Complicaciones del cáncer de hígado

Descripción general

El cáncer de hígado puede causar varias complicaciones que afectan la salud y el bienestar. A continuación, algunas complicaciones comunes y formas de prevenirlas o tratarlas:

  • Metástasis: Es cuando las células del cáncer se esparcen a otras partes del cuerpo. En el cáncer de hígado, suele ir a los ganglios linfáticos y los pulmones. Para prevenirla o tratarla, es clave detectar y tratar el cáncer de hígado a tiempo. Las pruebas de detección y las pruebas de imagen regulares ayudan a saber si el cáncer se ha esparcido. Las opciones de tratamiento incluyen cirugía, radioterapia, quimioterapia, terapia dirigida (medicamentos que atacan partes específicas del cáncer) o inmunoterapia.
  • Infección: El cáncer de hígado puede debilitar el sistema de defensas, y aumentar el riesgo de infecciones. Para prevenirlas, mantenga una buena higiene: lávese las manos con frecuencia y evite el contacto con personas enfermas. Las vacunas contra la hepatitis B y A también reducen el riesgo. Si aparece una infección, busque atención médica pronto para diagnosticarla y tratarla.
  • Sangrado: Algunos tumores del hígado pueden causar sangrado grave, que pone en riesgo la vida. Para reducir este riesgo, es importante controlar problemas como la cirrosis (cicatrización del hígado) o la hipertensión portal (presión alta en las venas del hígado). Se pueden usar procedimientos como la embolización (bloquear el flujo de sangre al tumor) o la ablación (destruir el tumor) para controlar el sangrado. Si hay sangrado, busque atención médica de inmediato para detenerlo y estabilizar su estado.
  • Hinchazón: Si el hígado no funciona bien, pueden bajar las proteínas en la sangre y causar edema (hinchazón).
  • Ictericia: Si el hígado no funciona bien, puede haber acumulación de toxinas en la sangre. Esto puede causar color amarillo en los ojos y la piel.
  • Recurrencia: Después del tratamiento, el cáncer puede volver. Para bajar este riesgo, acuda a sus visitas de seguimiento con regularidad. Estos controles pueden incluir pruebas de imagen y de sangre para detectar señales de que el cáncer está regresando. También ayudan los cambios de hábitos saludables: mantener un peso adecuado, mantenerse activo y evitar el alcohol y el tabaco.
  • Otros cánceres: Las personas con cáncer de hígado pueden tener más riesgo de otros tipos de cáncer. Según sus factores de riesgo y su historia clínica, su equipo de salud puede recomendar pruebas de detección para otros cánceres.
  • Efectos secundarios del tratamiento: La cirugía, la quimioterapia, la radioterapia, la terapia dirigida o la inmunoterapia pueden causar efectos secundarios que afectan la calidad de vida. Pueden incluir náuseas, pérdida de peso, cansancio, falta de apetito, dolor abdominal o cambios en la sangre (por ejemplo, leucopenia, que es tener pocos glóbulos blancos). Informe a su equipo de salud sobre cualquier efecto secundario para que puedan darle cuidados de apoyo.

Recuerde que cada persona es única. Hable su plan con sus profesionales de la salud. Ellos considerarán varios factores antes de recomendar opciones para prevenir o tratar las complicaciones del cáncer de hígado.