Acerca del tumor de Wilms (nefroblastoma)

Descripción general
El tumor de Wilms, también llamado nefroblastoma, es un tipo de cáncer del riñón que afecta principalmente a niñas y niños. Es un tumor que aparece en uno o en ambos riñones y, por lo general, crece lentamente. El tumor de Wilms ocurre cuando células anormales del cuerpo se multiplican sin control. Aunque puede presentarse a cualquier edad, por lo común se diagnostica alrededor de los 3 años. Es relativamente poco frecuente, pero es el cuarto cáncer infantil más común y el cáncer de riñón infantil más común. Cada año, en los Estados Unidos, se diagnostica el tumor de Wilms a aproximadamente 500 niñas y niños.
Causas y factores de riesgo

Aunque aún no se conocen las causas exactas del tumor de Wilms, se han identificado varios factores que pueden aumentar el riesgo de que un niño lo desarrolle.

Factores de riesgo no modificables del tumor de Wilms:

  • Factores genéticos: Aunque los niños no heredan directamente el tumor de Wilms de sus padres, ciertos factores genéticos pueden aumentar el riesgo. Se han encontrado mutaciones en genes como WT1, CTNNB1 y AMER1 en niños con tumor de Wilms. Además, algunos síndromes genéticos, como el síndrome de Beckwith-Wiedemann y el síndrome WAGR (tumor de Wilms, aniridia, malformaciones genitourinarias y discapacidad intelectual), se asocian con un mayor riesgo de desarrollar este tumor.
  • Irregularidades del desarrollo: Ciertas condiciones del desarrollo, como aniridia (falta total o parcial del iris), hemihipertrofia (crecimiento asimétrico del cuerpo), criptorquidia (testículos no descendidos) e hipospadias (la abertura de la orina está en la parte inferior del pene), se han vinculado con un mayor riesgo de tumor de Wilms.

Los factores de riesgo modificables para el tumor de Wilms no están bien establecidos, pero algunos estudios han sugerido posibles asociaciones con factores ambientales. No se han encontrado vínculos claros entre factores ambientales como medicamentos, sustancias químicas o agentes infecciosos y el desarrollo del tumor de Wilms. Sin embargo, se necesita más investigación para entender el posible impacto de estos factores en el riesgo de desarrollar esta afección.

Es importante saber que, aunque estos factores de riesgo pueden aumentar la probabilidad de desarrollar tumor de Wilms, la mayoría de los niños con estos factores no tendrán la enfermedad. Además, muchos niños con tumor de Wilms no tienen factores de riesgo conocidos.

Síntomas

El tumor de Wilms es un tipo de cáncer del riñón que afecta sobre todo a los niños. Los síntomas pueden variar según la etapa, la evolución o la gravedad del tumor.

Síntomas comunes del tumor de Wilms:

  • Hinchazón del abdomen o una masa en el riñón que el médico puede sentir en el examen físico
  • Dolor abdominal
  • Fiebre sin causa aparente
  • Sangre en la orina (hematuria)
  • Presión arterial alta (hipertensión)
  • Falta de apetito
  • Pérdida de peso
  • Náuseas
  • Vómitos
  • Cansancio extremo (letargo)
  • Estreñimiento

En algunos casos, el tumor de Wilms puede propagarse desde los riñones a otras partes del cuerpo. Si esto ocurre, puede causar síntomas como tos, sangre en la flema (esputo) y dificultad para respirar.

Es importante saber que estos síntomas también pueden deberse a otros problemas de salud. Si su hijo o hija presenta cualquiera de estos síntomas, consulte con su médico para un diagnóstico correcto. Con el tratamiento adecuado, 90 de cada 100 niños con tumor de Wilms sobreviven. La detección temprana y la atención médica rápida son clave para mejorar los resultados en los niños con esta afección.

Diagnóstico

Para diagnosticar el tumor de Wilms, el personal de salud suele realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen físico e historia clínica: El profesional revisa el cuerpo para ver si hay señales de un problema, como dolor, hinchazón o bultos (masas) en el cuerpo. También pregunta sobre sus hábitos de salud, enfermedades pasadas y tratamientos.
  • Hemograma completo: Se toma una muestra de sangre para revisar la cantidad de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. También mide la hemoglobina (la proteína que lleva oxígeno) en los glóbulos rojos.
  • Pruebas de química de la sangre: Se analiza una muestra de sangre para medir sustancias que liberan los órganos y tejidos. Esta prueba ayuda a saber cómo funcionan el hígado y los riñones.
  • Ecografía (ultrasonido): Usa ondas sonoras de alta energía para crear imágenes de tejidos u órganos internos. Se hace una ecografía de los vasos sanguíneos grandes del corazón para saber en qué estadio está el tumor de Wilms.
  • Resonancia magnética (RM): Usa un imán, ondas de radio y una computadora para crear imágenes detalladas de zonas dentro del cuerpo, como el abdomen, la pelvis y el cerebro. Ayuda a diagnosticar el tumor de Wilms.

Para determinar el estadio o la gravedad del tumor de Wilms, se pueden hacer exámenes, pruebas y procedimientos adicionales:

  • Gammagrafía ósea: Se inyecta una pequeña cantidad de material radiactivo en una vena. Viaja por la sangre y se acumula en áreas con células que se dividen rápido, como células cancerosas en los huesos. Un escáner detecta este material y ayuda a ver si hay cáncer en los huesos.
  • Tomografía computarizada (TC): Estudio de imagen que usa rayos X para crear imágenes detalladas en cortes del cuerpo. Ayuda a ver si el cáncer se ha propagado a otros órganos.

Los estadios del tumor de Wilms son:

  • Estadio 1: El tumor está dentro de un riñón y se puede extirpar por completo con cirugía.
  • Estadio 2: El tumor se ha extendido a tejidos y vasos alrededor del riñón, pero aún se puede extirpar por completo con cirugía.
  • Estadio 3: El tumor no se puede extirpar por completo con cirugía y queda cáncer en el abdomen, incluidos ganglios linfáticos cercanos.
  • Estadio 4: El cáncer se ha propagado a órganos lejanos, como pulmones, hígado, cerebro o ganglios linfáticos distantes.
  • Estadio 5: Hay tumores en ambos riñones. Cada lado se estadifica por separado.

Estos exámenes, pruebas y procedimientos ayudan al personal de salud a diagnosticar el tumor de Wilms con precisión y a determinar su estadio o gravedad para planear el tratamiento adecuado.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento del tumor de Wilms son quitar el tumor, evitar que el cáncer se extienda y conservar la función del riñón. Estos son los tipos de tratamiento y cómo ayudan a lograr estas metas:

  • Cirugía: La cirugía suele ser el primer tratamiento para el tumor de Wilms. Su objetivo es sacar el tumor del riñón. En algunos casos, si el tumor es muy grande o se ha extendido a ambos riñones o a los vasos sanguíneos, primero se usa quimioterapia o radioterapia para reducir el tumor antes de la cirugía.
  • Quimioterapia: La quimioterapia es un tratamiento con medicamentos que mata las células cancerosas o impide que crezcan. A menudo se da antes o después de la cirugía para ayudar a reducir el tumor y evitar que las células cancerosas se propaguen.
  • Radioterapia: La radioterapia usa rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para matar células cancerosas o impedir que crezcan. Puede usarse después de la cirugía o como parte del plan de tratamiento del tumor de Wilms. Por lo general, se dirige al abdomen o al costado (entre las costillas y el hueso de la cadera) donde estaba el tumor.
  • Cambios en los hábitos de salud: Aunque no es un tratamiento directo para el tumor de Wilms, hacer ciertos cambios puede apoyar las metas del tratamiento y mejorar los resultados. Estos cambios pueden incluir llevar una alimentación saludable, descansar lo suficiente y seguir cualquier recomendación específica de los profesionales de la salud.

Es importante saber que cada plan de tratamiento se individualiza según factores como la etapa del tumor, la histología (tipo de células) y la salud general del paciente. Los medicamentos, terapias y procedimientos recomendados variarán según estos factores.

En conjunto, al combinar cirugía, quimioterapia, radioterapia y hábitos de vida saludables, los profesionales de la salud buscan quitar el tumor, evitar su propagación, conservar la función del riñón y mejorar la calidad de vida a largo plazo de los niños con tumor de Wilms.

Evolución o complicaciones

El tumor de Wilms es un tipo de cáncer de riñón que afecta sobre todo a niños de 2 a 3 años. El pronóstico es muy bueno: más de 85 de cada 100 niños con tumor de Wilms sobreviven. Aun así, es importante entender cómo suele avanzar este cáncer y qué complicaciones pueden aparecer.

El riesgo de que el tumor de Wilms recurra (vuelva) va de 15 a 50 de cada 100, según las características del tumor original. La recaída suele ocurrir en los primeros 2 años después del tratamiento y puede aparecer en los riñones u otros tejidos, como los pulmones. Por eso son clave los controles de seguimiento regulares para vigilar cualquier señal de recaída.

Además de la recaída, hay posibles complicaciones relacionadas con el tumor de Wilms. Pueden deberse al propio tumor o al tratamiento. Entre las más comunes están:

  • Disminución de la función de los riñones: el tumor puede dañar los riñones y bajar su capacidad de filtrar desechos de la sangre. Esto puede causar problemas renales a largo plazo que requieren vigilancia y manejo continuos.
  • Enfermedad del corazón: algunas personas que han tenido tumor de Wilms pueden desarrollar enfermedad cardíaca más adelante. Hacerse evaluaciones del corazón con regularidad ayuda a detectar problemas a tiempo.
  • Desarrollo de otros cánceres: existe un pequeño riesgo de presentar otros cánceres después del tratamiento. Por eso es importante seguir en vigilancia y acudir a los controles para detectar a tiempo cualquier nuevo crecimiento canceroso.
  • Complicaciones relacionadas con el tratamiento: los tratamientos para curar, frenar o reducir complicaciones del tumor de Wilms pueden causar efectos secundarios. La quimioterapia (medicinas contra el cáncer), por ejemplo, puede causar pérdida de cabello, náuseas y vómitos, cansancio, diarrea, anemia, falta de apetito, pérdida de peso, dolor, neutropenia (bajo número de glóbulos blancos), llagas en la boca, moretones, problemas de sueño, problemas de la vejiga, cambios en la piel y las uñas, y mayor riesgo de infección. Estos efectos varían de un niño a otro y debe hablarlos con su médico.

Es importante saber que, aunque el tratamiento busca curar el cáncer y reducir complicaciones, también puede afectar el cuerpo. Las medicinas de quimioterapia pueden aumentar el riesgo de cánceres secundarios (nuevos cánceres) en el futuro. Además, ciertos medicamentos de quimioterapia pueden tener toxicidades específicas y afectar la audición o la función del corazón. Es importante consultar con profesionales de la salud con experiencia en tumor de Wilms para entender los beneficios y riesgos de las opciones de tratamiento.

Recuerde: esta información es un resumen general. Siempre consulte a un profesional de la salud que pueda darle consejos personalizados según la situación específica de su hijo o hija.