Acerca del cáncer de hígado (carcinoma hepatocelular) en etapa C

Descripción general

El carcinoma hepatocelular (CHC) es un tumor que se desarrolla en el hígado. La etapa del cáncer de hígado indica qué tan grave es y puede ayudar a guiar el tratamiento. Un sistema de etapas común son los criterios de Barcelona Clinic Liver Cancer (BCLC). Este sistema considera si el cáncer se ha extendido, qué tan bien funciona el hígado, la salud general de la persona y los síntomas causados por el cáncer.

El CHC en etapa C se considera CHC en etapa avanzada. El CHC en etapa C se caracteriza por lo siguiente:

  • Enfermedad extensa y multifocal: el cáncer se ha extendido a varias zonas dentro del hígado.
  • Sin invasión vascular: no hay invasión de los vasos sanguíneos por las células cancerosas.
  • Función del hígado conservada: el hígado todavía funciona relativamente bien, con clases Child-Pugh A o B (una escala que mide la función del hígado).
  • Ausencia de síntomas relacionados con el cáncer: no hay síntomas causados directamente por el cáncer.
  • Tamaños y números de tumores variables (de más de 3 cm a más de 10 cm; de 2 a más de 20 tumores).

El tratamiento recomendado para el CHC en etapa C, según el esquema del BCLC, es la quimioembolización transarterial (TACE). Es un procedimiento que lleva medicamento de quimioterapia a las arterias del hígado y bloquea el flujo de sangre hacia el tumor. Sin embargo, las opciones de tratamiento pueden variar según factores individuales. Lo mejor es consultar con un profesional de la salud para recibir consejos y recomendaciones de tratamiento personalizadas.

Causas y factores de riesgo

El carcinoma hepatocelular (CHC) ocurre por cambios genéticos en el ADN que pueden heredarse de los padres o adquirirse por errores durante la división de las células.

Factores de riesgo no modificables (cosas que usted no puede cambiar ni controlar) para el CHC:

  • Antecedente de colangitis esclerosante primaria (inflamación y cicatrización de los conductos biliares) y de enfermedad inflamatoria intestinal.
  • Factores geográficos, como infecciones por parásitos del hígado llamados duelas en el Sudeste Asiático.

Factores de riesgo modificables (cosas que usted podría cambiar o controlar) para el CHC:

  • Infección crónica por el virus de la hepatitis B (VHB) o el virus de la hepatitis C (VHC).
  • Consumo excesivo de alcohol.
  • Fumar.
  • Obesidad, en especial la obesidad abdominal.
  • Diabetes tipo 2.
  • Alimentación rica en carne roja, grasas saturadas, colesterol y azúcar. Nota: una alimentación rica en ácidos grasos poliinsaturados n-3 (omega-3), pescado y pollo, verduras y fibra se asocia con menor riesgo de CHC (disminuye el riesgo).

Es importante saber que estos factores de riesgo se relacionan con el desarrollo del CHC en general, no específicamente con el CHC en estadio C. Tener factores de riesgo no significa que usted vaya a desarrollar CHC.

Los cambios en el estilo de vida, como reducir el consumo de alcohol y mantener un peso saludable, pueden ayudar a bajar el riesgo de desarrollar CHC. Sin embargo, siempre es recomendable consultar con un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.

Síntomas

En las primeras fases del carcinoma hepatocelular (CHC) en estadio 3, puede que no haya síntomas evidentes. Sin embargo, a medida que el cáncer avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer los siguientes síntomas:

  • Dolor abdominal
  • Pérdida del apetito (anorexia)
  • Indigestión (dispepsia)
  • Ictericia (piel y ojos amarillos)
  • Orina oscura
  • Heces claras
  • Picazón en la piel
  • Disminución del apetito
  • Sentirse lleno poco después de comer
  • Pérdida de peso sin proponérselo
  • Náuseas y vómitos
  • Hinchazón del abdomen
  • Moretones o sangrado con facilidad
  • Fiebre
  • Hígado o bazo agrandados
  • Niveles altos de calcio en la sangre
  • Recuento alto de glóbulos rojos
  • Azúcar baja en la sangre

Es importante saber que estos síntomas también pueden estar relacionados con otras enfermedades del hígado. Por eso, es esencial consultar a un médico para un diagnóstico preciso.

Diagnóstico

Para diagnosticar el carcinoma hepatocelular (CHC) y determinar si es de estadio C, se suelen hacer varias evaluaciones, pruebas y procedimientos:

  • Examen físico: Un profesional de la salud hará un examen para buscar señales físicas de CHC, como dolor, hinchazón o bultos en el cuerpo.
  • Análisis de sangre: Estas pruebas ayudan a evaluar la función del hígado y la salud general. Pueden incluir pruebas de función del hígado, pruebas de coagulación de la sangre, pruebas para hepatitis B y hepatitis C, y alfa-fetoproteína en sangre (una proteína que puede estar alta en el CHC).
  • Pruebas de imagen: Permiten ver el hígado e identificar áreas sospechosas. Las más comunes para CHC son ultrasonido (ecografía), tomografía computarizada (TC) y resonancia magnética (RM).
  • Biopsia: Aunque no siempre es necesaria para diagnosticar el CHC, consiste en sacar una muestra de tejido del tumor del hígado para revisarla al microscopio. Esto puede confirmar la presencia de CHC.

Para determinar el estadio del CHC, se pueden realizar otras evaluaciones, pruebas y procedimientos:

  • Estudios de imagen adicionales: Además de las pruebas iniciales, se pueden hacer más estudios para ver qué tanto se ha extendido el tumor y si afecta estructuras cercanas.
  • Pruebas genéticas: Se pueden hacer pruebas adicionales en la muestra de la biopsia para describir mejor el cáncer y analizar sus genes (genética del tumor).
  • Sistemas de estadificación: Hay varios sistemas para el CHC que ayudan a clasificar la enfermedad según el tamaño del tumor, el número de tumores, la participación de los vasos sanguíneos y si se ha extendido a ganglios linfáticos cercanos o a órganos lejanos.

Es importante consultar con su profesional de la salud, quien puede recomendarle las evaluaciones, pruebas y procedimientos específicos según su situación.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento del carcinoma hepatocelular (CHC) en estadio C son prolongar la vida y mejorar la calidad de vida. Las opciones recomendadas incluyen:

  • Resección quirúrgica: consiste en quitar el tumor y una parte del tejido del hígado alrededor. El objetivo es eliminar las células cancerosas y evitar que se sigan propagando. En personas bien seleccionadas, la resección puede ofrecer un beneficio de supervivencia a largo plazo.
  • Quimioembolización transarterial (TACE): este procedimiento lleva los medicamentos de quimioterapia directo al tumor a través de los vasos sanguíneos que llegan al hígado. También bloquea esos vasos y corta el suministro de sangre al tumor. La TACE puede ayudar a reducir el tamaño del tumor y a frenar su crecimiento.
  • Ablación por radiofrecuencia (RFA): la RFA usa calor para destruir las células cancerosas. Se hace al insertar una sonda parecida a una aguja dentro del tumor y calentarlo a altas temperaturas. La RFA puede ser una opción efectiva para tumores pequeños.
  • Trasplante de hígado: en algunos casos, se puede recomendar un trasplante para personas con CHC en estadio C. Consiste en reemplazar el hígado enfermo por uno sano de un donante.

Además de estos tratamientos, son importantes ciertos hábitos de salud, como mantener un peso saludable, evitar el consumo de alcohol y vacunarse contra la hepatitis B, para manejar el CHC en estadio C.

Recuerde: las decisiones sobre el tratamiento deben tomarse en consulta con su profesional de la salud, quien puede recomendarle las opciones más adecuadas según su situación. La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores; por eso, verifique siempre la dosis con su profesional de la salud para su caso específico. Pueden presentarse efectos secundarios; es importante hablar de los posibles riesgos con su profesional de la salud o revisar la información que viene con su medicamento.