Tratamiento con inmunoterapia para el cáncer de pulmón de células pequeñas y de células no pequeñas

Descripción general

La inmunoterapia es un tipo de tratamiento que usa sustancias de seres vivos para ayudar al sistema inmunitario (las defensas del cuerpo) a combatir el cáncer. También se conoce como terapia biológica o bioterapia.

Funciona al fortalecer el sistema inmunitario, que se encarga de combatir infecciones y enfermedades. Cuando el sistema inmunitario funciona bien, puede detectar y destruir células anormales, incluso células cancerosas. Datos sobre la inmunoterapia para tratar el cáncer de pulmón:

  • Se usa para tratar el cáncer de pulmón porque puede mejorar las posibilidades de vivir más tiempo en ciertos cánceres. Es especialmente eficaz en el cáncer de pulmón de células no pequeñas (CPCNP), sobre todo en pacientes con niveles altos de la proteína PD-L1 (ligando 1 de muerte programada), que suele permitir que las células cancerosas se escondan del sistema inmunitario.
  • La investigación muestra que combinar inmunoterapia con quimioterapia puede mejorar las posibilidades de vivir más tiempo tanto en el cáncer de pulmón de células pequeñas (CPCP) como en el de células no pequeñas (CPCNP). Esta combinación ofrece una defensa más fuerte contra el crecimiento del tumor.
  • En algunos casos, la inmunoterapia puede usarse como tratamiento desde que se diagnostica el cáncer de pulmón. En otros, puede usarse cuando otros tratamientos no están funcionando bien.
  • Aunque por lo general se tolera bien, la investigación señala que pueden presentarse efectos secundarios poco comunes pero graves relacionados con el sistema inmunitario, como inflamación de los pulmones (neumonitis). Por eso se requiere vigilancia cercana durante el tratamiento.
  • La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) ha aprobado la inmunoterapia para varios tipos de cáncer, incluido el cáncer de pulmón. Ha revolucionado la forma en que los médicos abordan el tratamiento del cáncer.

Es importante saber que, aunque la inmunoterapia ha mostrado beneficios en algunas personas con cáncer de pulmón, no todas se benefician de este tratamiento. Además, como toda intervención médica, puede causar efectos secundarios que el personal de salud debe vigilar de cerca.

Cómo funcionan los medicamentos

La inmunoterapia activa o fortalece el sistema inmunitario para que reconozca y ataque mejor las células cancerosas. Así funciona en el cáncer de pulmón:

  • Introducción de antígenos: La inmunoterapia introduce antígenos, que son sustancias extrañas que hacen que el cuerpo active sus defensas. En las vacunas contra el cáncer, los antígenos se usan para apuntar y atacar de forma específica a las células cancerosas.
  • Refuerzo del sistema inmunitario: Su sistema inmunitario lo protege de infecciones y enfermedades. Tiene células especiales que identifican y atacan cosas extrañas, incluidas células cancerosas. Pero las células cancerosas pueden ser difíciles de detectar porque a veces se parecen a las sanas y pueden crecer y propagarse rápido.
  • Inhibidores de puntos de control inmunitarios: A veces, las células cancerosas aprovechan “puntos de control” del sistema inmunitario (señales tipo freno hechas de proteínas) para evitar ser destruidas. Los medicamentos de inmunoterapia llamados inhibidores de puntos de control bloquean esos frenos, y así a las células cancerosas les cuesta más escapar del ataque del sistema inmunitario.
  • Anticuerpos monoclonales: Los anticuerpos monoclonales son proteínas hechas en un laboratorio que imitan a los anticuerpos que produce su cuerpo. Se pueden diseñar para unirse a partes específicas de las células cancerosas y ayudar a que su sistema inmunitario las reconozca y las elimine. También pueden llevar medicamentos, toxinas o sustancias radiactivas directo a las células cancerosas.
  • Vacunas contra el cáncer de pulmón: Igual que otras vacunas, estas vacunas introducen antígenos que apuntan y atacan a las células cancerosas. Ayudan a entrenar a su sistema inmunitario para reconocer y destruir las células del cáncer de pulmón.

En resumen, la inmunoterapia para el cáncer de pulmón busca activar o fortalecer las defensas del cuerpo contra las células cancerosas. Es una opción de tratamiento importante y ha cambiado la forma de tratar este cáncer. En Estados Unidos, hay inmunoterapias aprobadas para varios tipos de cáncer, y han mostrado resultados prometedores al mejorar los resultados de los pacientes.

Cómo usar los medicamentos

La inmunoterapia se puede administrar de varias formas, según el tipo de tratamiento y su situación de salud. Puntos importantes sobre cómo usar o recibir inmunoterapia:

La inmunoterapia se puede dar por:

  • Inyección intravenosa (IV): el medicamento se inyecta directamente en una vena.
  • Pastillas o cápsulas: se tragan.
  • Crema tópica: se aplica en la piel, por lo general para el cáncer de labio.
  • Lugares de tratamiento: según el tipo de inmunoterapia, usted puede recibir el tratamiento en una clínica o en un área ambulatoria del hospital. O puede tomar pastillas o cápsulas en casa.
  • Periodos de tratamiento: la inmunoterapia suele darse en periodos de tratamiento seguidos de periodos de descanso, llamados ciclos. Esto le da tiempo al cuerpo para recuperarse y responder. La frecuencia puede variar: diaria, semanal o mensual.

Precauciones:

  • Antes de empezar, informe a su médico sobre todos los medicamentos, suplementos o productos a base de hierbas que toma.
  • Comente cualquier problema de salud o alergia con su médico para asegurar que el tratamiento sea seguro para usted.

Posibles efectos secundarios:

  • La inmunoterapia puede causar efectos secundarios que van de leves a graves y, en algunos casos, pueden poner en riesgo la vida.
  • Efectos comunes: fiebre, tos, cansancio o debilidad, náuseas, picazón, falta de apetito, sarpullido en la piel, estreñimiento, diarrea y dolor muscular o de articulaciones.
  • Algunas personas también pueden tener una reacción en el sitio de la inyección.
  • En casos más graves, puede ocurrir una reacción autoinmunitaria (cuando el sistema inmunitario ataca células sanas del cuerpo).

Recuerde: cada persona vive la inmunoterapia de forma diferente. Si nota efectos secundarios nuevos o que cambian durante el tratamiento, hable con su médico de inmediato. Su médico o su equipo de atención pueden darle orientación y apoyo para manejarlos.

Las terapias complementarias como la meditación, la acupuntura, los suplementos de vitaminas o minerales, los cambios en la alimentación y el ejercicio como el yoga pueden ayudar a algunas personas a manejar los efectos secundarios. Es esencial hablar con su médico antes de empezar cualquier terapia para manejarlos.