Causas y factores de riesgo del cáncer de hígado
El cáncer de hígado ocurre cuando el ADN (material genético) de las células del hígado cambia (sufre mutaciones) y hace que las células se multipliquen sin control. Esto forma una masa (tumor) de células del hígado anormales y cancerosas. La causa exacta de las mutaciones que llevan al cáncer de hígado aún no se conoce, pero hay varios factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollarlo.
Existen distintos tipos de cáncer de hígado. El más común es el carcinoma hepatocelular (CHC). Un tipo menos común en adultos es el colangiocarcinoma intrahepático (CCI). En la infancia, el tipo más frecuente es el hepatoblastoma. El hepatoblastoma ocurre sobre todo en menores de 3 años y se asocia con varias afecciones y síndromes genéticos.
Hay varios factores relacionados con desarrollar cáncer de hígado en adultos. A estos se les llama factores de riesgo. Un factor de riesgo aumenta las probabilidades de desarrollar una afección en comparación con una persona que no lo tiene.
- Algunos factores de riesgo son no modificables, lo que significa que la persona no puede cambiarlos ni controlarlos. Otros son modificables, lo que significa que la persona puede cambiarlos o controlarlos con hábitos saludables y así bajar su riesgo.
- Algunos factores de riesgo son comunes a los distintos cánceres de hígado. Otros son específicos de un tipo de cáncer de hígado.
Es importante recordar que no todas las personas con factores de riesgo desarrollarán cáncer de hígado. Además, puede haber otros factores en el desarrollo del cáncer de hígado que los investigadores aún están estudiando.
Es importante saber que el cáncer de hígado, en especial el carcinoma hepatocelular (CHC), está entre las principales causas de muerte por cáncer en el mundo. Las causas más comunes a nivel mundial incluyen la infección por el virus de la hepatitis B (VHB) y el virus de la hepatitis C (VHC), y el consumo de alcohol. A pesar de los avances en el diagnóstico y el tratamiento, el pronóstico general del cáncer de hígado sigue siendo malo. Investigadores estudian activamente genes, proteínas y ARN (un tipo de material genético) relacionados con el cáncer de hígado para desarrollar opciones de tratamiento más precisas.
- Edad: El cáncer de hígado es poco común en adultos jóvenes. El carcinoma hepatocelular (CHC) y el colangiocarcinoma intrahepático (CCI) se diagnostican con más frecuencia en personas mayores de 60 años.
- Sexo asignado al nacer: Las personas asignadas hombre al nacer tienen mayor riesgo de desarrollar cáncer de hígado que las asignadas mujer al nacer.
- Genética: Ciertas afecciones hereditarias pueden aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de hígado.
- Para el CHC, algunos ejemplos son la hemocromatosis hereditaria y la enfermedad de Wilson. Estas afecciones genéticas afectan cómo el cuerpo procesa el hierro y el cobre, respectivamente, y pueden aumentar el riesgo de CHC.
- Para el CCI, afecciones hereditarias como la colangitis esclerosante primaria, los quistes coledocianos y la poliposis adenomatosa familiar aumentan el riesgo.
- Raza o etnia: En Estados Unidos, las personas negras, hispanas y asiáticas tienen tasas más altas de cáncer de hígado que las personas blancas.
Es importante recordar que estos factores de riesgo no modificables no significan que usted tendrá cáncer de hígado, pero sí pueden aumentar la probabilidad. Los exámenes de detección regulares y mantener un estilo de vida saludable pueden ayudar a reducir el riesgo general de cáncer de hígado, sin importar estos factores no modificables.
El cáncer de hígado es un problema de salud importante en todo el mundo. Es importante entender los factores de riesgo modificables. Son los que usted puede cambiar para bajar su riesgo. Estos son algunos:
- Infecciones crónicas: Infecciones como el virus de la hepatitis B (VHB) y el virus de la hepatitis C (VHC) aumentan el riesgo. Pueden transmitirse por prácticas de inyección no seguras, por relaciones sexuales sin protección o de madre a bebé durante el parto. Hágase la prueba y busque atención médica si cree que pudo haberse expuesto a estos virus.
- Consumo de alcohol: Beber demasiado alcohol con el tiempo daña el hígado y aumenta el riesgo de cáncer de hígado. Limite el consumo de alcohol o evítelo por completo para bajar el riesgo.
- Enfermedades metabólicas: Algunas, como la diabetes tipo 2 y la obesidad, se asocian con mayor riesgo. La diabetes tipo 2 es cuando el azúcar en la sangre está alto. La obesidad es exceso de peso corporal. Mantener un peso saludable y controlar el azúcar con actividad física regular y una alimentación equilibrada ayuda a reducir el riesgo.
- Factores de la alimentación: La relación entre la dieta y el riesgo de cáncer de hígado se ha estudiado mucho. Dietas altas en grasa han mostrado aumentar el riesgo de esteatohepatitis (inflamación del hígado por acumulación de grasa) y cáncer de hígado en estudios con animales. Seguir una alimentación equilibrada con variedad de frutas, verduras, granos integrales, proteínas bajas en grasa y grasas saludables puede ayudar a reducir el riesgo.
- Niveles de glucosa en sangre: El azúcar en sangre elevado, común en personas con diabetes o prediabetes, es un factor de riesgo modificable. La diabetes se define como glucosa en ayunas mayor de 126 mg/dL. La prediabetes es glucosa en ayunas entre 100 y 125 mg/dL. Controlar el azúcar con cambios en el estilo de vida, medicamentos si es necesario y consultas de control ayuda a disminuir este riesgo.
- Factores de riesgo adicionales para el colangiocarcinoma intrahepático (CCI; cáncer de los conductos biliares dentro del hígado):
- Infecciones por parásitos llamados “duelas del hígado”: Comer pescado crudo o poco cocido en Asia Oriental aumenta el riesgo de estas infecciones, que se asocian con el CCI.
- Exposición a toxinas químicas: El asbesto y el radón son ejemplos de toxinas que aumentan el riesgo de CCI.
- Tener colitis ulcerosa.
Es importante saber que estos factores modificables influyen, pero no son los únicos que determinan el cáncer de hígado. Al cuidar su salud del hígado en general —mantener un peso saludable, evitar el exceso de alcohol, manejar las infecciones crónicas y adoptar una alimentación nutritiva— usted puede reducir su riesgo de cáncer de hígado. Las consultas regulares con profesionales de la salud son esenciales para la detección temprana y el manejo adecuado de cualquier afección o infección que pueda aumentar el riesgo.
Para prevenir o reducir las probabilidades de tener cáncer de hígado, usted puede:
- Prevenir y tratar otras afecciones: Afecciones como la hepatitis, la diabetes y la cirrosis (cicatrización del hígado) aumentan el riesgo de cáncer de hígado. Es importante tomar medidas para prevenirlas y tratarlas. Por ejemplo, recibir la vacuna contra la hepatitis B al nacer puede bajar el riesgo de cáncer de hígado en la niñez. Aún no se sabe si vacunarse reduce el riesgo en las personas adultas. Las opciones de tratamiento para la infección crónica por hepatitis B incluyen interferón y terapia con análogos de nucleós(t)idos (medicinas antivirales), que pueden reducir el riesgo de desarrollar cáncer de hígado.
- Hacer cambios en el estilo de vida: Algunos cambios pueden ayudar a reducir su riesgo. Consejos:
- Controlar el peso: Siga una alimentación saludable y haga ejercicio con regularidad para mantener un peso saludable. La obesidad se relaciona con mayor riesgo de cáncer de hígado y con otras afecciones, como la diabetes y el hígado graso.
- Limitar el consumo de alcohol: Considere reducir la cantidad de alcohol que toma o evitarlo por completo. Beber alcohol puede causar cirrosis, que es un factor de riesgo conocido para el cáncer de hígado.
- Dejar de fumar: Si usted fuma, considere dejarlo. Fumar se asocia con varios tipos de cáncer, incluido el cáncer de hígado.
Es importante saber que estas acciones pueden ayudar a reducir el riesgo, pero no lo previenen por completo. Si le preocupa su riesgo de tener cáncer de hígado, hable con un médico. Un profesional de la salud puede darle consejos según su situación y puede recomendarle un plan de tratamiento para ayudar a reducir su riesgo.