un profesional de la salud que pueda darle consejos personalizados según su situación. La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para usted. Pueden presentarse efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.