Acerca del linfoma folicular en estadio 2
El linfoma folicular es un tipo de cáncer. Hace que los linfocitos, un tipo de glóbulo blanco, crezcan y se acumulen de forma anormal en los ganglios linfáticos.
En la etapa 2, el cáncer se ha extendido a dos o más zonas de ganglios linfáticos en el mismo lado del diafragma. El diafragma es el músculo que separa el pecho del abdomen. También puede afectar órganos o tejidos cercanos.
El tratamiento suele incluir una combinación de quimioterapia (medicinas para matar células cancerosas), inmunoterapia (medicinas que ayudan al sistema de defensa del cuerpo) y, a veces, radioterapia (rayos para tratar el cáncer). El plan de cada persona es diferente y depende de su salud, sus síntomas y sus decisiones personales. Es importante hablar con un profesional de la salud para recibir consejos que se adapten a sus necesidades.
Las causas exactas del linfoma folicular no se conocen por completo. Sin embargo, las y los investigadores creen que se desarrolla por una combinación de factores genéticos, del ambiente y del sistema inmunitario. Algunos factores de riesgo son:
- Factores genéticos: Las personas con un familiar cercano con linfoma folicular pueden tener un poco más de riesgo de presentarlo.
- Cambios genéticos: Aproximadamente el 85% de las personas con linfoma folicular tienen un cambio genético (mutación) en el gen BCL2.
- Edad: El linfoma folicular es más común en personas mayores.
- Exposición ambiental: El contacto con ciertos ingredientes de herbicidas y pesticidas puede aumentar el riesgo.
- Infecciones por virus: La infección por ciertos virus, como el virus de Epstein-Barr, puede ser un factor de riesgo.
- Sistema inmunitario: Tener un sistema inmunitario debilitado, quizá por afecciones como el VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) o por medicamentos inmunosupresores (medicinas que bajan las defensas), puede aumentar el riesgo.
Es importante saber que estos factores de riesgo no significan que usted vaya a desarrollar linfoma folicular. Consulte siempre a su profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.
Los síntomas tempranos más comunes del linfoma folicular (un tipo de cáncer del sistema linfático) incluyen:
- Ganglios linfáticos hinchados que no duelen en las axilas, el cuello, la ingle y el abdomen
- Cansancio
- Falta de aire
- Fiebre o sudoración nocturna
- Pérdida de peso sin intentarlo
- Infecciones frecuentes
A medida que la enfermedad avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer síntomas adicionales, como:
- Anemia (tener pocos glóbulos rojos), que puede causar agotamiento y cansancio
- Moretones o sangrado fácil por tener plaquetas bajas (células de la sangre que ayudan a detener el sangrado)
- Hinchazón en otras partes del cuerpo, como en el estómago o en los huesos
- Sarpullido o picazón en la piel
- Dolor en el pecho, el abdomen o los huesos
- Sudoración nocturna intensa, fiebre y pérdida de peso sin causa aparente
Es importante saber que no todas las personas con linfoma folicular tendrán todos estos síntomas. Si tiene inquietudes o presenta algún síntoma, consulte con su profesional de la salud para un diagnóstico preciso y el manejo adecuado.
Para diagnosticar el linfoma folicular, los médicos suelen hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico: revisión completa del cuerpo para buscar señales de un problema, como dolor, hinchazón o bultos.
- Historia clínica: conversar sobre sus antecedentes médicos y los síntomas que tiene.
- Biopsia de ganglio linfático: se extrae un pequeño trozo de tejido de un ganglio para examinarlo con el microscopio y buscar células cancerosas.
- Análisis de sangre: sirven para ver cuántas células de la sangre tiene y cómo se ven.
- Pruebas de imagen: su médico puede sugerir una tomografía computarizada (TC), una tomografía por emisión de positrones (TEP) o una TEP/TC para ver el linfoma en su cuerpo y planear el tratamiento.
Para determinar el estadio o la gravedad del linfoma folicular, se pueden hacer exámenes y procedimientos adicionales, como:
- Resonancia magnética (RM): esta prueba de imagen ofrece imágenes detalladas de las zonas afectadas.
- Punción lumbar: se extrae una pequeña cantidad de líquido del cerebro y la médula espinal (líquido cefalorraquídeo) de la parte baja de la espalda para ver si el linfoma está en el cerebro o la médula espinal.
- Ecografía (ultrasonido): usa ondas de sonido para crear imágenes de los órganos internos y ayudar a verificar si los ganglios linfáticos están afectados por el linfoma.
Es importante saber que los estadios del linfoma folicular se determinan según factores como si hay ganglios linfáticos afectados y qué tanto se ha extendido la enfermedad. La mayoría de los casos se diagnostican cuando el cáncer ya está avanzado. Su profesional de la salud le guiará durante el proceso de diagnóstico y hablará con usted sobre las pruebas adecuadas para su caso.
Las metas del tratamiento para el linfoma folicular en etapa 2 son:
- Controlar el crecimiento de las células cancerosas
- Aliviar los síntomas
- Mejorar su calidad de vida
Las opciones de tratamiento recomendadas para el linfoma folicular en etapa 2 incluyen:
- Espera vigilante (observación estrecha sin empezar tratamiento de inmediato): Consiste en vigilar la enfermedad de cerca. Es adecuada para personas con pocos o ningún síntoma. Busca retrasar el tratamiento hasta que aparezcan síntomas o la enfermedad empeore.
- Radioterapia: Se usan rayos de alta energía para destruir células cancerosas. A menudo se recomienda para linfoma folicular en etapa 1 o 2. A veces puede curar el cáncer al eliminar las células en el área tratada.
- Anticuerpos monoclonales: Medicamentos como rituximab atacan marcas específicas en las células cancerosas y ayudan al sistema inmunitario a combatir el cáncer. Pueden usarse solos o junto con otros tratamientos para mejorar los resultados.
- Quimioterapia: Usa medicamentos para destruir células cancerosas en todo el cuerpo. Puede usarse sola o junto con otros tratamientos, como inmunoterapia (tratamientos que ayudan al sistema inmunitario) o radioterapia.
- Trasplante de células madre: En algunos casos, se puede considerar si el linfoma regresa después del tratamiento inicial. Este procedimiento reemplaza la médula ósea enferma por células madre sanas.
Es importante hablar de las recomendaciones específicas de tratamiento con un profesional de la salud, según sus factores personales y sus preferencias. La dosis de los medicamentos puede variar por muchas razones. Consulte con su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para más detalles sobre efectos secundarios.