Opciones de tratamiento para el cáncer de pulmón

Objetivos del tratamiento

El cáncer de pulmón es una enfermedad en la que las células del pulmón crecen de forma anormal y sin control, y forman un tumor. La meta del tratamiento puede variar según la etapa (estadio) del cáncer y la salud general de la persona. Puntos clave:

  • En el cáncer de pulmón de células pequeñas, la meta de los medicamentos es eliminar las células cancerosas y aliviar los síntomas. Los medicamentos y las metas dependen de la etapa del cáncer al momento del diagnóstico. En etapas tempranas, a veces se busca curar el cáncer al quitarlo por completo con cirugía o con radioterapia. En etapas más avanzadas, cuando tal vez no sea posible curar, los medicamentos pueden ayudar a reducir los síntomas y a mejorar la calidad de vida.
  • Si el tumor no se puede operar o no se puede extirpar con cirugía, la estrategia se enfoca en tratamientos con medicamentos para aliviar síntomas y prolongar la vida. Estas terapias buscan frenar el avance del cáncer y brindar cuidados paliativos.
  • Cuando el cáncer de pulmón está limitado a un solo pulmón, hay más posibilidad de curación. Por lo general, los médicos consideran que el cáncer está curado si no hay señales de cáncer durante al menos 5 años después del tratamiento. Si se detecta temprano, el tratamiento puede tener la meta de curar el cáncer.
  • A menudo se recomiendan cuidados paliativos en el cáncer de pulmón avanzado. Su objetivo es mejorar la calidad de vida al reducir los síntomas y aumentar el tiempo de vida. Este tipo de atención ayuda a manejar dolor, falta de aire y cansancio.
  • La cirugía puede usarse tanto con intención curativa como paliativa. La cirugía curativa busca extirpar por completo el cáncer. También puede usarse en situaciones paliativas para aliviar síntomas y mejorar la calidad de vida.
  • La quimioterapia (medicinas contra el cáncer) y la radioterapia (radiación dirigida) se usan con frecuencia cuando el cáncer de pulmón se ha diseminado a otras partes del cuerpo. Estas terapias buscan controlar el crecimiento y la propagación del cáncer, aliviar síntomas y prolongar la vida.

Es importante que las personas con cáncer de pulmón hablen abiertamente con su equipo de atención médica. Usted puede hacer preguntas sobre sus opciones de tratamiento, entender las metas de su plan específico y comentar cualquier duda o posible efecto secundario.

Opciones de tratamiento

El tratamiento del cáncer de pulmón depende del tipo, la etapa del cáncer y su salud en general. Estas son algunas opciones que pueden recomendarle:

  • Cirugía: Es un tratamiento estándar para quitar un tumor canceroso del pulmón. El tipo de cirugía depende del tamaño y la ubicación del tumor.
  • Terapia dirigida: Suele ser el tratamiento inicial para algunos tipos de cáncer de pulmón, como los que tienen mutaciones en el receptor del factor de crecimiento epidérmico (EGFR). La terapia dirigida bloquea proteínas específicas que ayudan a que crezcan las células cancerosas. Hay distintos medicamentos según la mutación. Algunas terapias dirigidas son pastillas por vía oral (por la boca); otras se administran por vía intravenosa (por suero en una vena).
  • Quimioterapia: Usa medicamentos para matar células cancerosas que crecen rápido. Puede recomendarse, sobre todo en etapas avanzadas o si la terapia dirigida no funciona. Algunas quimioterapias son pastillas por vía oral (por la boca); otras se administran mediante inyección.
  • Radioterapia: Usa rayos de radiación concentrados para destruir células cancerosas. Puede usarse sola o junto con otros tratamientos, como cirugía o quimioterapia.
  • Inmunoterapia: Busca reforzar el sistema inmunitario (las defensas del cuerpo) para que reconozca y ataque las células cancerosas. Puede usarse sola o combinada con otras terapias.

Además de estos tratamientos, algunos cambios en el estilo de vida pueden ayudar a manejar el cáncer de pulmón y a mejorar la salud en general. Por ejemplo:

  • Dejar de fumar: Es clave para las personas con cáncer de pulmón, porque fumar es un factor de riesgo principal de la enfermedad.
  • Limitar el alcohol: Beber menos alcohol puede reducir el riesgo de complicaciones y mejorar la salud.
  • Alimentación: Comer de forma saludable, con frutas, verduras, granos integrales y proteínas magras, apoya su bienestar.
  • Actividad física: Hacer actividad física regular, según lo que usted tolere, ayuda a mejorar la fuerza y la condición física.

Estas son pautas generales. El mejor plan de tratamiento debe decidirlo un profesional de salud, según su situación. Si usted o alguien que conoce tiene un diagnóstico de cáncer de pulmón, consulte a su médico para recibir consejos y un plan de tratamiento personalizados.