Información sobre el linfoma de Burkitt en niños (etapa 2)
El linfoma de Burkitt (un tipo de cáncer del sistema linfático) ocurre cuando las células B crecen sin control. Las células B son un tipo de glóbulo blanco. A menudo esto pasa por cambios en el gen MYC. Estos cambios hacen que las células crezcan muy rápido. No se entienden bien las causas de fondo del linfoma de Burkitt. Sin embargo, hay varios factores que pueden aumentar la probabilidad de tener esta enfermedad:
- Infección por el virus de Epstein-Barr (VEB): El VEB es un virus común que infecta las células B y se asocia con un mayor riesgo de desarrollar linfoma de Burkitt.
- Factores genéticos: Cambios heredados en el ADN (mutaciones) pueden influir en el desarrollo del linfoma en los niños.
- Edad: El linfoma de Burkitt es más común en la niñez. La edad promedio al diagnóstico es de 6 años.
- Sexo: Los varones tienen de 3 a 4 veces más probabilidad de presentar linfoma de Burkitt que las mujeres.
- Complicaciones por paludismo (malaria) crónico: El linfoma de Burkitt que se da en ciertas regiones, como África Central y Papúa Nueva Guinea, está relacionado con complicaciones del paludismo crónico.
- Inmunodeficiencias: Las personas con el sistema inmunitario debilitado, como por una infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), tienen mayor riesgo de desarrollar linfoma de Burkitt.
Es importante saber que estos factores de riesgo no significan que usted tendrá linfoma de Burkitt. Cada caso es diferente. Siempre es mejor consultar con un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.
En los niños con linfoma de Burkitt en etapa 2, el síntoma temprano más común es la asimetría de las amígdalas: una amígdala puede verse más grande o más hinchada que la otra. Otros síntomas comunes pueden incluir:
- Ganglios linfáticos hinchados (adenopatía)
- Ronquidos
- Dificultad para tragar (disfagia)
- Fiebre
- Pérdida de peso
A medida que la enfermedad avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas:
- Cansancio
- Síntomas respiratorios como tos, silbidos al respirar o dificultad para respirar
- Picazón en la piel
- Fiebre sin causa aparente
- Sudores nocturnos muy intensos
- Pérdida de peso sin proponérselo
Es importante saber que estos síntomas pueden variar según la persona y las características del cáncer. Si sospecha que su hijo puede tener linfoma de Burkitt, o si presenta síntomas que le preocupan, es esencial consultar con un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y un manejo adecuado.
Para diagnosticar el linfoma de Burkitt en niños, suelen realizarse los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico: El proveedor de atención médica buscará señales como dolor, hinchazón o bultos en el cuerpo.
- Biopsia: Se toma una muestra de los ganglios linfáticos agrandados o de tumores y se examina al microscopio para confirmar el diagnóstico.
- Pruebas de sangre: Evalúan cómo funcionan los órganos. Pueden incluir estudios de química sanguínea y pruebas de función del hígado.
- Estudios de imagen: Las radiografías o la tomografía computarizada (TC) ayudan a detectar daño en el cuerpo y a ver cuánto se ha extendido el cáncer a otros órganos y partes del cuerpo.
- Biopsia de médula ósea: Busca cambios en la médula ósea (el tejido dentro de los huesos donde se produce la sangre).
- Examen del líquido cefalorraquídeo: Se hace para saber si el sistema nervioso (cerebro y médula espinal) está afectado.
Para determinar el estadio o la gravedad del linfoma de Burkitt en niños, se pueden hacer pruebas adicionales:
- Tomografía computarizada (TC) y resonancia magnética (RM): Estas imágenes ayudan a identificar qué órganos y ganglios linfáticos están afectados.
- Gammagrafías con galio: Buscan señales de cáncer en otras zonas del cuerpo.
- Clasificación según afectación de ganglios y órganos: Si el cáncer se ha extendido a la médula ósea, al cerebro y a la médula espinal, corresponde a linfoma de Burkitt en estadio 4, que es el más avanzado.
Según los resultados, el linfoma de Burkitt se agrupa en cuatro estadios según el lugar y la extensión del cáncer. El estadio 1 significa que el cáncer está solo en una zona (por lo general, en los ganglios linfáticos). El estadio 4 significa que el linfoma se ha extendido a la médula ósea o al cerebro y la médula espinal. En general, los estadios 1 y 2 se consideran estadios tempranos.
Es importante consultar con su proveedor de atención médica para recibir consejos personalizados. Ellos pueden darle recomendaciones específicas según la situación de su hijo.
Los objetivos del tratamiento del linfoma de Burkitt en etapa 2 en niños son lograr la remisión (que no se detecte cáncer), evitar que el cáncer se propague y mejorar las posibilidades de vivir más tiempo. Para lograr estos objetivos, se pueden recomendar los siguientes tratamientos y terapias:
- Quimioterapia combinada: usa varios medicamentos a la vez para atacar las células cancerosas. Es el tratamiento principal para el linfoma de Burkitt y ayuda a eliminar células cancerosas en todo el cuerpo.
- Cirugía: en algunos casos, se hace cirugía para quitar la mayor cantidad posible del tumor antes de comenzar la quimioterapia.
- Radioterapia: se puede usar junto con la quimioterapia para dirigir la radiación a zonas específicas afectadas por el cáncer y destruir más células cancerosas.
- Quimioterapia intratecal: consiste en inyectar medicamentos de quimioterapia directamente en el líquido que rodea el cerebro y la médula espinal para evitar que el cáncer se propague al cerebro y a la columna.
- Terapia con anticuerpos monoclonales: un anticuerpo monoclonal (un tipo de medicamento dirigido) puede combinarse con la quimioterapia para atacar y destruir células cancerosas de forma específica.
- Trasplante de células madre: en ciertos casos, se puede considerar para reemplazar la médula ósea dañada con células madre sanas después de quimioterapia en dosis altas.
Es importante saber que los planes de tratamiento pueden variar según cada caso. Hable con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Por eso, es esencial hablar de esto con su profesional de la salud. Pueden presentarse efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.