El asbesto (amianto) y el cáncer de pulmón
La exposición al asbesto (amianto) puede causar cáncer de pulmón y aumentar el riesgo de tenerlo. Cuando las personas inhalan fibras de asbesto, estas pueden quedarse pegadas al moco en la garganta, la tráquea y los tubos que llevan el aire a los pulmones. Algunas fibras incluso pueden llegar a la capa externa que recubre la pared del pecho y los pulmones. Eso irrita las células y puede llevar al cáncer de pulmón. La exposición al asbesto también se asocia con un tipo de cáncer poco común llamado mesotelioma.
El riesgo de desarrollar cáncer de pulmón por asbesto depende de varios factores:
- La evidencia muestra que mientras más tiempo y mayor sea la cantidad de asbesto a la que alguien está expuesto, mayor es el riesgo de cáncer de pulmón.
- Los trabajos como minería, construcción, astilleros y algunos de mecánica automotriz tienen más riesgo de exposición al asbesto, lo que aumenta las probabilidades de desarrollar cáncer de pulmón.
- Quienes viven o trabajan en edificios con materiales que se desmoronan y contienen asbesto también tienen mayor riesgo.
- Fumar aumenta el riesgo de cáncer de pulmón, y si se combina con exposición al asbesto, el riesgo es aún mayor.
Los síntomas del cáncer de pulmón pueden variar según la etapa y el lugar del tumor. Algunos síntomas comunes incluyen:
- Tos persistente o cambios en una tos crónica
- Falta de aire o silbido al respirar
- Dolor o molestia en el pecho
- Toser con sangre
- Cansancio o pérdida de peso sin explicación
- Ronquera o cambios en la voz
- Infecciones respiratorias frecuentes
Si nota alguna de estas señales de alerta y tuvo exposición al asbesto, es importante que consulte a un profesional de la salud lo antes posible para una evaluación.
Reducir el riesgo de cáncer de pulmón por asbesto consiste sobre todo en disminuir o evitar la exposición a las fibras de asbesto. Estas medidas pueden ayudar:
- Si vive o trabaja en un edificio con materiales que se desmoronan y contienen asbesto, llame a un profesional capacitado en la remoción de asbesto. Puede revisar y retirar de forma segura cualquier material peligroso.
- Si su trabajo implica posible exposición al asbesto, siga todos los protocolos de seguridad de su empleador y use el equipo de protección adecuado.
- Deje de fumar si usted fuma. Fumar, junto con la exposición al asbesto, aumenta mucho el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón.
- Si sospecha que estuvo expuesto al asbesto en su casa o trabajo, hable con su profesional de la salud. Puede orientarle sobre cómo vigilar su salud y quizá recomendarle pruebas de detección periódicas para encontrar problemas a tiempo.
Recuerde: aunque estos pasos pueden ayudar a reducir el riesgo de cáncer de pulmón por asbesto, siempre es importante consultar a un profesional de la salud para recibir consejos personalizados según su situación.