Cómo ayudar a prevenir el cáncer de hígado
El cáncer de hígado es un tipo de cáncer que empieza en las células del hígado. En las personas adultas, la forma más común se llama carcinoma hepatocelular (CHC). Otros tipos, como el colangiocarcinoma intrahepático (cáncer de los conductos biliares dentro del hígado), son mucho menos comunes.
El cáncer de hígado es más común en hombres que en mujeres y en algunos grupos raciales y étnicos. Los factores de riesgo más frecuentes se relacionan con problemas de salud del hígado. Incluyen infección crónica por hepatitis B o C, cirrosis (cicatrización del hígado) y diabetes.
Para reducir su riesgo de tener cáncer de hígado, usted puede:
- Prevenir y tratar las infecciones por hepatitis: las infecciones crónicas por hepatitis B o C aumentan el riesgo. Hágase la prueba y busque tratamiento si lo necesita.
- Vacunarse contra la hepatitis B: existe una vacuna que puede bajar el riesgo de cáncer de hígado en niños. Aún no se sabe si la vacuna reduce el riesgo en adultos.
- Evitar conductas de alto riesgo para hepatitis B o C: no use drogas por vía intravenosa y no tenga relaciones sexuales sin protección.
- Limitar el consumo de alcohol: tomar en exceso daña el hígado y aumenta el riesgo. Se recomienda limitar a menos de 1 bebida al día en mujeres y menos de 2 al día en hombres, o evitar el alcohol por completo.
- Mantener un peso saludable: la obesidad es un factor de riesgo. Con una alimentación saludable y actividad física regular, puede bajar el riesgo.
- Dejar de fumar: fumar se relaciona con varios tipos de cáncer, incluido el de hígado. Si deja de fumar o no empieza, baja su riesgo.
- Reducir la exposición a sustancias químicas que pueden causar cáncer: algunas sustancias en el trabajo o el ambiente pueden aumentar el riesgo. Tome las precauciones necesarias para limitar su exposición.
- Tratar las afecciones de base: la cirrosis y la diabetes pueden aumentar el riesgo. Maneje estas condiciones con atención médica adecuada y siga el plan de tratamiento que le recomiende su equipo de salud.
Es importante saber que estas acciones ayudan a reducir el riesgo, pero no lo previenen por completo. Si le preocupa su riesgo de cáncer de hígado, hable con su médico. Su médico puede darle consejos según su situación y crear un plan de tratamiento personalizado si es necesario.