Sobre la leucemia linfoblástica aguda (LLA) en niños
La leucemia linfoblástica aguda (LLA) en la infancia ocurre por alteraciones genéticas (cambios en el ADN, el material genético) en las células sanguíneas inmaduras de la médula ósea. Estas alteraciones pueden causar demasiados linfocitos inmaduros (un tipo de glóbulo blanco). La acumulación de estas células cancerosas en la médula ósea afecta su capacidad para producir glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas.
Se desconoce la causa exacta de estas alteraciones genéticas. Hay factores que pueden estar asociados con el desarrollo de la LLA. Algunos son factores de riesgo no modificables, es decir, que una persona no puede cambiar ni controlar. Otros son factores de riesgo modificables, es decir, que una persona podría cambiar o controlar para reducir sus probabilidades de desarrollar una enfermedad.
Factores de riesgo no modificables de la LLA en la infancia:
- Exposición previa a radiación ionizante antes del nacimiento. Las radiografías son un ejemplo de radiación ionizante.
- Ciertas afecciones genéticas como síndrome de Down, neurofibromatosis tipo 1, síndrome de Bloom, anemia de Fanconi, ataxia-telangiectasia y síndrome de Li-Fraumeni.
- Tratamiento previo con quimioterapia.
Los factores de riesgo modificables de la LLA en la infancia no están bien establecidos. Sin embargo, la investigación sugiere que la exposición a algunos factores ambientales, como pesticidas o ciertos químicos, podría influir. Es importante señalar que se necesitan más estudios para entender bien los factores de riesgo modificables relacionados con la LLA en la infancia.
Recuerde: esta información se basa en conocimientos generales sobre la LLA en la infancia. Siempre es recomendable consultar con un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.
Los síntomas de la leucemia linfoblástica aguda (LLA) en niños pueden incluir:
- Fiebre sin causa conocida
- Cansancio extremo (muy poca energía)
- Infecciones frecuentes
- Sangrado anormal, por ejemplo, sangrar mucho por cortadas pequeñas
- Moretones con facilidad
- Sangrado de encías
- Sangrado menstrual abundante (en niñas)
- Sangrado frecuente de la nariz
- Hígado o bazo hinchados
- Ganglios linfáticos hinchados
- Dolor en la columna o en los huesos largos
- Síntomas de anemia, como falta de aire, dolor de cabeza, irritabilidad, pérdida de apetito, adormecimiento y hormigueo en manos y pies, debilidad, cansancio extremo, palidez, mareo y sensación de desmayo
A medida que avanza la enfermedad, pueden aparecer otros síntomas:
- Dolor de huesos o articulaciones
- Bultos que no duelen en el cuello, la axila, el abdomen o la ingle
- Debilidad
- Cansancio
- Pérdida de apetito
Es importante saber que estos síntomas pueden variar de una persona a otra. Muchos de estos síntomas también ocurren con otras enfermedades. Si su hijo presenta posibles signos o síntomas de LLA, se recomienda consultar a un médico para una evaluación.
Para diagnosticar la leucemia linfoblástica aguda (LLA) en niñas y niños, se suelen hacer estos exámenes y procedimientos:
- Examen físico e historia clínica: El profesional de la salud reunirá información sobre los síntomas del menor, sus enfermedades previas, medicamentos y antecedentes médicos de la familia. Hará un examen físico para revisar el estado general de salud y buscar bultos u otras señales de LLA.
- Pruebas de sangre: Se tomarán muestras de sangre y se analizarán.
- Hemograma completo con diferencial: Se toma una muestra de sangre para ver la cantidad y los tipos de glóbulos blancos, glóbulos rojos, plaquetas y el nivel de hemoglobina.
- Estudios de química de la sangre: Se toma otra muestra para medir sustancias que liberan los órganos y los tejidos.
- Análisis citogenético: Prueba de laboratorio que busca cambios en los cromosomas que pueden estar relacionados con la LLA.
- Inmunofenotipificación: Prueba de laboratorio que busca células cancerosas y ayuda a identificar el tipo de leucemia.
- Biopsia de médula ósea: Se extrae una muestra de médula ósea y de hueso de la cadera o del esternón con una aguja. Un patólogo analiza la muestra al microscopio para buscar células anormales como señal de leucemia.
Si se confirma la leucemia, se pueden hacer más exámenes y procedimientos para determinar la gravedad de la LLA y si se ha extendido. Estos pueden incluir:
- Estudios de imagen: Se pueden hacer radiografías, tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética (RM) para ver si las células de leucemia se han extendido a otras partes del cuerpo, como el cerebro o los testículos.
- Punción lumbar: Este procedimiento, también llamado punción espinal, toma una muestra de líquido cefalorraquídeo (LCR) de la columna. Se revisa el LCR para ver si la LLA se ha extendido al cerebro o a la médula espinal.
Recuerde: estos son procedimientos generales. Las pruebas y procedimientos específicos pueden variar según cada caso. Es importante consultar con un profesional de la salud para recibir orientación personalizada.
Los objetivos del tratamiento de la leucemia linfoblástica aguda (LLA) en los niños son lograr la remisión, evitar que las células de la leucemia se diseminen y mantener la remisión a largo plazo. El tratamiento suele hacerse por fases y puede incluir tratamientos combinados.
El tratamiento de la LLA en los niños puede incluir medicamentos, radioterapia o trasplante de células madre.
Medicamentos:
- Quimioterapia: Es el tratamiento principal para la LLA en los niños. Usa medicamentos para matar las células de la leucemia o detener su crecimiento.
- Terapia dirigida: Usa medicamentos que atacan de forma específica a las células cancerosas y afectan menos a las células sanas.
- Inmunoterapia: Refuerza el sistema inmunitario del cuerpo para que reconozca y destruya las células cancerosas.
Procedimientos terapéuticos:
- Radioterapia: Usa radiación de alta energía para matar células cancerosas o reducir tumores.
- Trasplante de células madre: Reemplaza la médula ósea dañada con células madre sanas para ayudar a reconstruir el sistema inmunitario.
Autocuidado y cambios en hábitos de salud: El tratamiento de la LLA en los niños puede requerir cambios en el estilo de vida, como:
- Tomar los medicamentos tal como se indicaron: Seguir el plan de quimioterapia y los medicamentos relacionados es clave para que el tratamiento tenga éxito.
- Mantener una buena higiene: Porque la LLA y su tratamiento pueden bajar las defensas (inmunosupresión), es importante reducir el riesgo de infecciones lavándose bien las manos y evitando a personas enfermas.
Ensayos clínicos: Participar en estudios de investigación que prueban nuevos tratamientos puede ser una opción. Hable con el equipo de salud sobre posibles ensayos clínicos para saber si alguno es adecuado según su situación.
Cada tratamiento funciona de manera diferente para lograr las metas del tratamiento de la LLA. La quimioterapia mata células de la leucemia en todo el cuerpo. La radioterapia se dirige a áreas específicas, como el cerebro o los testículos. La terapia dirigida se enfoca en moléculas específicas presentes en las células cancerosas. El trasplante de células madre reemplaza la médula ósea dañada por células sanas y restaura la producción normal de células sanguíneas. La inmunoterapia mejora la capacidad del sistema inmunitario para reconocer y atacar las células cancerosas.
Es importante saber que el plan de tratamiento se personaliza según la edad, el nivel de riesgo y la respuesta al tratamiento inicial. Hable de estas opciones con un oncólogo pediatra para recibir una atención personalizada.