Acerca del mesotelioma

Descripción general

El mesotelioma es un tipo de cáncer que se desarrolla en el tejido delgado que recubre varios órganos del cuerpo. Ese tejido se llama mesotelio. La forma más común afecta el revestimiento alrededor de los pulmones (pleura). También puede ocurrir en el revestimiento del abdomen (peritoneo), del corazón (pericardio) o de los testículos (túnica vaginal).

La causa principal es la exposición a fibras de asbesto, que se usaron mucho en industrias en el pasado. Los síntomas pueden incluir dificultad para respirar que empeora, dolor en el pecho y pérdida de peso.

Por desgracia, hoy no existe una cura para el mesotelioma, y las opciones de tratamiento son limitadas. El tiempo de vida después del diagnóstico varía, pero la mayoría de las personas vive alrededor de un año. Es importante dar prioridad a mejorar y mantener la calidad de vida de las personas con mesotelioma.

Causas y factores de riesgo

El mesotelioma es un tipo de cáncer que afecta principalmente el revestimiento de los pulmones, el abdomen o el corazón. Su desarrollo se debe a varios factores. A continuación se explican las causas y los factores de riesgo:

Causas del mesotelioma:

  • Exposición al asbesto (también llamado amianto): El asbesto es la causa principal del mesotelioma. Respirar o tragar fibras de asbesto puede causar inflamación y cicatrices en esos revestimientos. Con el tiempo, esas células pueden volverse cancerosas.

Factores de riesgo que no se pueden cambiar (no modificables):

  • Edad: La edad avanzada es un factor de riesgo. La edad promedio al inicio es alrededor de 72 años.
  • Mutaciones genéticas heredadas (cambios en los genes que pasan de padres a hijos): Influyen en alrededor de 1 de cada 100 casos de mesotelioma.

Factores de riesgo que sí se pueden cambiar (modificables):

  • Exposición a radiación ionizante (un tipo de radiación de alta energía): Los estudios muestran un mayor riesgo en personas expuestas, por ejemplo, quienes recibieron tratamiento con radiación (radioterapia) cuando eran niños.
  • Otros posibles factores, como la inflamación crónica y la exposición a ciertas fibras minerales, aún se están investigando y no se han confirmado.

Es importante saber que estos factores pueden aumentar el riesgo de tener mesotelioma, pero no garantizan que se desarrolle. Si le preocupa su riesgo o tiene síntomas relacionados con el mesotelioma, consulte con un profesional de la salud para recibir orientación y consejos personalizados.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes del mesotelioma incluyen:

  • Dificultad para respirar
  • Dolor en el pecho
  • Tos seca y persistente
  • Dolor en la parte baja de la espalda
  • Dificultad para tragar
  • Sensación de tener algo atrapado en la garganta
  • Hinchazón en la cara
  • Cansancio
  • Falta de apetito
  • Pérdida de peso sin causa aparente

A medida que el mesotelioma avanza o se hace más grave, pueden aparecer otros síntomas comunes, como:

  • Derrame pleural (acumulación de líquido en el espacio entre los pulmones y el pecho)
  • Tos que empeora
  • Toser sangre
  • Voz ronca
  • Cansancio
  • Silbidos al respirar
  • Infecciones persistentes (por ejemplo, bronquitis, neumonía)
  • Dolor e hinchazón del abdomen (en el mesotelioma peritoneal)
  • Náuseas

Es importante saber que estos síntomas pueden variar según la persona y la etapa del mesotelioma. Si presenta cualquiera de estos síntomas, es fundamental consultar con su médico para una evaluación y un diagnóstico adecuados.

Diagnóstico

Para diagnosticar el mesotelioma, suelen hacerse los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen físico e historial de salud: el profesional de la salud revisará su cuerpo para ver si hay señales de enfermedad, como bultos o hallazgos fuera de lo normal. También le preguntará sobre sus hábitos de salud y enfermedades pasadas.
  • Radiografía de tórax: usa rayos X para crear una imagen de los órganos y huesos dentro del pecho.
  • Tomografía computarizada (TC): se toman varias imágenes detalladas del pecho, el abdomen y otras zonas del cuerpo desde distintos ángulos con una máquina de rayos X conectada a una computadora. Se puede usar un medio de contraste (tinte) para ver mejor.

Para determinar la etapa o gravedad del mesotelioma, pueden incluirse más exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Estudios por imágenes: pueden incluir TC, resonancia magnética (RM) o tomografía por emisión de positrones (TEP) para ver con más detalle las zonas afectadas.
  • Biopsia: se toma una muestra de tejido del área afectada para examinarla al microscopio y buscar células cancerosas.
  • Pruebas genéticas: usan muestras de sangre u otros tejidos para identificar cambios en los genes, los cromosomas o las proteínas que pueden estar relacionados con el mesotelioma.

Es importante consultar con un profesional de la salud para recibir recomendaciones personalizadas sobre estos exámenes y pruebas.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento del mesotelioma son:

  • Lograr una resección completa macroscópica: se hace cirugía para quitar la mayor cantidad posible del tumor, con la meta de quitar todo lo visible. Por la naturaleza de la enfermedad, no se puede lograr una resección completa microscópica (quitar todas las células que solo se ven con el microscopio).
  • Mejorar el control local y la supervivencia: la radioterapia usa rayos de alta energía dirigidos al tumor para mejorar el control en esa zona. Se están probando técnicas nuevas de radioterapia con intensidad modulada.
  • Encoger las células cancerosas y evitar que sigan creciendo: la quimioterapia se usa para encoger las células del cáncer y frenar su crecimiento. A menudo se combina con cirugía o radioterapia.
  • Actuar de forma directa contra las células cancerosas: las terapias dirigidas son medicamentos que bloquean el crecimiento y la propagación del cáncer. Se pueden tomar por boca o recibir por la vena.
  • Usar el sistema inmunitario del cuerpo para combatir el cáncer: los medicamentos de inmunoterapia ayudan al sistema de defensas a reconocer y atacar las células cancerosas. Se pueden usar solos o junto con otras terapias.
  • Aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida: las terapias paliativas, como la radioterapia, pueden aliviar el dolor y mejorar la calidad de vida en la enfermedad avanzada.

Es importante saber que los tipos de medicamentos, los procedimientos, los cambios en hábitos de salud y otros tratamientos pueden variar según su situación y la etapa de la enfermedad. Consulte con un profesional de la salud para recibir recomendaciones personalizadas.

La dosis de los medicamentos puede cambiar por muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para usted.

Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.