Acerca del síndrome mielodisplásico (mielodisplasia)
El síndrome mielodisplásico (SMD), también llamado mielodisplasia, es un grupo de cánceres poco frecuentes de la sangre que afectan cómo se forman las células sanguíneas en la médula ósea. En el SMD, la médula ósea produce células sanguíneas anormales e inmaduras que desplazan a los glóbulos blancos, los glóbulos rojos y las plaquetas sanos. Esta afección se caracteriza por:
- Citopenia: niveles de células de la sangre por debajo de lo normal.
- Displasia morfológica: aspecto anormal de las células.
A veces el SMD puede avanzar a leucemia mieloide aguda (LMA), un tipo de cáncer que crece más rápido. La displasia puede verse en varios tipos de células de la médula ósea, entre ellas:
- Células eritroides: precursores de glóbulos rojos.
- Células de la línea mieloide: precursores de glóbulos blancos.
- Megacariocitos: precursores de plaquetas.
En el SMD a menudo hay cambios en los cromosomas, como deleciones o translocaciones (pérdidas o intercambios de partes de los cromosomas). El riesgo de presentar SMD puede variar según factores genéticos y la exposición a ciertos factores ambientales.
A las personas sin síntomas se les puede recomendar un seguimiento regular para vigilar si la enfermedad progresa.
Las causas de los síndromes mielodisplásicos (SMD) se relacionan con problemas en la médula ósea y en las células de la sangre. Los SMD se caracterizan por una producción de sangre ineficaz (hematopoyesis ineficaz), donde las células en la médula ósea no maduran bien. Esto puede causar citopenia (recuento bajo de células sanguíneas).
Factores de riesgo no modificables (factores que una persona no puede cambiar ni controlar):
- Edad: el riesgo de SMD aumenta con la edad
- Sexo: las personas con sexo asignado al nacer masculino tienen más probabilidad de presentar SMD que las de sexo asignado al nacer femenino
- Exposición previa a radioterapia o quimioterapia
Factores de riesgo modificables (factores que una persona puede cambiar o controlar):
- Tener obesidad
- Fumar
Es importante saber que, aunque se han identificado estos factores de riesgo, no se entiende por completo cómo contribuyen a los SMD.
Si le preocupan sus factores de riesgo o sus síntomas, consulte a un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
Los síntomas tempranos más comunes de los síndromes mielodisplásicos (SMD) pueden no notarse en los tipos de crecimiento lento. Sin embargo, a medida que la enfermedad avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer los siguientes síntomas:
Síntomas tempranos:
- Cansancio intenso
- Se cansa con facilidad
- Malestar general
- Fiebre
- Infecciones frecuentes
- Se le hacen moretones o sangra con facilidad
Síntomas en etapas avanzadas o de progresión:
- Anemia (pocos glóbulos rojos)
- Debilidad
- Falta de aire
- Palidez
- Sangrado fácil o que tarda en parar
- Defensas bajas (sistema inmunitario débil), con infecciones frecuentes
- Problemas con las plaquetas (células que ayudan a que la sangre coagule) que afectan la coagulación
Es importante saber que estos síntomas pueden variar según la persona y la etapa y el tipo de SMD. Si presenta alguno de estos síntomas, consulte con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico correcto y el manejo adecuado.
Para diagnosticar los síndromes mielodisplásicos (SMD), se suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico y antecedentes de salud: Su profesional de la salud examinará su cuerpo para ver señales generales de salud y le preguntará sobre enfermedades y tratamientos anteriores.
- Recuento sanguíneo completo con diferencial: Se toma una muestra de sangre para revisar la cantidad de glóbulos rojos, plaquetas y glóbulos blancos, y la cantidad de hemoglobina en los glóbulos rojos.
- Frotis de sangre periférica: Se observa una muestra de sangre para buscar células blásticas (células inmaduras), los tipos de glóbulos blancos, el recuento de plaquetas y si hay cambios en la forma de las células sanguíneas.
- Estudios de imagen: Pueden hacerse radiografías, tomografías computarizadas (TC) o resonancias magnéticas (RM) para ver si hay masas o cambios anormales en el cuerpo.
Es importante que dé seguimiento con su profesional de la salud si sus síntomas empeoran o cambian después del examen físico inicial. Su profesional revisará los resultados de estos exámenes, pruebas y procedimientos para ayudar a determinar un diagnóstico y saber qué tan grave es el SMD.
Los objetivos del tratamiento para los síndromes mielodisplásicos (SMD) dependen de varios factores, como su edad, otras enfermedades que usted tenga y el riesgo de cómo puede avanzar la enfermedad (pronóstico). Los objetivos principales son:
- Corregir las citopenias (recuentos bajos de células de la sangre): El objetivo principal es tratar los recuentos bajos, sobre todo la anemia.
- Tratamiento de apoyo: Incluye transfusiones de sangre de los tipos de células que usted necesite y antibióticos para tratar infecciones que puedan aparecer.
- Factores de crecimiento hematopoyético: Son inmunoterapias que están en investigación clínica. Son medicamentos que ayudan a la médula ósea a producir más células de la sangre.
- Retrasar la progresión a leucemia mieloide aguda (LMA): Los SMD pueden evolucionar a LMA en alrededor de 30 de cada 100 casos. Para retrasar ese cambio se usan:
- Quimioterapia: Las formas más agresivas de SMD pueden requerir quimioterapia, sobre todo si la enfermedad progresa a LMA.
- Trasplante de médula ósea: Es una opción para personas más jóvenes, menores de 55 años.
- Prolongar la supervivencia y mejorar la calidad de vida:
- Quimioterapia a dosis bajas o intensiva: En algunos tipos de SMD, la quimioterapia puede ayudar.
- Vitaminas, esteroides (cortisona) y medicamentos inmunosupresores (que bajan la respuesta del sistema inmunitario): Estas medidas de apoyo pueden ayudar a controlar los síntomas y mejorar su calidad de vida.
Los tipos de medicamentos y terapias pueden variar según sus características y la gravedad de la enfermedad. Siempre consulte con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
La dosis de sus medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis que es adecuada para usted. Pueden ocurrir efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre posibles efectos secundarios.