Acerca del carcinoma hepatocelular

Descripción general

El carcinoma hepatocelular (CHC) es un tipo de cáncer que empieza en el hígado. Es uno de los cánceres de hígado más comunes. Suele empeorar la calidad de vida y causa muchas muertes.

El CHC suele aparecer después de años de enfermedad crónica del hígado. Por ejemplo, hepatitis B o C, obesidad o síndrome metabólico (un conjunto de problemas como presión arterial alta, azúcar alta en la sangre, grasa en el abdomen y colesterol alto). No se entiende por completo cómo estas condiciones llevan al CHC, pero hay evidencia de una relación entre la obesidad y este cáncer.

El CHC se caracteriza por el crecimiento anormal de hepatocitos (las células principales del hígado). Puede causar dolor abdominal, pérdida de peso, ictericia (color amarillo en la piel y los ojos) y cansancio.

Las opciones de tratamiento incluyen cirugía, trasplante de hígado, radioterapia, quimioterapia y terapia dirigida (medicinas que atacan partes específicas del cáncer). La elección del tratamiento depende de varios factores, como el estadio del cáncer y la salud general de la persona.

Causas y factores de riesgo

El carcinoma hepatocelular (CHC) es un tipo de cáncer del hígado. Ocurre cuando las células del hígado empiezan a crecer y dividirse sin control. La causa del CHC es genética. Los cambios en el ADN pueden heredarse de los padres o adquirirse por irregularidades durante la división celular.

Factores de riesgo no modificables (factores que una persona no puede cambiar ni controlar) para el CHC incluyen:

  • Antecedentes de colangitis esclerosante primaria (una enfermedad que cicatriza los conductos biliares) y enfermedad inflamatoria intestinal (inflamación crónica del intestino).
  • Factores de riesgo geográficos, como infecciones por parásitos del hígado en el Sudeste Asiático.

Factores de riesgo modificables (factores que una persona podría cambiar o controlar) para el CHC incluyen:

  • Infección crónica por el virus de la hepatitis B (VHB) o por el virus de la hepatitis C (VHC).
  • Consumo de alcohol: beber en exceso puede causar fibrosis del hígado (cicatrización del hígado) y aumentar el riesgo de CHC.
  • Fumar: se asocia con un mayor riesgo de fibrosis del hígado y de cáncer de hígado.
  • Obesidad: la obesidad, especialmente la obesidad abdominal, es un factor de riesgo para desarrollar CHC.
  • Diabetes tipo 2: las personas con diabetes tienen mayor riesgo de desarrollar CHC.
  • Alimentación: comer ciertos alimentos se asocia con un riesgo mayor o menor de CHC. Por ejemplo, una dieta alta en carne roja, grasas saturadas, colesterol y azúcar se relaciona con mayor riesgo. En cambio, una dieta rica en ácidos grasos poliinsaturados n-3 (omega-3), pescado y aves, verduras y fibra se asocia con menor riesgo de CHC.

Es importante saber que los cambios en el estilo de vida pueden ayudar a reducir los factores de riesgo modificables del CHC. Sin embargo, siempre consulte con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.

Síntomas

Los síntomas tempranos del carcinoma hepatocelular (CHC), un tipo de cáncer del hígado, pueden no ser claros y varían de una persona a otra. Sin embargo, algunos síntomas tempranos comunes incluyen:

  • Dolor abdominal
  • Falta de apetito (anorexia)
  • Indigestión (dispepsia)

A medida que el CHC avanza o llega a una etapa más avanzada, pueden aparecer más síntomas. Estos pueden incluir:

  • Ictericia (piel y ojos amarillos)
  • Orina oscura
  • Heces pálidas o claras
  • Picazón en la piel
  • Pérdida de peso sin intentarlo
  • Náuseas y vómitos
  • Hinchazón del abdomen o acumulación de líquido en el abdomen
  • Facilidad para presentar moretones o sangrar
  • Fiebre
  • Hígado o bazo agrandados

Es importante saber que muchos de estos síntomas también pueden deberse a otros problemas del hígado, por lo que no siempre indican CHC. Si usted presenta síntomas que podrían ser de CHC, se recomienda consultar a un médico para una evaluación y un diagnóstico adecuados.

Diagnóstico

Para diagnosticar el carcinoma hepatocelular (CHC), un tipo de cáncer del hígado, se suelen hacer varias evaluaciones, pruebas y procedimientos, entre ellos:

  • Revisión del historial médico: Su médico revisará su historial para conocer factores de riesgo o síntomas relacionados con el CHC.
  • Examen físico: Se hará un examen físico para buscar señales de CHC, como dolor, hinchazón o bultos en el cuerpo.
  • Análisis de sangre: Pueden ordenar pruebas de función del hígado, pruebas de coagulación de la sangre, conteo sanguíneo completo y pruebas para hepatitis B o C. También pueden hacer una prueba de alfafetoproteína (AFP).
  • Pruebas de imagen: El ultrasonido, la tomografía computarizada (TC) o la resonancia magnética (RM) ayudan a buscar tumores en el hígado. A menudo permiten diagnosticar el CHC sin necesidad de una biopsia del hígado.

Para determinar la etapa o gravedad del CHC, se pueden hacer pruebas adicionales, entre ellas:

  • Estadificación: Después del diagnóstico de CHC, se define la etapa para saber la extensión del cáncer. Esto incluye evaluar el tamaño y número de tumores, y ver si el cáncer se ha propagado a ganglios linfáticos cercanos o a tejidos lejanos como huesos o pulmones.
  • Biopsia: Si las imágenes no son típicas de CHC, se puede indicar una biopsia del hígado. Durante la biopsia se extrae una pequeña muestra del tumor y se examina al microscopio para buscar señales de cáncer.
  • Inmunohistoquímica: Es una prueba de laboratorio que usa anticuerpos unidos a una enzima o a un tinte fluorescente para identificar sustancias específicas (antígenos) en las muestras de tejido. Ayuda a diagnosticar y diferenciar distintos tipos de cáncer.

Recuerde: estos son procedimientos generales y las recomendaciones pueden variar según cada caso. Consulte a su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento para el carcinoma hepatocelular (CHC) son vivir más tiempo y mejorar su calidad de vida. Para lograrlo, se pueden recomendar varias opciones de tratamiento, entre ellas:

Intervenciones quirúrgicas:

  • Resección anatómica y resección no anatómica: son cirugías para quitar el tumor y el tejido que lo rodea, con la meta de vivir sin cáncer a largo plazo.
  • Trasplante de hígado: es la mejor opción terapéutica para el CHC. Consiste en reemplazar el hígado enfermo por un hígado sano de un donante.

Procedimientos locales:

  • Ablación: procedimiento que usa calor o frío para destruir las células del tumor.
  • Resección: cirugía para quitar el tumor.
  • Combinación de ablación y resección: se puede usar una combinación, según la situación de cada persona.

Otros tratamientos:

  • Quimioterapia: medicamentos que afectan el crecimiento y la división de células que se multiplican rápido, como las células cancerosas.
  • Quimioembolización: aplicar quimioterapia directamente en la arteria del hígado y bloquear el flujo de sangre al tumor.
  • Radioterapia: usar radiación de alta energía para destruir células cancerosas.
  • Terapia dirigida: medicamentos que actúan sobre partes específicas del CHC.
  • Inmunoterapia: medicamentos que ayudan al sistema inmunitario (las defensas) a responder al CHC.

Para decidir el plan de tratamiento más adecuado, se consideran factores como la etapa del tumor, dónde está ubicado, la función del hígado y su salud general. Es importante consultar con un profesional de la salud para hablar sobre opciones de tratamiento personalizadas y posibles efectos secundarios.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.