Causas y factores de riesgo del cáncer de hígado (carcinoma hepatocelular)
El carcinoma hepatocelular (CHC) es un tipo de cáncer de hígado. El cáncer de hígado ocurre por un cambio (mutación) en el ADN (material genético) de las células del hígado. Ese cambio hace que las células del hígado se formen de manera anormal. Las células pueden crecer sin control y formar una masa (tumor) de células cancerosas.
Hay varios factores relacionados con desarrollar CHC. Se llaman factores de riesgo. Un factor de riesgo aumenta las posibilidades de tener una enfermedad en comparación con una persona que no lo tiene. Algunos factores de riesgo no son modificables; esto significa que una persona no puede cambiarlos ni controlarlos. Otros factores de riesgo sí son modificables; esto significa que una persona puede cambiarlos o controlarlos con hábitos saludables y así bajar su riesgo.
El CHC se asocia con varios factores de riesgo. Aunque existen factores de riesgo conocidos para el CHC, es importante recordar que no todas las personas que los tienen desarrollarán cáncer de hígado. Además, puede haber otros factores en el desarrollo del CHC que los investigadores aún están estudiando.
Los factores de riesgo no modificables del carcinoma hepatocelular (CHC) son factores que no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:
- Edad: El CHC es poco común en personas menores de 40 años. Se diagnostica con más frecuencia alrededor de los 70 años.
- Sexo asignado al nacer: Las personas con sexo asignado masculino al nacer tienen un mayor riesgo de desarrollar CHC que las personas con sexo asignado femenino al nacer.
- Genética: Algunas enfermedades hereditarias pueden aumentar el riesgo de desarrollar CHC. Ejemplos: hemocromatosis hereditaria y enfermedad de Wilson. Estas enfermedades genéticas afectan cómo el cuerpo maneja el hierro y el cobre, respectivamente, y pueden aumentar el riesgo de cáncer de hígado.
- Raza u origen étnico: En los Estados Unidos, hay más casos de CHC entre personas negras, hispanas y asiáticas que entre personas blancas.
Es importante recordar que tener factores de riesgo no modificables no significa que una persona definitivamente desarrollará CHC. Estos factores solo indican un riesgo más alto que en personas sin esos factores. Siempre es buena idea hablar con su proveedor de atención médica sobre cualquier duda o pregunta acerca de sus propios factores de riesgo.
Es importante identificar y entender los factores de riesgo modificables del carcinoma hepatocelular (CHC), un tipo de cáncer de hígado. Son factores que usted puede cambiar o controlar para bajar el riesgo de desarrollar este cáncer. Aquí hay algunos factores de riesgo modificables para el CHC:
- Hepatitis viral crónica: La infección crónica por los virus de la hepatitis B o la hepatitis C causa cerca del 80% de los diagnósticos de CHC en todo el mundo. En Estados Unidos y Europa, la hepatitis C es una causa más común; en otras partes del mundo, la hepatitis B es más frecuente. Tanto la hepatitis B como la hepatitis C se transmiten por exposición a sangre. La exposición puede ocurrir por:
- Contacto sexual: el sexo anal es un factor de riesgo particular para transmitir hepatitis B o hepatitis C.
- Compartir agujas: compartir agujas, jeringas u otro equipo para preparar e inyectarse sustancias aumenta el riesgo de exposición a hepatitis B o C.
- Procedimientos: usar equipo contaminado o mal esterilizado en procedimientos médicos o tatuajes aumenta el riesgo de exposición a hepatitis B o C.
- Consumo excesivo de alcohol: Beber demasiado alcohol puede dañar el hígado y está relacionado con 30% de los diagnósticos de CHC en Estados Unidos. La investigación sugiere que tomar tres o más bebidas al día aumenta el riesgo de CHC en 16%. El alcohol puede causar daño e inflamación del hígado, lo que con el tiempo puede llevar a cáncer de hígado. Limitar el alcohol o evitarlo puede bajar el riesgo.
- Enfermedad del hígado graso no alcohólico (EHGNA): La EHGNA ocurre cuando se acumula grasa en el hígado. Suele relacionarse con obesidad y diabetes. Cerca de 10% a 20% de los CHC en Estados Unidos se relacionan con la EHGNA. Esta afección también puede llamarse enfermedad hepática por depósito de grasa asociada a disfunción metabólica (MASLD).
- Obesidad: Tener sobrepeso u obesidad se asocia con mayor riesgo de CHC. La obesidad se define como tener un índice de masa corporal (IMC) de 30 o más. Mantener un peso saludable con actividad física regular y una alimentación balanceada puede ayudar a reducir el riesgo.
- Alimentación no saludable: Algunos hábitos alimentarios pueden aumentar el riesgo de CHC. Consumir en exceso carne roja, grasas saturadas, colesterol y azúcar se ha vinculado con mayor riesgo. En cambio, una alimentación rica en grasas omega-3 (presentes en el pescado y las aves), verduras y fibra se ha asociado con menor riesgo de CHC.
- Tabaquismo: Fumar productos de tabaco es un factor de riesgo conocido para varios tipos de cáncer, incluido el CHC. Fumar puede causar fibrosis del hígado y cáncer de hígado. Dejar de fumar o evitar el tabaco puede ayudar a reducir el riesgo.
Es importante saber que tener estos factores de riesgo modificables no significa que usted definitivamente desarrollará CHC. Sin embargo, quienes tienen estos factores tienen más probabilidad que quienes no los tienen. Si usted tiene uno o más de estos factores, puede ser útil hablar con su médico sobre iniciar vigilancia para CHC, lo que implica monitoreo regular para detectarlo a tiempo.
Hay varias acciones que pueden ayudar a cambiar sus factores de riesgo y, quizá, prevenir o reducir la posibilidad de tener carcinoma hepatocelular (CHC), un tipo de cáncer de hígado. Considere estos pasos:
- Protéjase contra infecciones por virus: Algunas infecciones virales, como el virus de la hepatitis B (VHB) y el virus de la hepatitis C (VHC), son factores de riesgo importantes para el CHC.
- Considere vacunarse contra el virus de la hepatitis B. Hable con su profesional de la salud sobre las vacunas que pueden ayudar a prevenir la infección.
- Reduzca la exposición al VHB o al VHC. Evite actividades sexuales de alto riesgo y no comparta agujas ni jeringas.
- Consumo moderado de alcohol: Limite el alcohol a 1 bebida alcohólica al día o menos en mujeres, o 2 bebidas al día o menos en hombres. Las personas con enfermedad del hígado deben tratar de no beber alcohol en absoluto.
- Deje de fumar: Deje de fumar y evite el humo de tabaco de segunda mano.
- Alimentación saludable: Seguir una dieta sana con frutas, verduras, granos integrales, pescado y aves puede ayudar a bajar el riesgo de tener CHC.
- Siga las recomendaciones de pruebas de detección: Las pruebas de detección regulares pueden ayudar a encontrar temprano señales de CHC o cambios precancerosos (cambios que pueden convertirse en cáncer) que pueden llevar al CHC.
Es importante saber que estas acciones pueden reducir el riesgo de tener CHC, pero no lo evitan con seguridad. Siempre es mejor consultar con un profesional de la salud, quien puede darle orientación personal según su historia clínica y sus factores de riesgo.