Acerca de la leucemia de células pilosas
La leucemia de células vellosas es un tipo poco común de leucemia. En esta enfermedad, la médula ósea produce demasiadas células B (un tipo de glóbulo blanco). Estas células B anormales se vuelven dañinas y pueden acumularse en la sangre o en la médula ósea, desplazando a las células sanas. Esto debilita el sistema inmunitario y aumenta el riesgo de infecciones, anemia y sangrado.
El término “vellosas” se usa porque, al verlas en el microscopio, estas células parecen tener vellos. Esta forma de leucemia es más común en hombres y en personas mayores.
Los síntomas pueden incluir bazo agrandado (un órgano en el abdomen), fiebre, sudores nocturnos, cansancio y pérdida de peso.
Para el diagnóstico se realizan una biopsia de médula ósea y análisis de sangre para detectar marcadores (señales) específicos.
Hay opciones de tratamiento. Con tratamiento, cerca de 90 de cada 100 personas están vivas a los 5 años.
La tricoleucemia (leucemia de células pilosas; en inglés, HCL) es un tipo poco frecuente de leucemia. Se caracteriza por la producción excesiva de linfocitos B anormales (un tipo de glóbulo blanco) en la médula ósea.
Las causas específicas de la tricoleucemia no se comprenden por completo. A menudo se encuentra una mutación del gen BRAF llamada V600E. Se considera una señal característica de la enfermedad. Esta mutación activa una cadena de señales dentro de las células, lo que contribuye al desarrollo de la tricoleucemia.
Los factores de riesgo no modificables son los que usted no puede cambiar. En la tricoleucemia incluyen:
- Sexo: es más común en hombres que en mujeres.
- Edad: es más frecuente en adultos mayores.
Estos factores de riesgo no garantizan que usted desarrollará tricoleucemia. Muchas personas con estos factores nunca presentan la enfermedad. Si le preocupa su riesgo, hable con su profesional de la salud para recibir orientación y consejos personalizados.
Los síntomas tempranos más comunes de la tricoleucemia (leucemia de células pilosas) pueden incluir:
- Infecciones frecuentes
- Debilidad o cansancio
- Moretones o sangrado con facilidad
- Falta de aire
- Dolor o sensación de llenura debajo de las costillas
A medida que la tricoleucemia avanza, pueden aparecer otros síntomas. Estos pueden incluir:
- Abdomen hinchado
- Dolor o sensación de llenura en el abdomen
- Bultos que no duelen en el cuello, las axilas, el abdomen o la ingle
- Pérdida de peso sin intentarlo
Es importante saber que estos síntomas también pueden deberse a otras afecciones. Por eso, es esencial consultar con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso. Un profesional de la salud puede evaluar sus síntomas y hacer pruebas para saber si la causa es la tricoleucemia u otra afección. La detección temprana y la orientación médica adecuada son clave para crear un plan de tratamiento apropiado.
Para diagnosticar la leucemia de células pilosas (LCP), los médicos suelen hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico: El médico hará un examen general para buscar signos o síntomas fuera de lo normal, como ganglios linfáticos agrandados, bazo agrandado o hígado agrandado.
- Hemograma completo: Esta prueba de sangre mide la cantidad de glóbulos rojos, glóbulos blancos, plaquetas, los niveles de hemoglobina y el hematocrito (proporción de glóbulos rojos en la muestra). Niveles anormales pueden indicar LCP.
- Pruebas de química sanguínea: Estas pruebas analizan una muestra de sangre para medir los niveles de sustancias en la sangre. Pueden dar información sobre la salud general y ayudar a diagnosticar la LCP.
Para determinar la etapa o la gravedad de la LCP, se pueden realizar exámenes, pruebas y procedimientos adicionales:
- Pruebas genéticas: Estas pruebas de laboratorio usan muestras de sangre, saliva u otros tejidos para identificar cambios en genes, cromosomas o proteínas. Pueden confirmar o descartar una enfermedad genética y ayudar a determinar la probabilidad de que una persona desarrolle o transmita una enfermedad genética.
- Estudios de imagen: Pueden incluir radiografías, resonancias magnéticas (RM), ecografías o tomografías computarizadas (TC) para revisar si hay ganglios linfáticos inflamados o un bazo agrandado.
- Biopsia de médula ósea: Se toma una muestra de médula ósea para examinar los tipos de células presentes, su forma, sus cantidades relativas y cualquier cambio genético. Este procedimiento ayuda a determinar la etapa y la gravedad de la LCP.
Es importante que usted consulte con su médico cuáles exámenes, pruebas y procedimientos son adecuados para su situación.
Las metas del tratamiento de la leucemia de células peludas (un tipo poco común de cáncer de la sangre) son lograr la remisión, reducir los síntomas, mejorar la calidad de vida y ayudarle a vivir más tiempo. Las opciones específicas recomendadas incluyen:
- Observación (vigilancia): consiste en vigilar su salud de cerca sin tratar de inmediato, sobre todo si usted no tiene síntomas.
- Quimioterapia: se usan medicamentos para detener el crecimiento y la división de las células cancerosas. La quimioterapia puede reducir la cantidad de células de leucemia y mejorar los síntomas.
- Inmunoterapia: este tratamiento ayuda a su sistema inmunitario (las defensas) a combatir las células de leucemia.
- Terapia dirigida: se usan medicamentos que actúan sobre genes y proteínas específicos que participan en el crecimiento de las células cancerosas.
- Esplenectomía (cirugía para quitar el bazo): en algunos casos se puede recomendar para aliviar síntomas y mejorar la cantidad de células en la sangre.
Es importante saber que las recomendaciones pueden variar según factores individuales, como cómo avanza la enfermedad, su salud en general y su respuesta a tratamientos previos. El plan de tratamiento debe adaptarse a usted. Consulte con un profesional de la salud para definir las dosis de los medicamentos y conocer los posibles efectos secundarios.