Acerca de la leucemia linfocítica crónica (LLC)
La leucemia linfocítica crónica (LLC) es un tipo de cáncer que afecta los glóbulos blancos en la médula ósea y la sangre. Con la LLC, la médula ósea produce demasiados glóbulos blancos anormales (cancerosos). Estos glóbulos blancos cancerosos desplazan a las células sanas, como los glóbulos rojos, las plaquetas y los glóbulos blancos normales. Con el tiempo, la LLC puede afectar la médula ósea, los ganglios linfáticos, el bazo, el hígado y otros tejidos.
La LLC es la forma más común de leucemia en adultos. Es más frecuente entre los 65 y 70 años, pero también puede afectar a personas menores de 55 años. Es poco común en niños o adultos jóvenes. Los síntomas pueden tardar años en aparecer después de que comienza la LLC, y no todas las personas necesitan quimioterapia de inmediato al recibir el diagnóstico. Es importante consultar con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento personalizado.
La leucemia linfocítica crónica (LLC) ocurre cuando los cromosomas o los genes cambian (mutan). Esto hace que la médula ósea produzca glóbulos blancos anormales. Se desconoce la causa exacta de estos cambios y del desarrollo de la LLC. Sin embargo, hay factores de riesgo que pueden aumentar las probabilidades de tener esta enfermedad.
Factores de riesgo no modificables de la LLC (cosas que una persona no puede cambiar ni controlar):
- Edad: la LLC es más común en personas mayores. La edad promedio al momento del diagnóstico es de unos 70 años.
- Raza: en Estados Unidos, las personas blancas tienen más probabilidad de desarrollar LLC que las de otras razas.
- Sexo asignado al nacer: las personas asignadas de sexo masculino al nacer tienen más probabilidad de desarrollar LLC que las asignadas de sexo femenino al nacer.
- Antecedentes familiares: tener un pariente cercano, como madre, padre, hermano o hermana, con LLC u otros cánceres de la sangre o de la médula ósea aumenta el riesgo.
- Exposición previa a ciertos químicos: algunos herbicidas e insecticidas se relacionan con la LLC. Un ejemplo es Agent Orange, usado durante la Guerra de Vietnam.
- Sistema inmunitario (defensas) debilitado: las personas con las defensas del cuerpo debilitadas, como quienes recibieron un trasplante de órgano o tienen infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) o sida, pueden tener mayor riesgo de desarrollar LLC.
Factores de riesgo modificables de la LLC:
- Exposición a ciertos químicos: la exposición por muchos años a algunos químicos, como el benceno o herbicidas, puede aumentar el riesgo de desarrollar LLC. Sin embargo, la relación entre la exposición a químicos y la LLC no está bien establecida.
Es importante saber que tener estos factores de riesgo no significa que una persona tendrá LLC. A la vez, algunas personas sin factores de riesgo conocidos también pueden desarrollar la enfermedad. Si le preocupa su riesgo de LLC u otra condición de salud, lo mejor es consultar con su profesional de salud para recibir consejos personalizados.
La leucemia linfocítica crónica (LLC) es un cáncer de avance lento. Una persona puede tener LLC por años antes de notar síntomas. Los síntomas comunes de la LLC incluyen:
- Ganglios linfáticos agrandados (glándulas del sistema de defensas) en el cuello, la axila, el abdomen o la ingle
- Fiebre sin causa conocida
- Cansancio
- Moretones o sangrado con facilidad
- Anemia (bajo nivel de glóbulos rojos)
- Infecciones frecuentes
- Sudores nocturnos
- Pérdida de apetito
- Bajar de peso sin intentarlo
- Bazo o hígado agrandados, lo que puede causar molestia abdominal o dolor debajo de las costillas.
Es importante saber que estos síntomas son generales y también pueden deberse a otras afecciones. Si usted presenta señales o síntomas que podrían ser de la LLC, consulte con un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y un manejo adecuado.
Para diagnosticar la leucemia linfocítica crónica (LLC), se pueden realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Historia clínica: El profesional de la salud recopila información sobre sus síntomas, enfermedades pasadas, condiciones y medicamentos actuales, y antecedentes familiares.
- Examen físico: El profesional de la salud revisa su cuerpo para buscar señales de enfermedad, como ganglios linfáticos, bazo o hígado agrandados, o cualquier otra cosa fuera de lo normal.
- Análisis de sangre:
- Hemograma completo con recuento diferencial: Se toma una muestra de sangre y se revisa para saber cuántos y qué tipos de glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas tiene, y su nivel de hemoglobina.
- Pruebas de química sanguínea: Se analiza una muestra de sangre para medir ciertas sustancias que liberan los órganos y tejidos al torrente sanguíneo.
- Pruebas virales: Se revisa una muestra de sangre para hepatitis B, hepatitis C y el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).
- Frotis de sangre periférica: Un patólogo analiza una muestra de sangre con un microscopio para buscar células sanguíneas cancerosas.
- Biopsia de médula ósea: Se obtiene una muestra de tejido y líquido de la médula ósea y se envía a un patólogo para buscar señales de leucemia.
Para determinar la gravedad de la LLC (si se ha propagado a otras partes del cuerpo) y obtener información que ayude a decidir el tratamiento, se pueden recomendar exámenes, pruebas y procedimientos adicionales:
- Pruebas genéticas: Se usan muestras de sangre, saliva u otros tejidos para identificar cambios en genes, cromosomas o proteínas que pueden estar asociados con la LLC.
- Estudios de imagen: Se pueden hacer radiografías, resonancia magnética (RM) o tomografía computarizada (TC) para evaluar si la LLC se ha extendido a órganos internos.
- Biopsia de ganglio linfático: Se puede extraer una muestra o quitar todo un ganglio agrandado para determinar si la leucemia se ha propagado.
- Punción lumbar: Si hay sospecha de que la LLC se ha extendido al sistema nervioso central, se puede tomar una pequeña muestra de líquido de la parte baja de la espalda para analizarla.
Es importante darle seguimiento con su profesional de la salud si algún síntoma empeora o cambia después del examen físico. Hable con su profesional de la salud sobre estas pruebas y procedimientos para recibir consejos personalizados.
Las metas del tratamiento para la leucemia linfocítica crónica (LLC) son frenar el crecimiento de las células de la leucemia y lograr periodos largos de remisión (cuando los signos y síntomas del cáncer bajan o desaparecen). A continuación, vea los tipos de tratamiento y cómo ayudan a lograr estas metas. En muchos casos, se usa una combinación de tratamientos.
- Observación vigilante: En este enfoque, no se da tratamiento de inmediato. Se hace control regular para vigilar si cambian los signos o síntomas.
- Quimioterapia: Usa medicamentos para destruir células cancerosas. Se puede dar por boca o por inyección.
- Terapia dirigida: Usa medicamentos o sustancias que atacan de forma específica a las células del cáncer y dañan menos a las células normales. Ejemplos: inhibidores de tirosina cinasa (ITC) y anticuerpos monoclonales.
- Inmunoterapia: Ayuda al sistema inmunitario del cuerpo a combatir las células del cáncer. Se puede dar con anticuerpos monoclonales u otras sustancias que estimulan las defensas. Un ejemplo es la terapia con células T con receptor de antígeno quimérico (CAR T).
- Radioterapia: Usa rayos de alta energía para destruir células cancerosas. A menudo se dirige a zonas específicas afectadas por la LLC y ayuda a aliviar síntomas.
- Trasplante de médula ósea o de células madre: Reemplaza la médula dañada con células madre sanas, para que el cuerpo pueda producir células de la sangre nuevas y sanas.
- Terapias de apoyo: Se recomiendan para manejar complicaciones de la LLC o de su tratamiento. Pueden incluir vacunas, transfusiones de sangre y medicamentos para prevenir infecciones.
Recuerde: el plan de tratamiento debe ser personalizado según su situación. Consulte con su equipo de atención médica para recibir recomendaciones y guía específicas.