Opciones de tratamiento para la leucemia linfocítica aguda (LLA) en niños

Objetivos del tratamiento

La leucemia linfoblástica aguda (LLA) es el tipo de leucemia más común en los niños. Es un cáncer de crecimiento rápido que afecta la producción de linfocitos (un tipo de glóbulo blanco) en la médula ósea.

El objetivo principal del tratamiento es eliminar todas las células de leucemia del cuerpo y evitar que la enfermedad regrese. El tratamiento de la LLA suele dividirse en varias fases:

  • Inducción a la remisión: La primera fase busca destruir la mayor cantidad posible de células de leucemia en la médula ósea y en la sangre. Remisión significa que los signos y los síntomas de la LLA han disminuido o desaparecido. Esta fase suele incluir quimioterapia combinada.
  • Terapia posinducción: Esta fase busca destruir cualquier célula de leucemia que quede en el cuerpo y prevenir que la enfermedad regrese (recaída). Incluye quimioterapia más intensa que en la fase de inducción.
  • Terapia de mantenimiento: La tercera fase busca evitar que la leucemia vuelva a crecer y mantener la remisión. A veces se llama fase de continuación. Suele incluir quimioterapia en dosis bajas.

Es importante saber que el tratamiento de la LLA infantil puede curar la enfermedad. A los 5 años, aproximadamente 9 de cada 10 niños con LLA siguen vivos.

Opciones de tratamiento

Cuando se trata del tratamiento de la leucemia linfoblástica aguda (LLA), un tipo de cáncer de la sangre, en niños, hay varias opciones que el médico puede recomendar. El plan exacto depende de la situación de cada niño y siempre debe planearlo un equipo de médicos que se especializa en tratar la leucemia infantil. Algunas opciones recomendadas para la LLA en niños son:

  • Quimioterapia: es el tratamiento más común para la LLA infantil. Usa medicamentos potentes para matar las células de leucemia.
  • Radioterapia: en algunos casos se usa para tratar la LLA. Usa haces de alta energía para atacar y destruir las células de leucemia. A menudo se usa cuando las células de leucemia se han propagado o pueden propagarse al cerebro, la médula espinal o los testículos.
  • Terapia dirigida: este tratamiento se dirige a moléculas o proteínas que ayudan a las células de leucemia a crecer y sobrevivir. Ayuda a bloquear estos procesos y a frenar el crecimiento del cáncer. Ejemplos incluyen anticuerpos monoclonales (proteínas hechas en laboratorio) e inhibidores de tirosina cinasa (ITC; medicamentos que bloquean señales de crecimiento).
  • Trasplante de células madre: para niños con mala respuesta al tratamiento inicial o con alto riesgo de recaída, se puede considerar un trasplante de células madre. Este procedimiento reemplaza la médula ósea (la parte interna del hueso donde se forman las células de la sangre) dañada con células madre sanas de un donante. Puede ayudar a restaurar la producción normal de células sanguíneas y aumentar la probabilidad de remisión a largo plazo.

Es importante mencionar que los cambios en el estilo de vida, como evitar fumar, mejorar la alimentación y aumentar la actividad física, son esenciales para la salud en general, pero no se consideran tratamientos específicos para la LLA.

Es fundamental que las familias trabajen de cerca con su equipo de atención médica para decidir el plan de tratamiento más adecuado para la situación de su niño. Los estudios clínicos también pueden ser una opción, ya que pueden darle acceso a tratamientos nuevos que se están estudiando y que podrían ofrecer beneficios adicionales.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.