Causas y factores de riesgo de la leucemia linfoblástica aguda (LLA)

Descripción general

La leucemia linfocítica aguda (LLA) es un tipo de cáncer que afecta la médula ósea y la sangre. Hace que el cuerpo produzca glóbulos blancos anormales.

La LLA ocurre cuando hay cambios en el material genético (ADN) de las células de la médula ósea. No se conoce la causa exacta de estos cambios.

Hay factores que pueden aumentar su riesgo de tener LLA. Algunos no se pueden modificar; es decir, una persona no los puede cambiar ni controlar. Otros sí son modificables; es decir, una persona puede cambiarlos o controlarlos en algunos casos.

Es importante saber que tener factores de riesgo no significa que una persona vaya a desarrollar LLA. Y no tenerlos tampoco garantiza que no la vaya a desarrollar. La causa de la LLA es compleja e incluye una combinación de factores genéticos y ambientales.

Factores de riesgo no modificables (factores de riesgo que no se pueden cambiar)

Los factores de riesgo que no se pueden cambiar para la leucemia linfoblástica aguda (LLA), un tipo de cáncer de la sangre, incluyen:

  • Edad: La LLA se diagnostica con más frecuencia en niños, especialmente entre los 2 y 5 años. Sin embargo, también puede afectar a adultos, en especial a quienes tienen más de 65 años.
  • Factores genéticos: Algunos factores genéticos pueden aumentar el riesgo de tener LLA. Por ejemplo, las personas con síndrome de Down tienen un riesgo más alto de este tipo de leucemia. Otros síndromes genéticos, como la anemia de Fanconi, también pueden aumentar el riesgo.
  • Raza o etnia: Los estudios han encontrado que algunos grupos raciales y étnicos presentan más casos de LLA. Por ejemplo, las personas blancas tienen un riesgo un poco más alto en comparación con otros grupos raciales. Sin embargo, cualquier persona puede desarrollar LLA sin importar su raza o etnia.
  • Haber recibido quimioterapia o radioterapia en el pasado para tratar cánceres previos.

Es importante recordar que tener uno o más de estos factores de riesgo que no se pueden cambiar no significa que usted tendrá LLA. También puede haber otros factores de riesgo que no se mencionan aquí. Si le preocupa su riesgo de LLA o de otra afección de salud, hable con su médico, quien puede darle orientación personalizada según su situación.

Factores de riesgo modificables (factores que usted puede cambiar)

Aunque algunos factores de riesgo de la leucemia linfoblástica aguda (LLA) no se pueden cambiar, hay otros que sí. Usted puede intentar abordarlos para reducir su riesgo. Estos son algunos factores de riesgo modificables de la LLA:

  • Exposición a ciertas sustancias químicas: La exposición a niveles altos de sustancias como el benceno y los plaguicidas se ha relacionado con un mayor riesgo de desarrollar LLA. El benceno se encuentra comúnmente en la gasolina, el humo de tabaco y algunos disolventes. Los plaguicidas se usan con frecuencia en la agricultura. Reducir al mínimo la exposición a estas sustancias puede ayudar a bajar el riesgo.
  • Exposición a radiación: Niveles altos de radiación, como los de algunos tratamientos médicos o accidentes nucleares, se han asociado con un mayor riesgo de desarrollar LLA. Es importante seguir las medidas de seguridad y limitar la exposición innecesaria a la radiación.
  • Infecciones por virus: La infección por ciertos virus, como el virus linfotrópico de células T humanas tipo 1 (HTLV-1), se ha relacionado con un mayor riesgo de LLA. El HTLV-1 es más común en Japón y el Caribe. Practicar buena higiene y tomar las precauciones necesarias para prevenir infecciones por virus puede ayudar a reducir el riesgo.
Reducir riesgos

Reducir el riesgo de desarrollar leucemia linfoblástica aguda (LLA) implica tomar ciertas medidas y hacer cambios en su estilo de vida. Estos pasos pueden ayudar a modificar factores de riesgo y quizá prevenir o bajar la probabilidad de tener LLA:

  • Deje de fumar o no empiece: Fumar es un factor de riesgo para varios tipos de cáncer, incluida la leucemia. Al dejar de fumar o no empezar, usted puede reducir de forma importante su riesgo.
  • Limite la exposición a sustancias químicas de alto riesgo: Evite el contacto cercano con sustancias tóxicas como el benceno, que se ha relacionado con la leucemia. El benceno está en algunos productos industriales y puede ser dañino al inhalarse o al absorberse por la piel. Use ropa y equipo de protección cuando manipule sustancias químicas de alto riesgo.
  • Minimice la exposición a la radiación: La radiación, ya sea por procedimientos médicos o por fuentes del ambiente, se ha asociado con un mayor riesgo de leucemia. Cuando sea posible, limite la exposición innecesaria y siga las medidas de seguridad adecuadas durante los procedimientos médicos.
  • Mantenga un estilo de vida saludable: Hacer ejercicio con regularidad y llevar una alimentación balanceada ayuda a mantener fuertes las defensas del cuerpo, que protegen contra el cáncer. Comer variedad de frutas, verduras, granos integrales y proteínas magras, y mantenerse activo físicamente, favorece la salud en general y puede reducir el riesgo de LLA.
  • Lactancia materna: Aunque no es una medida directa para adultos, la lactancia se ha vinculado con menor riesgo de leucemia en niños. Si tiene hijos o planea tenerlos, considere amamantar, ya que puede dar cierta protección contra la leucemia infantil.

Es importante saber que estas acciones no garantizan prevenir la LLA, porque a menudo se desconoce la causa exacta. Aun así, al incorporar estos cambios en su rutina, usted puede dar pasos positivos para reducir su riesgo. Consulte a su médico para recibir consejos y orientación personalizados sobre cómo bajar sus factores de riesgo de LLA.