Diagnóstico del tumor de Wilms
Descripción general
El tumor de Wilms, también llamado nefroblastoma, es un tipo de cáncer del riñón que afecta sobre todo a niñas y niños. Los especialistas que pueden participar en el diagnóstico incluyen pediatras, oncólogos, radiólogos y patólogos. Para diagnosticarlo, los profesionales de la salud suelen hacer estos exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico y antecedentes de salud: La persona profesional revisa el cuerpo para buscar señales de un problema, como dolor, hinchazón o masas. También pregunta sobre sus hábitos de salud, enfermedades y tratamientos previos.
- Análisis de sangre: Sirven para ver si hay anemia (pocos glóbulos rojos) y cómo coagula la sangre. También miden la cantidad de glóbulos rojos, glóbulos blancos, plaquetas y los niveles de hemoglobina (proteína que lleva oxígeno).
- Análisis de orina: Evalúan la función de los riñones y pueden detectar azúcar, proteína, sangre o bacterias.
- Estudios de imagen: Pueden incluir radiografías, ecografía, resonancia magnética (RM), tomografía computarizada (TC) y tomografía por emisión de positrones (TEP). Ayudan a ver qué tanto se ha extendido el tumor y si llegó a otros órganos.
- Biopsia: En algunos casos se extrae una pequeña parte del tumor. Un patólogo la examina al microscopio para confirmar el diagnóstico.
Para saber el tipo, la gravedad y la etapa (qué tan avanzado está) del tumor de Wilms, se pueden hacer más exámenes, pruebas o procedimientos:
- Biopsia de ganglio linfático: Se extrae una parte o todo un ganglio linfático del abdomen para buscar células cancerosas al microscopio. Ayuda a saber si el cáncer se ha extendido a ganglios cercanos.
- Prueba de función hepática: Se analiza una muestra de sangre para medir sustancias que libera el hígado. Niveles anormales pueden indicar problemas del hígado relacionados con la diseminación del cáncer.
- Gammagrafía ósea: Se inyecta una pequeña cantidad de material radiactivo en una vena. Viaja por la sangre y se acumula en áreas con células que se dividen rápido, como células cancerosas en los huesos. Un escáner detecta este material y ayuda a ver si hay cáncer en los huesos.
Estas pruebas dan información valiosa sobre la presencia y las características del tumor de Wilms. Es importante consultar con profesionales de la salud que puedan interpretar bien los resultados y orientar las opciones de tratamiento según su situación.