Causas y factores de riesgo de la leucemia mieloide aguda (LMA)
La leucemia mieloide aguda (LMA), también llamada leucemia mielógena aguda, es un tipo de cáncer que afecta la médula ósea y la sangre. Es la leucemia más común en adultos. La LMA ocurre cuando unas células sanguíneas inmaduras llamadas blastos (células muy jóvenes) se multiplican muy rápido y desplazan a las células sanas en la médula ósea y en la sangre.
Las causas de la LMA son complejas y no se entienden por completo. Se cree que aparece por una combinación de cambios en los genes (mutaciones) y factores del ambiente. Algunos factores que pueden aumentar el riesgo de tener LMA incluyen:
- Edad: la LMA es más común en adultos mayores. La mayoría de los casos ocurre en personas mayores de 60 años.
- Sexo masculino: aunque la LMA puede afectar a personas de cualquier género, los hombres podrían tener un riesgo un poco mayor que las mujeres.
- Exposición a ciertas sustancias químicas: la exposición prolongada a sustancias como el benceno y el formaldehído puede aumentar el riesgo.
- Tratamiento previo contra el cáncer: algunos medicamentos de quimioterapia y la radioterapia usados para tratar otros cánceres pueden aumentar el riesgo de tener LMA más adelante.
- Trastornos genéticos: ciertos trastornos genéticos, como el síndrome de Down y la anemia de Fanconi, se asocian con un mayor riesgo de LMA.
- Fumar o el humo de segunda mano: fumar tabaco se ha relacionado con un mayor riesgo de LMA.
- Raza u origen étnico: aunque por sí solos no causan LMA, algunos estudios muestran que ciertos grupos raciales y étnicos pueden tener una mayor frecuencia de LMA. Sin embargo, cualquier persona puede desarrollar LMA sin importar su raza u origen étnico.
Es importante saber que tener uno o más de estos factores no significa que una persona tendrá LMA. Muchas personas con LMA no tienen factores de riesgo conocidos. Las y los investigadores siguen estudiando las causas y los factores de riesgo de esta enfermedad para entender mejor cómo se desarrolla y cómo prevenirla o tratarla.
Hay varias acciones que usted puede tomar para cambiar sus factores de riesgo y, quizá, prevenir o reducir la probabilidad de tener leucemia mieloide aguda (LMA). Algunos consejos:
- Evite fumar y el humo de segunda mano: Fumar es un factor de riesgo conocido para la LMA. Al dejar de fumar, usted baja mucho su riesgo de desarrollar este tipo de leucemia. Si no fuma, siga evitando los productos de tabaco.
- Evite la exposición a sustancias químicas peligrosas: Ciertas sustancias, como el benceno, se han relacionado con un mayor riesgo de LMA. Reduzca su contacto siguiendo las normas de seguridad y usando protección si trabaja en un lugar con posible exposición.
- Reduzca la exposición a la radiación: La radiación, ya sea de fuentes del ambiente (como la radiación nuclear) o de tratamientos médicos (como la radioterapia), puede aumentar el riesgo de LMA. Cuando sea posible, limite la radiación que no sea necesaria y hable de cualquier inquietud con su profesional de la salud.
- Mantenga un estilo de vida saludable: Hacer ejercicio con regularidad y seguir una dieta balanceada ayuda a fortalecer sus defensas y puede reducir el riesgo de LMA. Trate de hacer al menos 150 minutos por semana de ejercicio de intensidad moderada e incluya una variedad de frutas, verduras, cereales integrales y proteínas magras en su alimentación.
- Lactancia materna: La investigación ha mostrado un vínculo entre amamantar y un menor riesgo de leucemia en los niños. Si es madre o padre, o planea tener hijos, considere la lactancia materna, ya que podría brindar cierta protección contra la LMA.
Es importante saber que, aunque estas acciones pueden bajar el riesgo de LMA, no garantizan prevenirla. La LMA puede ocurrir incluso en personas sin factores de riesgo conocidos. Si le preocupa su riesgo o desea consejos más personalizados, consulte a su profesional de la salud. Esta persona puede orientarle según sus antecedentes de salud y su situación.