Causas y factores de riesgo de la leucemia mieloide aguda (LMA) en niños

Descripción general

La leucemia mieloide aguda (LMA) es un tipo de cáncer que afecta la médula ósea y la sangre. La médula ósea es el tejido dentro de los huesos donde se forman las células de la sangre. Es la leucemia más común en adultos. Representa cerca de 8 de cada 10 casos de leucemia en adultos. Sin embargo, también puede presentarse en niños.

No se entiende por completo la causa exacta de la LMA en niños. Se cree que resulta de una combinación de factores genéticos y ambientales. Puntos clave:

  • La LMA se caracteriza por la multiplicación rápida de células de la sangre inmaduras. Estas células anormales desplazan a las células sanas en la médula ósea y en la sangre. Esto puede causar anemia, infecciones y moretones con facilidad.
  • La LMA en la niñez es diferente de la LMA en adultos en sus características genéticas y clínicas.
  • El riesgo de presentar LMA aumenta con la edad; hay más casos en personas mayores. Sin embargo, la LMA infantil tiene rasgos biológicos y clínicos distintos a la LMA del adulto.
  • El pronóstico de la LMA en niños suele ser mejor que en adultos, con tasas de supervivencia global más altas. Sin embargo, los tratamientos de quimioterapia intensiva pueden ser muy fuertes y exigentes para los niños.
  • Aunque no se conocen las causas exactas de la LMA infantil, los factores genéticos influyen. Cambios en los genes de una persona pueden contribuir al desarrollo de la LMA. Aun así, los factores genéticos son solo una parte; no todas las personas con estos cambios desarrollarán LMA.

Es importante seguir investigando cómo progresa la leucemia a nivel molecular para desarrollar nuevos tratamientos para los niños con LMA. Entender las causas de fondo puede ayudar a mejorar los resultados y a crear tratamientos dirigidos a partes específicas de esta enfermedad.

Factores de riesgo no modificables (factores de riesgo que no se pueden cambiar)

Los factores de riesgo no modificables son factores que no se pueden cambiar. Los factores de riesgo no modificables para la leucemia mieloide aguda (LMA) en la infancia incluyen la edad, la genética y la raza o la etnia. A continuación, algunos detalles:

  • Edad: La LMA es más común en niños menores de 5 años. La cantidad de casos es más alta durante el primer año de vida y baja de forma constante hasta los 4 años. Después, se mantiene casi igual durante el resto de la niñez.
  • Genética: Cambios anormales en uno o varios genes (las “instrucciones” dentro de las células) que controlan la producción y el crecimiento de las células de la sangre pueden aumentar el riesgo de desarrollar LMA. Estos cambios genéticos pueden heredarse o aparecer con el tiempo.
  • Raza o etnia: Estudios muestran que, durante los primeros años de vida, la cantidad de casos de LMA en niños afroamericanos es aproximadamente un tercio de la de niños blancos. Sin embargo, los niños afroamericanos mayores de 3 años tienen tasas más altas que los niños blancos.

Es importante saber que tener estos factores de riesgo no modificables no significa que su hijo o hija vaya a desarrollar LMA. Solo aumentan la probabilidad de tener la enfermedad. Si le preocupa el riesgo de su hijo o hija, hable con su médico para recibir consejos y orientación según su situación.

Factores de riesgo modificables (factores que usted puede cambiar)

Los factores de riesgo modificables son aquellos sobre los que las personas tienen cierto control y que se pueden cambiar para reducir el riesgo. Los factores de riesgo modificables de la leucemia mieloide aguda (LMA) en niños incluyen:

  • Exposición a sustancias químicas: Ciertas sustancias químicas, como el benceno, se han asociado con un mayor riesgo de LMA. El benceno está en productos como la gasolina, los disolventes y el humo del cigarrillo. Limitar la exposición a estas sustancias ayuda a reducir el riesgo.
  • Exposición a la radiación: La radiación ionizante, como la de algunas pruebas de imágenes médicas o la radioterapia, se ha vinculado con un mayor riesgo de LMA. Limitar la exposición innecesaria a la radiación ayuda a bajar el riesgo.
  • Hábitos de vida: Algunos hábitos pueden contribuir al desarrollo de la LMA. Por ejemplo, fumar tabaco o usar drogas ilegales se ha asociado con un mayor riesgo. Fomentar hábitos saludables, como no fumar y evitar el consumo de drogas, puede ser útil.

Es importante saber que tener estos factores de riesgo no significa que una persona vaya a desarrollar LMA, y no tenerlos no garantiza protección contra la enfermedad.

Recuerde que cada situación es única. Si le preocupa el riesgo de su hijo o su hija de desarrollar LMA o cualquier otra afección de salud, hable con su médico.

Reducir riesgos

Para prevenir o reducir las probabilidades de que los niños tengan leucemia mieloide aguda (LMA), un tipo de cáncer de la sangre, se pueden tomar varias medidas. Consejos generales:

  • Evite fumar y el humo de segunda mano. Fumar es un factor de riesgo conocido para la LMA.
  • Evite la exposición a sustancias químicas de alto riesgo. Algunas, como el benceno, se han relacionado con mayor riesgo de leucemia. Trate de reducir al mínimo el contacto de su niño o niña con estas sustancias.
  • Reduzca la exposición a la radiación. La radiación también se ha asociado con mayor riesgo de leucemia. Tome precauciones para limitarla, sobre todo si usted y su niño o niña viven o van con frecuencia a un lugar donde hay radiación.
  • Mantenga hábitos saludables. Fomente el ejercicio regular y una alimentación saludable en su niño o niña. Esto ayuda a mantener fuertes las defensas del cuerpo y puede reducir el riesgo de desarrollar LMA.
  • Amamante a su niño o niña. Amamantar se ha relacionado con menor riesgo de leucemia en la niñez. Si es posible, considere amamantar, ya que puede ofrecer cierta protección.

Es importante recordar que, aunque estas acciones pueden ser útiles, no garantizan prevenir la LMA. Si le preocupan sus factores de riesgo o desea más información, lo mejor es consultar con un profesional de la salud, quien puede darle consejos personalizados según su situación.