Información sobre la leucemia mieloide aguda (LMA) en niños
La leucemia mieloide aguda (LMA) es un tipo frecuente de cáncer de la sangre que afecta a niños menores de 15 años. También puede llamarse leucemia aguda no linfocítica. Es un cáncer en el que la médula ósea (la parte esponjosa dentro de los huesos que produce la sangre) hace muchas células de la sangre anormales. Estas células anormales no maduran bien y desplazan a las células sanas. Esto baja la producción normal de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas.
La causa exacta de la LMA aún no se conoce. Sin embargo, los cambios en los genes (mutaciones) tienen un papel importante en su desarrollo. El tratamiento de la LMA en la niñez suele incluir quimioterapia intensiva y, a veces, un trasplante de células madre (células que forman la sangre). Las posibilidades de sobrevivir de los niños con LMA han mejorado en los últimos años, pero sigue siendo una enfermedad que pone en riesgo la vida.
Las causas en el cuerpo de la leucemia mieloide aguda (LMA) en la niñez son sobre todo mutaciones (cambios) en los genes. Estas mutaciones hacen que crezcan sin control células mieloides inmaduras (un tipo de células de la sangre) en la médula ósea (la parte esponjosa dentro de los huesos donde se forma la sangre). No se sabe con exactitud por qué ocurren estas mutaciones. Sin embargo, hay factores de riesgo asociados con la LMA pediátrica.
Factores de riesgo no modificables de LMA (cosas que una persona no puede cambiar ni controlar) incluyen:
- Tener un hermano o una hermana con leucemia.
- Haber recibido quimioterapia o radioterapia en el pasado.
- Haber estado expuesto a radiación ionizante (como rayos X).
- Haber estado expuesto a ciertas sustancias químicas, como el benceno.
- Tener algunos trastornos o síndromes hereditarios, como síndrome de Down, anemia de Fanconi, neurofibromatosis tipo 1, síndrome de Li-Fraumeni o síndrome de Noonan.
No se han identificado de forma definitiva factores de riesgo modificables de LMA en niños. Las exposiciones ambientales en la LMA infantil todavía se están investigando para entender mejor estos aspectos.
Síntomas comunes de la leucemia mieloide aguda (LMA) en niñas y niños:
- Fiebre
- Sudores nocturnos muy intensos que empapan la ropa
- Cansancio (debilidad, sentirse muy cansado)
- Falta de aire (dificultad para respirar)
- Se forman moretones o sangra con facilidad
- Petequias (puntos muy pequeños en la piel causados por sangrado debajo de la piel)
- Piel pálida
A medida que avanza la LMA, pueden aparecer otros síntomas, como:
- Infecciones frecuentes
- Sangrado anormal, como sangrados frecuentes por la nariz y en las encías
- Dolor de huesos o articulaciones
- Ganglios linfáticos inflamados, que se notan como bultos sin dolor en el cuello, la axila, el estómago o la ingle
- Pérdida de apetito y pérdida de peso
- Dolores de cabeza
Es importante saber que estos síntomas no son específicos de la LMA; también pueden deberse a otras causas. Si nota alguno de estos síntomas en su hija o su hijo, consulte a un profesional de la salud para un diagnóstico adecuado. El personal de salud podrá evaluar los síntomas de su hija o hijo, hacer las pruebas necesarias y darle el tratamiento apropiado si hace falta.
Para diagnosticar la leucemia mieloide aguda (LMA) en niñas y niños, se suelen hacer estos exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico y antecedentes de salud: Incluye revisar señales de enfermedad y reunir información sobre los síntomas de la niña o el niño, sus hábitos de salud y enfermedades pasadas.
- Recuento sanguíneo completo (hemograma) con diferencial: Se toma una muestra de sangre para contar el número y el tipo de glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas, y medir la cantidad de hemoglobina en los glóbulos rojos.
- Aspiración y biopsia de médula ósea: Se extrae una pequeña cantidad de médula ósea y un pequeño fragmento de hueso para examinar las células al microscopio.
También pueden hacerse más exámenes, pruebas o procedimientos para saber el tipo de LMA y su gravedad (si se ha extendido fuera de la médula ósea). Estos pueden incluir:
- Estudios de imagen: Una radiografía de tórax y otras técnicas de imagen ayudan a saber si las células de leucemia se han extendido a otras partes del cuerpo.
- Punción lumbar (punción espinal): Se toma una muestra de líquido cefalorraquídeo (el líquido que rodea el cerebro y la médula espinal) para ver si las células de leucemia se han extendido al cerebro o la médula espinal.
- Pruebas genéticas: Ayudan a identificar cambios específicos en los genes de las células de leucemia que pueden afectar las opciones de tratamiento.
- Citometría de flujo: Esta prueba analiza las características de las células de leucemia para clasificarlas y guiar las decisiones de tratamiento.
- Análisis citogenético: Examina los cromosomas en las células de leucemia para identificar alteraciones que pueden influir en el tratamiento y en lo que se puede esperar de la enfermedad.
Recuerde: estas son descripciones generales y las pruebas específicas pueden variar según cada caso. Es importante consultar con un profesional de la salud para recibir orientación personalizada.
Las metas del tratamiento de la leucemia mieloide aguda (LMA) en niños son lograr la remisión, prevenir la recaída y mejorar las probabilidades de vivir por más tiempo.
El tratamiento de la LMA en niños suele tener dos fases:
- Inducción: El objetivo de esta primera fase es matar las células de leucemia en la sangre y la médula ósea para lograr la remisión. Remisión significa que los signos y síntomas de la leucemia han disminuido o ya no se ven.
- Consolidación o intensificación: El objetivo de esta segunda fase es matar las células de leucemia que quedan y que pueden estar inactivas y escondidas fuera de la sangre y la médula ósea. Estas células inactivas podrían empezar a crecer y causar una recaída (regreso de la leucemia).
Estas son opciones de tratamiento que se pueden usar en estas fases. A menudo se usa una combinación de tratamientos.
- Quimioterapia: La quimioterapia combinada es la base del tratamiento de la LMA en niños. Usa varios medicamentos para atacar y matar las células cancerosas. Estos medicamentos impiden que las células cancerosas crezcan y se dividan. La quimioterapia se puede dar en ciclos (períodos de tratamiento y descanso).
- Radioterapia: Usa rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para matar células cancerosas o evitar que crezcan. No siempre se usa. Puede usarse cuando la LMA pediátrica no responde a la quimioterapia.
- Prevención en el sistema nervioso central (SNC): Las células de leucemia pueden entrar al sistema nervioso central (cerebro y médula espinal). Para prevenir que las células cancerosas se propaguen al SNC, se puede usar quimioterapia intratecal (medicamento contra el cáncer que se coloca en el líquido que rodea el cerebro y la médula espinal).
- Terapia dirigida: Este tipo de tratamiento usa medicamentos u otras sustancias para identificar y atacar células cancerosas específicas. A menudo se usa como complemento, después de otros tratamientos como la quimioterapia. Ejemplos:
- Inhibidores de tirosina cinasa: Bloquean una enzima que las células madre necesitan para convertirse en glóbulos blancos. Esto ayuda a que la médula ósea no produzca demasiados glóbulos blancos inmaduros.
- Anticuerpos monoclonales: Se pegan a las células cancerosas para ayudar a bloquear su crecimiento. Algunos tratamientos con anticuerpos monoclonales también pueden matar células cancerosas.
- Trasplante de células madre: Se puede considerar para algunos niños con LMA. Reemplaza la médula ósea dañada con células madre sanas, que pueden convertirse en células sanguíneas sanas.
- Terapias de apoyo: Otros medicamentos o terapias pueden ser parte del plan para manejar complicaciones de la LMA o de su tratamiento. Pueden incluir:
- Transfusiones de glóbulos rojos o plaquetas
- Antibióticos o antifúngicos para prevenir o tratar infecciones por bacterias u hongos
- Medicamentos contra las náuseas para prevenir o tratar las náuseas (también llamados antieméticos)
Puede haber ensayos clínicos para probar nuevas terapias para tratar la LMA en niños. Es importante hablar con el equipo de atención médica para saber si un ensayo clínico es una opción según la situación específica de su hijo.
Estos tratamientos trabajan juntos para eliminar las células cancerosas, restaurar la producción normal de células sanguíneas y mejorar los resultados a largo plazo en niños con LMA. Recuerde: los planes de tratamiento individuales pueden variar. Consulte siempre a los profesionales de la salud para recibir consejos personalizados.