Diagnóstico del cáncer de pulmón de células pequeñas (CPCP)

Descripción general

El cáncer de pulmón de células pequeñas (CPCP) es un tipo de cáncer que crece rápido y se forma en los tejidos del pulmón. Suele estar relacionado con el tabaquismo. Los signos comunes incluyen tos y falta de aire. Para diagnosticarlo, los médicos hacen pruebas como estudios de imagen y biopsias. Una biopsia consiste en tomar pequeñas muestras de tejido y mirarlas al microscopio. Los especialistas que pueden participar incluyen neumólogos, oncólogos, radiólogos y patólogos (médicos que estudian tejidos al microscopio).

Primero se confirma el diagnóstico de CPCP y luego se determina su etapa, es decir, qué tan extendido está. El diagnóstico puede incluir:

  • Historia clínica: El profesional de salud revisa los síntomas, la historia médica, los medicamentos, los antecedentes familiares y hábitos de salud, como el consumo de tabaco.
  • Examen físico: Los médicos hacen un examen físico completo para evaluar los síntomas y la salud general.
  • Pruebas de laboratorio:
  • Análisis de sangre: Sirven para revisar la salud de los riñones, el hígado y otros órganos, y buscar señales de cáncer.
  • Pruebas de esputo: La citología del esputo examina el moco que la persona tose durante tres mañanas seguidas para detectar células cancerosas.
  • Pruebas de imagen:
  • Radiografía de tórax: Permite ver la estructura de los órganos del pecho, incluidas señales de infección u otros problemas en los pulmones.
  • Tomografía computarizada (TC): Produce imágenes detalladas en 3D de los pulmones para identificar tumores.
  • Biopsia: Consiste en quitar una pequeña muestra de tejido para examinarla al microscopio y así dar un diagnóstico definitivo. Se pueden hacer pruebas en la muestra para ayudar a determinar el tipo de cáncer.

Para determinar la etapa o gravedad del CPCP, pueden hacerse otras pruebas y exámenes:

  • Tomografía por emisión de positrones (TEP), a menudo junto con una TC: Usa una inyección de un azúcar con poca radioactividad para resaltar áreas donde el cáncer puede haberse extendido.
  • Resonancia magnética (RM): Se puede usar para detectar si el cáncer se ha extendido a los huesos.
  • Broncoscopia: Este procedimiento permite a los médicos ver las vías respiratorias y tomar muestras de tejido para biopsia.
  • Pruebas de ganglios linfáticos: Si se sospecha que el cáncer se extendió a los ganglios cercanos u otras partes del cuerpo, se pueden hacer más pruebas, como ultrasonido endobronquial o mediastinoscopia.

Estas pruebas ayudan a saber hasta dónde se ha extendido el cáncer en el cuerpo. Esto guía la planificación del tratamiento y la evaluación del pronóstico.