Acerca del cáncer de pulmón de células pequeñas (CPCP)
El cáncer de pulmón de células pequeñas (CPCP) es un tipo de cáncer que empieza en células neuroendocrinas dentro de los pulmones. Estas son células especiales que responden a señales de los nervios (neurotransmisores, mensajeros químicos) y, en respuesta, liberan hormonas en la sangre.
A veces se llama “cáncer de células en avena” por la forma ovalada de sus células al mirarlas con un microscopio. Se considera un cáncer agresivo y suele haber muchas células cancerosas circulando en la sangre.
Es poco común detectarlo en etapa temprana. Solo 1 de cada 3 personas recibe el diagnóstico en esa etapa, cuando el tratamiento es más eficaz.
El CPCP se caracteriza por crecimiento rápido del tumor, metástasis temprana (cuando el cáncer se riega a otras partes del cuerpo) y recurrencia (cuando vuelve después del tratamiento).
El cáncer de pulmón de células pequeñas (CPCP) ocurre principalmente por cambios (mutaciones) en los genes que hacen que las células del pulmón crezcan sin control. Estos cambios pueden adquirirse a lo largo de la vida o heredarse.
Los factores de riesgo no modificables son los que no se pueden cambiar ni controlar. Los factores no modificables para el CPCP incluyen:
- Edad: El riesgo de tener CPCP aumenta con la edad.
- Sexo: Los hombres tienen más probabilidad de desarrollar CPCP que las mujeres.
- Antecedentes familiares: Tener un familiar de primer grado (como padre, madre, hermano/a o hijo/a) con cáncer de pulmón aumenta el riesgo de CPCP.
Los factores de riesgo modificables son los que se pueden influir o cambiar. Los factores modificables para el CPCP incluyen:
- Tabaquismo: Fumar tabaco, tanto de forma activa como la exposición al humo de segunda mano, es el factor modificable más importante para el CPCP. Dejar de fumar puede reducir mucho el riesgo.
- Exposición a toxinas del ambiente: La exposición prolongada a ciertas sustancias, como asbesto/amianto y radón, aumenta el riesgo de CPCP. Evitar estas sustancias ayuda a bajar el riesgo.
Es importante saber que algunos factores de riesgo se pueden cambiar y otros no. Dejar de fumar y reducir al mínimo la exposición a toxinas del ambiente es clave para bajar el riesgo de CPCP. Sin embargo, siempre es recomendable consultar con un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.
Es importante saber que el cáncer de pulmón de células pequeñas (CPCP) a menudo no causa síntomas evidentes en etapas tempranas, lo que hace más difícil detectarlo a tiempo. Cuando aparecen síntomas, con frecuencia están relacionados con la respiración. Los síntomas comunes del CPCP incluyen:
- Tos que empeora o no se quita
- Falta de aire
- Toser sangre
A medida que el CPCP avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas, como:
- Dolor en el pecho
- Cansancio
- Pérdida del apetito
- Hinchazón en la cara
- Síntomas del sistema nervioso (como debilidad o confusión)
- Líquido en los pulmones
- Dolor de huesos
- Pérdida de peso
Si usted tiene cualquiera de estos síntomas, es muy importante consultar a un médico para una evaluación y diagnóstico adecuados.
Para diagnosticar el cáncer de pulmón de células pequeñas (CPCP), se suelen hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Antecedentes médicos: El profesional de la salud recopilará información sobre sus síntomas, enfermedades previas, medicamentos, antecedentes familiares y hábitos de salud, incluido si fuma.
- Examen físico: Un profesional de la salud hará un examen físico para buscar señales de un problema médico, como dolor, hinchazón o bultos (masas) en el cuerpo.
- Pruebas de laboratorio:
- Análisis de sangre: Pueden hacerse para revisar cómo están sus riñones, el hígado y otros órganos, y para buscar señales de cáncer.
- Pruebas de flema (esputo): La citología del esputo es una prueba que analiza la flema que la persona tose durante tres mañanas seguidas para detectar células cancerosas.
- Pruebas de imágenes:
- Radiografía de tórax: Puede ayudar a ver la forma de los órganos del pecho, incluidas señales de infección u otros problemas en los pulmones.
- Tomografía computarizada (TC): Produce imágenes muy detalladas de los pulmones y las áreas cercanas para identificar tumores.
- Biopsia: Consiste en extraer una pequeña muestra de tejido para examinarla al microscopio y así confirmar el diagnóstico. También se pueden hacer pruebas en la muestra para ayudar a determinar el tipo de cáncer.
Para determinar la etapa o qué tan avanzado está el CPCP, se pueden usar estos exámenes y procedimientos adicionales:
- Tomografía por emisión de positrones (TEP), a menudo junto con una TC: usa una inyección de azúcar levemente radiactivo para resaltar áreas a donde el cáncer pudo haberse extendido.
- Resonancia magnética (RM): Puede ayudar a detectar si el cáncer se extendió a los huesos.
- Broncoscopia: Este procedimiento permite que los médicos miren las vías respiratorias y tomen muestras de tejido para biopsia.
- Pruebas de ganglios linfáticos: Si se sospecha que el cáncer se extendió a los ganglios linfáticos cercanos u otras partes del cuerpo, se pueden hacer más pruebas, como una ecografía endobronquial o una mediastinoscopia.
Es importante dar seguimiento con su profesional de la salud si algún síntoma empeora o cambia después del examen físico inicial. Le guiarán en los exámenes y pruebas necesarios para lograr un diagnóstico y una determinación de la etapa precisos.
Los objetivos del tratamiento del cáncer de pulmón de células pequeñas (CPCP) son eliminar las células cancerosas y aliviar los síntomas. Las opciones específicas de tratamiento dependen de la etapa del cáncer al momento del diagnóstico. A continuación se explican los diferentes tipos de tratamiento y cómo ayudan a lograr estos objetivos:
Procedimientos terapéuticos:
- Cirugía: En algunos casos, la cirugía puede ser una opción para extirpar el tumor y los ganglios linfáticos cercanos.
Medicamentos:
- Quimioterapia: Consiste en usar medicamentos para matar las células cancerosas o detener su crecimiento. A menudo es el tratamiento principal para el CPCP y se puede usar sola o junto con otras terapias.
- Inmunoterapia: Este tipo de medicamento ayuda a activar el sistema de defensas del cuerpo (sistema inmunitario) para luchar contra las células cancerosas.
Terapias:
- Radioterapia: Usa rayos de alta energía para matar células cancerosas o reducir el tamaño de los tumores. Se puede usar para tratar áreas específicas donde el cáncer se ha propagado, como el cerebro, la columna, los huesos o el tórax.
- Terapia con láser: Se usa un haz de luz láser para destruir células cancerosas.
- Colocación de stent endoscópico: Se usa un endoscopio (un tubo delgado con una cámara) para colocar un dispositivo llamado stent (un pequeño tubo de soporte), que ayuda a abrir una vía respiratoria bloqueada por tejido anormal.
Cambios en los hábitos de salud:
- Dejar de fumar: Como fumar es un factor de riesgo principal para el CPCP, dejar de fumar puede ayudar a mejorar el tratamiento y a reducir el riesgo de que el cáncer vuelva.
Es importante saber que el plan de tratamiento específico varía en cada persona según su situación particular. Consulte a su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte a su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación.
Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.