Opciones de tratamiento para la leucemia linfoblástica aguda (LLA)

Objetivos del tratamiento

La leucemia linfoblástica aguda (LLA) es un tipo de cáncer que afecta la médula ósea, donde se producen las células de la sangre. La LLA hace que la médula ósea produzca demasiados glóbulos blancos.

El objetivo general del tratamiento para la LLA es lograr la remisión, que significa reducir o eliminar los signos y síntomas del cáncer. El tratamiento busca controlar la enfermedad en la médula ósea y en todo el cuerpo, y también prevenir que las células de leucemia se propaguen al sistema nervioso central (SNC).

El tratamiento inicial suele darse en fases. Dentro de las fases puede haber ciclos de tratamiento.

  • Fase de inducción: Es la primera fase. Su meta es eliminar las células de leucemia en la sangre y la médula ósea y llevar la leucemia a remisión. Remisión significa que los signos y síntomas del cáncer se reducen o desaparecen.
  • Fase de consolidación (o intensificación): Es la segunda fase y comienza cuando la LLA ya está en remisión. Su meta es eliminar cualquier célula de leucemia que quede y que podría volver a crecer. Busca ayudar a prevenir el regreso (recaída) de la LLA.
  • Fase de mantenimiento: Su meta es evitar que la LLA regrese.

A veces la LLA no responde al tratamiento inicial o vuelve (recurre o recae). El tratamiento puede depender de factores individuales, como si la LLA entró en remisión al inicio y cuánto duró esa remisión antes de que regresara.

En algunos casos, es poco probable que más tratamiento pueda curar la LLA (llevarla a remisión). En esos casos, la meta del tratamiento es controlar síntomas como el dolor. A esto se le llama tratamiento paliativo o cuidados de apoyo.

Es importante saber que el tratamiento para la LLA puede variar según la edad, la salud general, las características genéticas de las células cancerosas y la respuesta al tratamiento inicial. La duración del tratamiento suele ser de 1 año y medio a 3 años para erradicar la población de células leucémicas.

En general, el objetivo del tratamiento para la LLA es curativo. Se busca lograr una remisión a largo plazo y aumentar la supervivencia. Las estrategias de tratamiento han mejorado con el tiempo, pero los resultados aún pueden variar según cada persona.

Opciones de tratamiento

El tratamiento eficaz de la leucemia linfoblástica aguda (LLA) suele incluir una combinación de terapias: quimioterapia, radioterapia, terapia dirigida y, a veces, trasplante de células madre.

  • La quimioterapia es la base del tratamiento de la LLA. Se administra de forma sistémica (a todo el cuerpo) para controlar la enfermedad en la médula ósea y en otras partes del cuerpo.
  • Quimioterapia combinada: se usan varios medicamentos durante la fase de inducción de la remisión de la LLA. El objetivo es matar las células de leucemia en la sangre y la médula ósea para llevar la LLA a remisión (reducir o eliminar los signos y síntomas del cáncer).
  • La quimioterapia suele ser parte de la terapia posterior a la remisión para eliminar cualquier célula de leucemia que pueda quedar, aunque no esté activa, y que podría volver a crecer.
  • Terapia dirigida: en ciertos pacientes, se pueden usar inhibidores de la tirosina cinasa junto con quimioterapia. Estos medicamentos atacan células cancerosas específicas y dañan menos a las células normales.
  • Terapia de profilaxis del sistema nervioso central (SNC): la LLA puede extenderse al cerebro y la médula espinal. Se usa esta terapia para prevenirlo. Incluye quimioterapia administrada por vía intratecal (en el líquido que rodea la médula espinal) o por vía intravenosa (en una vena). A veces también se usa radioterapia al cerebro.
  • Trasplante de células madre: algunas personas que tienen anomalías genéticas específicas o una pequeña cantidad de células cancerosas que quedan en el cuerpo después del tratamiento (llamado enfermedad residual mínima persistente, ERM) pueden someterse a un trasplante de células madre. En el trasplante de células madre, se trasplantan células madre sanas para reemplazar la médula ósea dañada o destruida. Esto incluye varios pasos: recolectar las células madre, preparar el cuerpo para recibirlas y la infusión (trasplante) de las células madre.
  • Cuidados de apoyo: también se pueden dar tratamientos para manejar o prevenir complicaciones de la LLA o de su tratamiento. Ejemplos de cuidados de apoyo incluyen:
  • Se pueden recetar antibióticos para prevenir o tratar infecciones, ya que la LLA puede debilitar el sistema inmunitario.
  • También se pueden dar transfusiones de glóbulos rojos y plaquetas, o medicamentos, para ayudar a manejar los recuentos sanguíneos bajos.
  • Se pueden dar medicamentos contra las náuseas (también llamados antieméticos) para ayudar con las náuseas causadas por la quimioterapia y otros tratamientos.
  • Se puede iniciar el manejo del dolor para aliviar el dolor. Puede incluir medicamentos, radioterapia u otras terapias. Los centros oncológicos suelen contar con un especialista en manejo del dolor que puede orientar sobre posibles tratamientos.
  • Puede estar disponible una consulta con un dietista registrado para aconsejar sobre alimentos o suplementos nutricionales en personas que tienen pérdida de apetito.
  • Ensayos clínicos: participar en ensayos clínicos sobre cáncer puede darle acceso a nuevas opciones de tratamiento que se están estudiando y podrían ofrecer beneficios adicionales. Muchos de estos ensayos cuentan con el apoyo del National Cancer Institute (NCI).

Es importante hablar del plan de tratamiento con un equipo de atención médica que se especialice en tratar la leucemia. Ellos pueden darle recomendaciones personalizadas según su condición y su historial médico.