Causas y factores de riesgo del mesotelioma

Descripción general

El mesotelioma es un tipo de cáncer poco frecuente y agresivo. Afecta sobre todo el revestimiento delgado que cubre los pulmones, el corazón o el abdomen. Ese revestimiento se llama mesotelio.

La causa principal del mesotelioma es la exposición al asbesto. El asbesto es un grupo de minerales que se encuentran en las rocas y en el suelo. Estos minerales forman fibras largas, delgadas y muy resistentes. Las fibras de asbesto no se evaporan ni se disuelven en el agua. Resisten el calor, el fuego y muchas sustancias químicas. En el pasado, se usaba mucho en productos de consumo, piezas de autos y materiales de construcción, antes de que se conocieran sus riesgos para la salud.

  • La exposición al asbesto puede ocurrir al trabajar con materiales que lo contienen o al vivir en viviendas u edificios antiguos donde aún puede estar presente. Cuando se cortan, se rompen o se alteran esos materiales, se liberan al aire fibras muy pequeñas de asbesto. Con el tiempo, algunas personas que respiraron o tragaron estas fibras pueden desarrollar mesotelioma u otras enfermedades.
  • No todas las personas expuestas al asbesto desarrollan mesotelioma u otros cánceres. Sin embargo, quienes tienen antecedentes de exposición corren más riesgo. Ciertas ocupaciones, como quienes instalan material aislante, trabajadores de la construcción, electricistas, plomeros y bomberos, pueden haber tenido más riesgo si trabajaron en esos oficios antes de los años setenta.
  • Aunque el asbesto es la causa más común del mesotelioma, en casos raros se han relacionado exposiciones repetidas a productos cosméticos con talco que contenían asbesto.

Hable con su médico si le preocupa haber estado expuesto(a) al asbesto. Su médico puede orientarle y decirle si usted necesita chequeos o pruebas regulares para enfermedades relacionadas con el asbesto.

Factores de riesgo que no se pueden cambiar

Los factores de riesgo no modificables del mesotelioma son aquellos que una persona no puede cambiar ni controlar. Estos factores incluyen:

  • Edad: La edad avanzada es un factor de riesgo no modificable para el mesotelioma. A medida que una persona envejece, aumenta su riesgo de desarrollar mesotelioma.
  • Genética: Las personas con antecedentes familiares de mesotelioma, en especial quienes tienen mutaciones heredadas en genes como el BAP1, tienen más probabilidad de desarrollar la enfermedad incluso con menor exposición al asbesto. Saber estos riesgos puede ayudar con la detección temprana. Sin embargo, esas mutaciones son poco frecuentes, por lo que no es común hacer pruebas genéticas para el riesgo de mesotelioma.

Aunque estos factores no se pueden cambiar ni controlar, entenderlos puede ayudarle a tomar decisiones informadas sobre su salud y a tomar medidas apropiadas para la detección temprana y la prevención.

Factores de riesgo modificables

Los factores de riesgo modificables del mesotelioma son factores que usted puede cambiar con su conducta o su estilo de vida. Estos factores incluyen:

  • Exposición al asbesto (también llamado amianto): El asbesto es el factor de riesgo más importante para el mesotelioma. Es una fibra mineral que se usó mucho en materiales de construcción, aislamiento y otros productos.
  • Exposición a la radiación ionizante: La radiación ionizante es un carcinógeno humano conocido (algo que puede causar cáncer). Aunque el mesotelio (la capa de células que recubre los pulmones y otros órganos) no es muy sensible a la radiación, estudios han encontrado un mayor riesgo de mesotelioma en personas expuestas a radiación ionizante. Esto incluye exposición a dosis altas por poco tiempo (como la radioterapia de haz externo) y exposición a dosis bajas por tiempo prolongado (como la exposición laboral).

Es importante saber que estos factores de riesgo no garantizan que usted tendrá mesotelioma; solo aumentan la probabilidad de desarrollarlo. Cuanta más exposición tenga una persona al asbesto o a la radiación ionizante, mayor puede ser su riesgo.

Reducir los riesgos

Aunque no hay una forma garantizada de prevenir el mesotelioma, hay acciones que pueden modificar sus factores de riesgo y reducir sus probabilidades de desarrollar la enfermedad. Considere estos pasos:

  • Minimice la exposición al asbesto: El asbesto es el principal factor de riesgo del mesotelioma. Evite cualquier exposición innecesaria a sus fibras. Si trabaja en una industria donde puede haber asbesto, siga las reglas de seguridad y use equipo de protección. Si sospecha que hay asbesto en su casa o trabajo, contacte a profesionales para evaluarlo y retirarlo de forma segura.
  • Tome precauciones en el trabajo: Si su trabajo tiene alto riesgo de exposición al asbesto, como construcción, fábricas de acero o plantas de energía, siga las reglas de seguridad del lugar. Use ropa de protección, mascarilla y otros equipos que le provea su empleador. Además, limpie bien su ropa de trabajo antes de llevarla a casa para evitar trasladar fibras de asbesto.
  • Manténgase informado sobre las normas del asbesto: Las reglas sobre el uso de asbesto varían según el país y la región. Manténgase al día con las normas locales y asegúrese de que se tomen medidas para reducir la exposición al asbesto en su comunidad.
  • Evite la exposición indirecta: Aunque usted no trabaje directamente con asbesto, puede estar en riesgo por exposición indirecta. Si un familiar o alguien cercano trabaja con asbesto, tome medidas para reducir su exposición. Evite el contacto con su ropa de trabajo y mantenga buena ventilación en los espacios compartidos.
  • Mantenga un estilo de vida saludable: Aunque no previene el mesotelioma de forma directa, un estilo de vida saludable apoya su bienestar general y reduce el riesgo de otros problemas de salud que pueden aumentar la probabilidad de enfermedades como el cáncer. Esto incluye comer de forma balanceada, hacer actividad física con regularidad, dormir lo suficiente y evitar los productos de tabaco.

Es importante saber que estos pasos pueden reducir el riesgo de mesotelioma, pero no garantizan su prevención total. Si le preocupan sus factores de riesgo o una posible exposición al asbesto, lo mejor es consultar con un profesional de la salud que pueda darle consejos personalizados según su situación.