Acerca del cáncer de riñón

Descripción general

El cáncer de riñón, también llamado cáncer renal, es una enfermedad en la que las células de los riñones crecen y se multiplican sin control. Los riñones son órganos que están a ambos lados de la columna, detrás del abdomen. Su función principal es filtrar desechos, sal extra y agua de la sangre para producir orina.

El cáncer de riñón puede formarse en un riñón o en ambos. Hay varios tipos, entre ellos: carcinoma de células renales (empieza en las células del riñón), carcinoma de células transicionales (empieza en el revestimiento de las vías urinarias), nefroblastoma o tumor de Wilms (más común en niñas y niños), y sarcoma renal (empieza en los tejidos de soporte del riñón).

Es importante saber que, sin tratamiento, el cáncer de riñón puede extenderse a otras partes del cuerpo. Mantener un peso saludable y evitar fumar son formas de bajar el riesgo de cáncer de riñón. Si tiene inquietudes sobre el cáncer de riñón, consulte con un profesional de salud para una evaluación y orientación adecuadas.

Causas y factores de riesgo

Las causas en el cuerpo del cáncer de riñón no se entienden por completo. Sin embargo, hay varios factores que podrían contribuir. Incluyen:

  • Obesidad y índice de masa corporal (IMC) alto: Los cambios en el metabolismo por la obesidad pueden influir en el desarrollo del cáncer de riñón.
  • Factores genéticos: Algunas afecciones hereditarias, como la enfermedad de von Hippel-Lindau, pueden aumentar el riesgo de cáncer de riñón.
  • Exposiciones ambientales y laborales: La exposición a sustancias como el tricloroetileno y el ácido aristolóquico puede asociarse con un mayor riesgo.

Los factores de riesgo que no se pueden cambiar para el cáncer de riñón incluyen:

  • Genética y antecedentes familiares: Tener un familiar cercano con cáncer de riñón, en especial un hermano o una hermana, puede aumentar su riesgo.
  • Sexo: Algunos estudios sugieren que ser hombre puede ser un factor de riesgo de cáncer de riñón.

Los factores de riesgo que sí se pueden cambiar para el cáncer de riñón incluyen:

  • Tabaquismo: Fumar cigarrillos es un factor de riesgo importante para el cáncer de riñón.
  • Obesidad: Mantener un peso saludable con buena alimentación y actividad física puede ayudar a reducir el riesgo.
  • Presión arterial alta (hipertensión): Controlar sus niveles de presión arterial puede ayudar a bajar el riesgo.
  • Exposición a químicos: La exposición laboral a ciertos químicos puede aumentar el riesgo.

Es importante saber que, aunque estos factores se han asociado con un mayor riesgo de cáncer de riñón, no significa que una persona vaya a tener la enfermedad. Siempre es mejor consultar a un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.

Síntomas

En las etapas iniciales del cáncer de riñón, puede no haber síntomas. Por eso, muchos cánceres se detectan por casualidad en estudios de imagen hechos por otros motivos. En general, los síntomas aparecen cuando la enfermedad ha avanzado.

Los síntomas más comunes del cáncer de riñón incluyen:

  • Sangre en la orina (hematuria)
  • Un bulto o una masa en la zona del riñón
  • Dolor persistente en la espalda o en el costado
  • Cansancio frecuente
  • Fiebre persistente
  • Pérdida de apetito
  • Pérdida de peso sin causa aparente
  • Sensación de que algo bloquea el intestino
  • Malestar general
  • Hinchazón de las piernas
  • Hinchazón del escroto en hombres

Es importante saber que estos síntomas no son específicos del cáncer de riñón y también pueden deberse a otros problemas. Si usted presenta alguno de estos síntomas, consulte a un médico para determinar la causa. El médico podrá darle un diagnóstico adecuado y recomendar opciones de tratamiento apropiadas.

Diagnóstico

Para diagnosticar el cáncer de riñón, los médicos suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen físico: El médico puede palpar el abdomen para sentir bultos o cambios anormales.
  • Muestras de orina: Los análisis de orina pueden detectar sangre en la orina o la presencia de células cancerosas.
  • Análisis de sangre: Incluyen un hemograma completo (en inglés, CBC) y una química sanguínea. Evalúan el recuento de glóbulos rojos, las enzimas del hígado, los niveles de calcio y otros valores químicos.
  • Pruebas de imagen: Las más comunes son la tomografía computarizada (TC), la ecografía (ultrasonido) y la resonancia magnética (RM). Estas pruebas muestran imágenes detalladas de los riñones y las estructuras cercanas.
  • Biopsia: Una biopsia del riñón consiste en extraer una pequeña muestra de tejido para analizarla en el laboratorio. Este procedimiento ayuda a confirmar si hay células cancerosas.

Para determinar la etapa (qué tan avanzado está) del cáncer de riñón, pueden necesitarse pruebas adicionales:

  • Gammagrafía ósea: Sirve para ver si el cáncer se ha extendido a los huesos.
  • RM y TEP: La resonancia magnética (RM) o la tomografía por emisión de positrones (TEP) ofrecen imágenes detalladas para medir el tamaño y la extensión del cáncer, y mostrar señales de propagación.
  • Cistoscopia: Usa un tubo delgado con una cámara para revisar la vejiga y buscar señales de que el cáncer se haya extendido.

Tenga en cuenta que estos son procedimientos generales. Su médico decidirá qué pruebas necesita según su caso. Siempre consulte con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento del cáncer de riñón son quitar todas las células cancerosas, conservar la función del riñón y ayudarle a vivir más tiempo. Las opciones específicas y cómo funcionan incluyen:

  • Cirugía: Es el tratamiento principal. Consiste en quitar el tumor y el tejido cercano. Se puede hacer de varias formas, como la nefrectomía parcial (quitar el tumor y conservar el tejido sano del riñón) o la nefrectomía radical (quitar todo el riñón). La cirugía busca curar por completo el cáncer en etapas tempranas y, en etapas avanzadas, disminuir la cantidad de tumor.
  • Inmunoterapia: Este tratamiento estimula el sistema inmunitario (las defensas) para reconocer y atacar las células cancerosas. Los medicamentos de inmunoterapia, como los inhibidores de puntos de control inmunitarios (medicinas que quitan “frenos” a las defensas), pueden fortalecer la respuesta del cuerpo contra las células de cáncer de riñón.
  • Terapia dirigida: Estos medicamentos bloquean moléculas o señales específicas que ayudan a las células cancerosas a crecer y extenderse. Están diseñados para atacar sobre todo a las células de cáncer y causar menos daño a las células sanas.
  • Cambios de hábitos saludables: Mantener un estilo de vida saludable puede apoyar su bienestar general y, posiblemente, mejorar los resultados del tratamiento. Es importante adoptar hábitos como hacer ejercicio con regularidad, llevar una dieta equilibrada, dejar de fumar y manejar el estrés.

Es fundamental consultar con un profesional de la salud para determinar el plan de tratamiento más adecuado para su situación. La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis en su caso. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.