Causas y factores de riesgo de la leucemia mieloide crónica (LMC)

Descripción general

La leucemia mieloide crónica (LMC) ocurre por un cambio en los genes. Este cambio no se hereda de los padres.

En la LMC, una parte del cromosoma 9 se intercambia con una parte del cromosoma 22. Esto produce un cromosoma 22 más corto y un cromosoma 9 muy largo. Esta alteración se llama el cromosoma Philadelphia y está presente en cerca de 9 de cada 10 personas con LMC.

Los genes de los cromosomas 9 y 22 se combinan y forman un gen anormal llamado BCR-ABL. Este gen hace que ciertas células de la sangre se multipliquen sin control, lo que lleva al desarrollo de la LMC.

Factores de riesgo no modificables (factores de riesgo que no se pueden cambiar)

Los factores de riesgo que no se pueden cambiar son factores que no se pueden modificar. Los factores de riesgo que no se pueden cambiar para la leucemia mieloide crónica (LMC) incluyen:

  • Edad: El riesgo de tener LMC aumenta con la edad, sobre todo después de los 60 años.
  • Genética: La genética puede influir en la LMC. En algunos casos, hay cambios en los cromosomas (el material genético de las células), como el cromosoma Filadelfia, que pueden causar LMC. Ciertos síndromes genéticos, como el síndrome de Down y la anemia de Fanconi, también pueden aumentar el riesgo de LMC.
  • Raza o etnia: No hay una definición clara de raza o etnia como factor de riesgo para la LMC. Sin embargo, los estudios han mostrado que algunos grupos raciales y étnicos pueden tener una mayor frecuencia de LMC. Aun así, la LMC puede afectar a personas de todas las razas y etnias.

Es importante recordar que tener uno o más de estos factores de riesgo que no se pueden cambiar no significa que usted vaya a tener LMC. Muchas personas sin estos factores también tienen esta enfermedad. Además, no tener ninguno de estos factores no garantiza que usted no vaya a tener LMC.

Factores de riesgo modificables (factores que usted puede cambiar)

La leucemia mieloide crónica (LMC) es un tipo de cáncer que afecta la médula ósea y la sangre. Los factores de riesgo modificables son factores que se pueden cambiar o influir. Conocer estos factores puede ayudarle a tomar decisiones informadas sobre su salud. Estos son algunos factores de riesgo modificables para la LMC:

  • Tabaquismo: Fumar productos de tabaco, como cigarrillos o puros, es un factor de riesgo modificable para la LMC. Dejar de fumar puede reducir de forma importante el riesgo de desarrollar este tipo de leucemia.
  • Exposición a ciertas sustancias en el trabajo o en el ambiente: Estar expuesto a ciertos químicos o sustancias en el trabajo o en el ambiente puede aumentar el riesgo de desarrollar LMC. Ejemplos de estas sustancias incluyen el benceno, un químico que se encuentra en la gasolina y en disolventes industriales. Reducir la exposición a estas sustancias puede ayudar a bajar el riesgo.
  • Exposición a la radiación: Estar expuesto a niveles altos de radiación, como la radiación nuclear, es otro factor de riesgo modificable para la LMC. Limitar la exposición a fuentes de radiación y seguir las normas de seguridad puede ayudar a reducir el riesgo.

Es importante recordar que tener uno o más de estos factores de riesgo no significa que vaya a desarrollar LMC. Aun así, tomar medidas para reducir la exposición puede ser bueno para su salud en general. Si le preocupa su riesgo de desarrollar LMC o algún otro problema de salud, lo mejor es consultar con su profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.

Reducir riesgos

Si bien no existe una forma específica de prevenir la leucemia mieloide crónica (LMC), hay medidas que pueden reducir su riesgo. Considere estas acciones:

  • Evite fumar y el humo de segunda mano: Fumar es un factor de riesgo conocido para varios tipos de leucemia, incluida la LMC. Al dejar de fumar o no empezar, usted puede bajar su riesgo.
  • Reduzca al mínimo la exposición a sustancias químicas dañinas: Ciertas sustancias, como el benceno, se han relacionado con un mayor riesgo de leucemia, incluida la LMC. Trate de evitar el contacto cercano con sustancias de alto riesgo como el benceno presente en la gasolina, refinerías de petróleo, fábricas de calzado, la industria del caucho y plantas químicas.
  • Limite la exposición a la radiación: La radiación es otro factor de riesgo para la LMC. Si en el pasado recibió tratamientos con radiación (radioterapia) para el cáncer, es importante saber que puede aumentar el riesgo de desarrollar leucemia. Hable de cualquier inquietud con su proveedor de atención médica.
  • Mantenga un estilo de vida saludable: El ejercicio regular y una alimentación equilibrada ayudan a mantener fuertes las defensas del cuerpo, lo que podría contribuir a reducir el riesgo de leucemia. Aunque estos hábitos no garantizan prevenir la LMC, son pasos positivos para su salud y bienestar en general.
  • Lactancia materna: La investigación sugiere que la lactancia materna puede asociarse con un menor riesgo de leucemia en niños. Aunque esto no afecta de forma directa su propio riesgo de desarrollar LMC, vale la pena considerarlo si tiene niños pequeños o planea tenerlos en el futuro.

Es importante saber que, aun si sigue estas medidas, no hay garantía de que no desarrollará LMC. Algunos factores de riesgo de la leucemia no se pueden controlar, y el riesgo de cada persona varía según su situación. Si le preocupa su riesgo o desea consejos más personalizados, lo mejor es hablar con su proveedor de atención médica. Puede darle orientación según su historial médico y su situación específicos.