Cómo ayudar a prevenir el cáncer de hígado (carcinoma hepatocelular)

Descripción general

El carcinoma hepatocelular (CHC) es un tipo de cáncer de hígado. Es una de las principales causas de muerte por cáncer en el mundo. Es un tumor sólido con muchos vasos sanguíneos. En este tumor, la angiogénesis (formación de nuevos vasos sanguíneos) cumple un papel importante. Contribuye al crecimiento del tumor, a las altas tasas de recurrencia y a la baja supervivencia.

Hay varios factores que aumentan el riesgo de tener CHC. Las enfermedades crónicas del hígado, como la cirrosis y las infecciones por hepatitis B y hepatitis C, son los factores de riesgo principales. Desde la década de 1990, el número de casos de cirrosis y de CHC ha aumentado mucho en países de Occidente. Es importante saber que mantener suprimida la hepatitis B con tratamiento o curar la hepatitis C puede ayudar a reducir el número de casos de CHC.

Para reducir el riesgo de desarrollar CHC, usted puede:

  • Evitar conductas de alto riesgo que aumentan la exposición a los virus de la hepatitis B y C. Estas conductas incluyen usar drogas por vía intravenosa y tener relaciones sexuales sin condón.
  • Evitar fumar y beber alcohol en exceso. Fumar y el alcohol pueden causar cicatrización del hígado (fibrosis hepática) y cáncer de hígado. Tanto fumar como beber alcohol por separado aumentan el riesgo de CHC, y juntos el riesgo es aún mayor. En general, el consumo moderado de alcohol se define como 1 bebida alcohólica al día para las mujeres y 2 para los hombres. Las personas con enfermedad del hígado deben evitar el alcohol por completo.
  • Mantener un estilo de vida saludable. Evite el sobrepeso y la obesidad, coma de forma saludable, no fume, no beba alcohol en exceso y haga más actividad física.
  • Cuidar la alimentación. Además del peso, la composición de la dieta influye en el riesgo de CHC. Consumir grasas omega-3 (ácidos grasos poliinsaturados n-3), que se encuentran en el pescado y las aves, verduras y fibra se ha asociado con menor riesgo de CHC. En cambio, la carne roja, las grasas saturadas, el colesterol y el azúcar se relacionan con mayor riesgo.
  • Hacer actividad física. Hacer actividad física de forma regular tiene un efecto beneficioso para reducir el riesgo de CHC. Varios estudios han demostrado que estar físicamente activo ayuda a bajar las probabilidades de desarrollar cicatrización del hígado y cáncer de hígado.

Es importante saber que estas acciones pueden reducir el riesgo de desarrollar CHC, pero no lo eliminan por completo. Siempre es recomendable consultar con su médico o con un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados según su estado de salud y su historia clínica.