Información sobre el linfoma de Burkitt en niños: etapa 1
El linfoma de Burkitt es un tipo de linfoma no Hodgkin que crece muy rápido y a menudo afecta a los niños. Ocurre por el crecimiento sin control de las células B (un tipo de glóbulo blanco), a menudo por cambios en un gen llamado MYC. Eso hace que estas células crezcan muy rápido.
En la etapa 1, el cáncer está limitado a una sola área u órgano. Pueden formarse tumores en los ganglios linfáticos, la médula ósea y en órganos o zonas como el abdomen o la mandíbula. Además, en la etapa 1 el cáncer no se ha diseminado a otras partes del cuerpo.
El tratamiento suele incluir quimioterapia para matar las células cancerosas. Gracias a los avances en los tratamientos actuales, más del 90% de los niños con linfoma de Burkitt pueden curarse de su enfermedad.
Las causas del linfoma de Burkitt en niños no se conocen con claridad. Sin embargo, hay varios factores que pueden aumentar el riesgo de tener esta enfermedad:
- Infección por el virus de Epstein-Barr (VEB): El VEB es un virus común que infecta células B (un tipo de glóbulo blanco) y se relaciona con un mayor riesgo de desarrollar linfoma de Burkitt.
- Factores genéticos: Cambios heredados en el ADN (mutaciones) pueden influir en el desarrollo del linfoma en niños.
- Edad: El linfoma de Burkitt es más frecuente en la infancia. La edad promedio al diagnóstico es de 6 años.
- Sexo: Los niños varones tienen de 3 a 4 veces más probabilidad de presentar linfoma de Burkitt que las niñas.
- Complicaciones por malaria (paludismo) crónica: Un tipo que es más común en ciertas regiones, como África central y Papúa Nueva Guinea, se relaciona con complicaciones por malaria crónica.
- Inmunodeficiencias: Las personas con el sistema de defensas debilitado, como por una infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), tienen más riesgo de desarrollar linfoma de Burkitt.
Es importante saber que estos factores de riesgo no significan que alguien vaya a desarrollar linfoma de Burkitt. Cada caso puede ser diferente. Lo mejor es consultar con un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.
En la etapa 1 del linfoma de Burkitt, el síntoma temprano más común es la asimetría de las amígdalas. Una amígdala puede verse más grande o más hinchada que la otra. Otros síntomas comunes son:
- Ganglios linfáticos hinchados: Hinchazón sin dolor en los ganglios linfáticos (ganglios), a menudo en el cuello, la axila o la ingle.
- Dolor o hinchazón abdominal: Molestia o sensación de llenura en el abdomen si el cáncer afecta los órganos del abdomen.
- Fiebre: Fiebres sin explicación que van y vienen.
- Sudores nocturnos: Sudor excesivo por la noche que puede empapar la ropa o las sábanas.
- Pérdida de peso: Bajar de peso sin proponérselo.
- Cansancio: Cansancio continuo que no mejora con el descanso.
- Hinchazón o dolor en la mandíbula: Especialmente en niños.
Es importante que consulte con un profesional de la salud para recibir un diagnóstico correcto y hablar sobre cualquier síntoma o inquietud. Ese profesional puede darle consejos y orientación personalizados según su situación.
Para diagnosticar el linfoma de Burkitt (un tipo de cáncer del sistema linfático) en niños en estadio 1, suelen realizarse los siguientes exámenes y procedimientos:
- Examen físico: El médico realizará un examen completo para buscar señales de la enfermedad, como ganglios linfáticos agrandados.
- Biopsia: Se toma una muestra de un ganglio linfático agrandado para verla al microscopio. Esto ayuda a confirmar el diagnóstico.
Para determinar el estadio o la gravedad del linfoma de Burkitt en niños, pueden realizarse exámenes y pruebas adicionales:
- Análisis de sangre: Evalúan cómo funcionan los órganos e incluyen pruebas de química sanguínea y de función hepática. Ayudan a valorar la salud general y detectar anomalías.
- Estudios de imágenes: Se pueden hacer radiografías o una tomografía computarizada (TC) para buscar daños o señales de cáncer en distintas partes del cuerpo.
- Biopsia de médula ósea: Consiste en tomar una muestra de la médula ósea para ver si hay cambios causados por células cancerosas.
Según los resultados, el linfoma de Burkitt se clasifica en cuatro estadios según el lugar y la extensión del cáncer. El estadio 1 significa que el cáncer está solo en un área (por lo general en los ganglios linfáticos). Los estadios 1–2 se consideran tempranos.
Es importante consultar con el profesional de la salud de su hijo o hija para recibir recomendaciones y orientación específicas sobre los exámenes, pruebas y procedimientos para su situación.
Los objetivos del tratamiento del linfoma de Burkitt en estadio 1 son que el cáncer desaparezca por completo y curar la enfermedad. Los tratamientos recomendados incluyen:
- Quimioterapia combinada: usa varios medicamentos al mismo tiempo para atacar y destruir las células cancerosas. Es el tratamiento principal para el linfoma de Burkitt en estadio 1 en niños. Estos medicamentos interfieren con el crecimiento de las células cancerosas.
- Cirugía: en algunos casos, se puede hacer una cirugía para quitar la mayor cantidad posible del tumor antes de la quimioterapia. Esto reduce el tamaño del tumor y hace que los siguientes tratamientos sean más efectivos.
- Quimioterapia intratecal: consiste en inyectar medicamentos de quimioterapia directamente en el líquido que rodea el cerebro y la médula espinal. Ayuda a evitar que las células cancerosas se propaguen al sistema nervioso central.
- Estilo de vida saludable: durante el tratamiento, es importante que los niños con linfoma de Burkitt mantengan un estilo de vida saludable. Esto incluye llevar una alimentación nutritiva, mantenerse activos si es posible, descansar lo suficiente y seguir las recomendaciones específicas de su equipo de salud.
Es fundamental consultar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre medicamentos, terapias, procedimientos de tratamiento, cambios en los hábitos de salud u otros tratamientos para el linfoma de Burkitt en estadio 1 en niños.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para su situación. Pueden ocurrir efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los efectos secundarios.